Un regalo de Sergio Astorga

domingo, 21 de septiembre de 2008

Regreso y cambio de planes con premio

Buenos días a todos

No siempre es fácil regresar cuando uno tiene previsto y quiere. A veces las circunstancias mandan y el largo y cálido verano también. Discúlpenme Vds. por haber alargado mis vacaciones más de lo conveniente pero el sol de septiembre y yo siempre hemos sido buenos amigos y este año se ha resistido a dejar paso a su colega otoñal. No iba yo por mi parte a fallarle.

Lo cierto es que desde que Fasolt se retiró no debería dejar el salón tan abandonado, que luego pululan por aquí musiquillas de catalanes, castellano-leoneses y mafiosos de ojos azules. Pero tendré que irme acostumbrando a que, de tanto en tanto, mi sitio se vea ocupado por advenedizos... Pero, en fin, no lo haré más largo para entrar en materia cuanto antes y recuperar el tono habitual de esta bitácora.

Supongo que me creerán si les digo que pensaba regresar en plan muy, pero que muy, guerrero y por supuesto con Herr Richard al frente pero de un lado temía el rechazo de una parte no desdeñable de los lectores de este blog y, de otro, la concesión de un premio ha venido a dar al traste con el primer proyecto. Yo estoy encantada del cambio de planes, ya saben todos Vds. de mi natural narcisista, de modo que un premio siempre es bienvenido aquí. Imagino que la facción italo-reivindicativa estará más contenta todavía.

El caso es que doña Augusta II, dueña y señora de Aídarte me ha otorgado un Premio al Esfuerzo Personal 2008 y yo estoy que no quepo en mí de gozo. Lo coloco en lugar bien preeminente:



y, de paso, cumplo con el resto de los requisitos:

Requisitos exigidos en el Premio al Esfuerzo Personal 2008:

a) Colocar la imagen del premio.
b)Mencionar el blog que otorga el premio y vincularlo con un enlace.
c)Proponer, como mínimo, otros cinco premiados.

Las dos primeras condiciones están cumplidas. Ya sólo me queda la parte más difícil: realizar mi propia elección. Me dejaré a propósito en el tintero a todos los ya premiados para no repetirnos en exceso, de modo que mis cinco galardones van para:

Kabila. Porque aunque su hija se ha visto obligada a apearlo de las nominaciones para evitar caer en el nepotismo, esta condesa le otorga el premio con todos los honores ya que es y será siempre mi preferido. Y les aseguro que, aunque la aristocracia ya no es lo que era, me importa poco que me acusen de favoritismos. Su blog, de esfuerzo diario, es un termómetro de la actualidad desde la perspectiva de la ecuanimidad, la diversidad de opinión y el respeto por todo y todos siempre que ellos respondan de la misma manera.

Bolche. Porque sus análisis políticos, trufados de un sentido especialísimo del humor, lo hacen bitácora imprescindible en este país cada vez más marrullero y adocenado. Y además porque es uno de mis mejores amigos y me apetece y quiero que así sea.

Cerezas en la nieve. Porque mi querido elefante azul tiene un blog de poesía, dibujo, relato, caricatura y mucho más, para quitarse directamente el sombrero. Y además, a título personal, porque sus palabras a veces han sostenido el mundo en las patas minúsculas de un gato.

Ángeles sobre Berlín. Uno de esos escasísimos blog-refugio, en el que van de la mano buena literatura, buenos consejos sobre literatura y un espíritu solidario cada vez más rara avis en los tiempos que corren. Y porque todo ello sale de la mano y el aliento de un "individuo comm'il faut" y él sabe que no le falto al respeto al llamarlo individuo sino todo lo contrario.

Cosimo el baron rampante. Porque visitar su jardín es una delicia comparable a las mejores audiciones musicales. Porque sabe de música (siempre lo he dicho y lo mantendré) mucho más que yo y por la delicada elección de sus vídeos, piezas musicales o reseñas literarias o de pensamiento. Siempre he pensado que el barón y su bitácora son un lujo en los tiempos que corren.

Y como desde hace mucho tiempo cualquier entrada de este blog lleva siempre un bonus track, les dejo con un señor que es y será siempre conocido por la misma obra, lo que no deja de ser una desgracia como otra cualquiera teniendo en cuenta que compuso, por ejemplo, algún concierto para cello de los de disfrutar despacio y con mucha atención.



Volveré en breve. Lo prometo.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Días de vino y Roses

[Para Alucinao, al que últimamente le he robado el título de un post de forma involuntaria, y alguna que otra música de Bach, con total alevosía, y de cuyo último comentario en mi blog volví a robar buena parte de la idea de esta entrada y, desde luego, literalmente el título (excelente comentario y consecuentemente excelente título, de ésos que podría haber firmado don Manuel Ortiz) . La música elegida hoy, casi con seguridad no es la que el de Valladolid pondría en una entrada como ésta, pero como la ignorancia es atrevida valga al menos como desagravio por tanto "expolio" para alguien que, además, tiene el privilegio de vivir en una provincia con cuatro denominaciones de origen diferentes, cuatro y seguramente se ha criado oliendo Riberas de Duero y Ruedas]

Porque verdaderamente han sido días de vino y Roses, pero bebidos a sorbos pequeños, acompañados, sin prisas. Nunca se dio la resaca.

Fermín (porque yo no soy la condesa así que usaré el nombre original) tenía, como casi siempre, muchísima razón. El cava de su primo Agustí y el de algunos otros familiares de Sant Sadurni d'Anoia siguen siendo un lujo que marcó el inicio, con su correspondiente estancia y fin de unas cortas y bien aprovechadas vacaciones. No es por poner los dientes largos, pero la lista llegó a tener su enjundia: Gramona 2005, Gramona Imperial, Agustí Torelló Gran Reserva 2004, Gran Claustro de Perelada 2004 y Juvé i Camps Milenium. ¡Ahí es nada! Suaves, afrutados, sin exagerar su sequedad, con olores a melocotón, pera o manzana, a frutas blancas en general, con la acidez y la glicerina justas; algún regaliz perdido y aroma a nueces y almendras verdes. Colores pajizos o más ambarinos, burbujas muy finas y rápidas. Cavas que entran con una suavidad inaudita y alegran el ánimo lo justo para disfrutar de la cena y la compañía y el entorno.

Y después el reencuentro con los vinos del Ampurdán. Recios, astringentes, poderosos como la propia tierra. "Els renecs" asoman en los taninos ásperos del Terres Negres de Vilajuïga, y se dulcifican lo estrictamente necesario en esa pequeña joya que es el Finca Malaveïna, para suavizarse definitivamente en los Oliver Conti de Capmany, tinto o blanco, afrutados pero enérgicos y culminar en el gran descubrimiento de este verano. Tomad nota: se llama S'Alou, de Cantallops, digno, dignísimo hermano del Blanc dels Aspres, uno de los vinos que me enamoró ya hace años y con quien sigo manteniendo todavía mis especialísimos escarceos veraniegos.

Como broche de oro, nos dimos el gustazo y el capricho de un borgoña, Puligny-Montrachet Les Champs Canet 2000 (1er cru), que yo creo que tiene el nombre tan largo sólo porque los franceses son así. De color dorado, profundo, untuoso, monovarietal en el que asoma el perfume de pera y melocotón de la Chardonnay, unido a la madera de la fermentación en barrica. Redondo, graso, con toques minerales y lechosos, con toques de pimienta blanca y rosa y avellanas. Delicado, perfumado como los aromas que desprenden los arbustos y retamas del Cabo Norfeu cuando lo bordeas y sobrepasas camino del cabo de Creus.

Brindo por todos vosotros. Por un feliz y esperanzado otoño. ¡Que Baco nos sea propicio!



[al menos, si el vídeo no gusta, ella es un auténtico regalo]



viernes, 12 de septiembre de 2008

El final del verano...



[Antes de que la condesa con su "natural encanto" y su delicadeza me robe, como siempre,
MI espacio en MI bitácora, quiero aprovechar para hacer un par de entradas a mi aire, libre de ese poder que ella ejerce sobre buena parte de Vds. y que, con frecuencia, los tiene un pelín subyugados

Hoy Freia va a campar a
SUS anchas por SU blog, libre por unos días del alemán de la boina o de ingleses que juegan a soldaditos y tocan el laúd o la viola]


El final del verano...

Vacaciones cortas, pero disfrutadas con una intensidad rayana en el descaro, siendo conscientes del privilegio que representaba poder escapar.

Y lo cierto es que he hecho casi todos los deberes: descansar, leer, escuchar muuuuucha, pero que muuuucha música, pasear al sol tibio de septiembre, nadar, navegar hasta el cabo de Creus, dejar perder la vista por todo el golfo de Rosas hasta las Islas Medas, subir a Sant Pere de Rodes, colgado entre el monte y el Port de la Selva, fotografiar el tímpano de la catedral de Castelló d'Empúries, subir a cenar a la Montjoi, visitar a mis amigos, antes de Madrid y ahora ya casi, casi ampurdaneses y consentir, un día tras otro, que los gorriones, con todo el descaro del mundo, se apropiasen de la tostada de mi desayuno.

Sólo falté a mi cita con fenicios, griegos y romanos que, como bien dice Fritus, al dar nombre al enclave de Emporion, dieron también nombre al Ampurdán y marcaron de forma premonitoria el carácter de "la gente de aquí, de la gente como yo". Al año que viene las ruinas de Empúries seguirán allí y será un placer revisitarlas cuando la tramontana pega de frente. Os aseguro que vale la pena.

A partir de ahora toca enfrentarse a Madrid, al tráfico, el ruido y, sobre todo y como todos, a la diaria lucha por la vida. Siempre he estado convencida, cuando regreso cada final de verano, de que el Ampurdán es capaz de contagiarme año tras año el coraje necesario para afrontar el invierno y esperar y desear un nuevo verano, limpio y recién estrenado.

Y como pieza musical de hoy... pues efectivamente... el final del verano, semejante a una triste canción, con esa tormenta intempestiva e impetuosa como la que descargó anteanoche sobre Madrid y que nos anuncia que el ritmo es imparable y que el otoño asomará la nariz de un momento a otro.

jueves, 28 de agosto de 2008

¡¡¡ VACACIONES !!!



Cortitas, casi casi minúsculas, pero ¡¡¡ vacaciones !!! Pequeñas de tiempo, pero enormes en el deseo.

Vacaciones para dejar resbalar la vista por ese azul deslumbrante y metálico de la bahía de Roses desde una cala pequeña, la de la Almadrava, apenas un kilómetro antes de que el cap Norfeu dibuje uno de los perfiles más hermosos de la Costa Brava. Parecerá una tontería pero llevo meses pensando en ello. Y caminar por Aiguamolls en ese pedacito pequeño que es el parque natural y que se salvó, por puro milagro, de la voracidad alemana constructora de Ampuria Brava. Y volver a ver la fachada gótica de la catedral de Castelló d'Empúries. Y subir de nuevo a Sant Pere de Rodas, a ser posible cuando aún no ha levantado la niebla. Y esperar a que los turistas abandonen Cadaqués para recuperar la serenidad y la belleza de un pueblo tan especial y tan atropellado... Y beber, poquito a poco, una botella de Malaveïna y tomar gambas rojas de Roses y bañarme en un agua transparente y fría como pocas... Y leer. Y descansar. Y subir a cenar a la Montjoi disfrutando de la hospitalidad y el buen hacer de viejos y queridos conocidos y en buena compañía. Y ver cómo se pone el sol allá por Santa Margarida... Y perder de vista Madrid y su neurosis y su contaminación y su dureza. Y visitar buenos amigos que decidieron abandonar la capital para reencontrarse en un pueblo como Roses, que se empequeñece y se humaniza en cuanto llega octubre... Y contemplar la bahía desde el otro lado, desde las ruinas de Empúries, como antes lo hicieron los griegos. Y que el sol de septiembre me roce con suavidad y que los gorriones vengan a desayunar conmigo y que el silencio sea el gran aliado de lecturas y música. Y el olor de la sal y ver regresar las barcas a la tardor y navegar bordeando el cat petit del Norfeu hasta llegar a la aridez del cap de Creus, donde el viento gobierna y tiraniza... Y tener el privilegio de que el horizonte limite con las Illes Medes. Y saber que fenicios y griegos y romanos, antes que nosotros, crearon el poso del que todavía nos alimentamos. Y dejar transcurrir las horas con el lujo de poderlas perder, sin prisas, sin agobios...

Hay cosas que no podré llevar conmigo y las echaré de menos (siempre es bueno tener algo que echar de menos). Pero volveré antes de que vosotros tengáis tiempo de hacerlo conmigo. Además, Rascayú se queda guardando la bitácora.

La música de hoy es "algo" diferente de la habitual, como poco habitual es poderse alejarse de aquí unos días. Con ella os dejo hasta la vuelta.

¡Que los vientos nos sean propicios a todos!


Bressol de tots els blaus (texto en catalán)

Mi amigo el mar/ posee la calma de un dios adormecido/ cuando mi nave busca refugio/ en la isla de su pecho./ Mi amigo el mar/ tiene el coraje de un dios exaltado/ y cuando mis velas se llenan de aire/ seguimos un juego incierto./ Y sin embargo, quizá/ la carga de la ola acabará/ con mi entero sueño deseoso/ de alcanzar aquel puerto de azares./ Mi amigo el mar/ es la inmensa cuna de todos los azules/ y en su vaivén de sonido y color/ aprendo lo poco que tengo./ Y así nunca/ podré alejarme de su latido/, y viviré fielmente marinado/ hasta que acabe el viento


Maremar (texto en catalán)

Madremar, haceos presente/ en el altar de mi paisaje/. Madremar, que los antiguos dioses/ están hoy muy lejos de casa./ Un trueno para la pereza/ un puerto para la herida/ y para el amor, la cala. Madremar, dadnos el viento/ existe el mañana y la vela blanca./ Madremar, y si puede ser,/ ni huracán, ni demasiada calma./ Que el tiempo es corto y pasa/ como una extraña danza/ de paso que no deja pisada./ Mira cómo viene el aire/ que te quiere invitar a su baile./ Gira y levanta el vuelo/ nube de esperanza blanca./ Tómalo y embriágate con su aroma/ como solamente hace un amente./ Mira cómo viene el aire/ que te quiere invitar a su baile./ Madremar, dadnos la paz/ pero con el temple del olivo/ que no deja nunca su verdiazul ramaje/ en la mano de aquel que lo querría sometido./ Que llenemos de estrellas la barca/ pero que un pesado equipaje/ no estropee nuestras redes./ Mira cómo viene el aire/ que te quiere invitar a su baile./ Gira y levanta el vuelo/ nube de esperanza blanca./ Tómalo y embriágate con su aroma/ como solamente hace un amente./ Mira cómo viene el aire/ que te quiere invitar a su baile./ Madremar...
Arran de terra (texto en catalán)

Cuando muera llevadme al Ampurdán,/ sólo al Ampurdán/ llevadme al Ampurdán,/ que no hay otra tierra que seduzca tanto a mi carne.../ y antes de que sea demasiado tarde/
quero reservar el agujero./ Cuando me metáis en él, hacedme el favor:/ a ras de suelo y basta,/ que esta tierra es el dibujo de los dioses/ y no seré yo/ quien descomponga su acento./ Ya os apañaréis si llegáis tarde,/ que no me moveré de mi agujero./ A ras de suelo para oír los tacos/ que dice la gente de aquí,/ que dice la gente como yo/ y sentir los pies de los niños que jugando/ quizá me explicarán/ caminos que no hallé./ Que quede claro y lo dejo escrito/ para mí habrá un buen agujero./ A ras de suelo porque si me convierto en polvo,/ que la lluvia me lleve al río/ y con él llegar a mi mar,/ del mar a un nube y, dulcemente,/ sea el cálido levante/ quien me devuelva a mi rincón./ Ya os fastidiaréis si llegáis tarde,/ no me sacaréis de mi agujero./ Cuando muera llevadme al Ampurdán,/ sólo al Ampurdán,/ llevadme al Ampurdán,/ que no hay otra tierra que seduzca tanto a mi carne.../ y antes de que sea demasiado tarde/ quiero reservar el agujero.

[Todas las traducciones provienen de los libretos de cada disco]
Fotografía: Paz Juan, septiembre 2005

martes, 26 de agosto de 2008

Sinestesias IV

(Para todos aquellos para quienes el bilingüismo es tan natural como beber o dormir... con mi más encendida envidia)

Esta mañana he recibido un paquete postal que no esperaba. Lo mandaba una buena amiga de Madrid, compañera de conciertos y otros menesteres y a la que circunstancias un tanto duras hicieron regresar hace cuatro años a su hogar y su familia en Lérida. Sigo sin acostumbrarme a que no esté aquí.

Dentro, dos regalos sorpresa. El primero es una monografía sobre un pintor de retablos del siglo XV, Blasco de Grañén, que trabajó en Aragón y Cataluña bajo el estilo del gótico internacional. He visto algunas obras suyas y siempre me fascinó. No es un libro fácil de conseguir, lo que lo convierte en un tesoro doble.

El segundo, no menos inesperado también, es un libro de poesía. Després de tot, Después de todo, de Miquel Martí i Pol, en una cuidada edición bilingûe a cargo de DVD Ediciones, en su colección DVD Poesía. La traducción (por lo poco que he leído todavía y con mi catalán de andar por casa me parece muy buena), a cargo de Carles Duarte y Emili Suriñach.

No he tenido tiempo prácticamente más que de ojearlos, casi más bien simplemente hojearlos. El de pintura necesitará de tiempo, dedicación y esfuerzo: hay muchos documentos en bajo latín, no fáciles de leer por muy bien transcritos que estén. El de poesía me ha enganchado desde que lo recibí esta mañana. Volveré a él despacio si finalmente puedo escaparme de vacaciones pero, de lo leído, ha habido un par de poemas que han atraído especialmente mi atención. Y aquí os los dejo.

La sinestesia de hoy no tiene imágenes. Es pues de palabras y música. La idea de esta última tampoco ha sido mía: el propio autor ha marcado la pauta.

Pulsen la audición y lean despacio, en voz alta o sottovoce, en catalán o castellano. Seguro que algo les dice y les aporta.

Buenas noches a todos.




Georg Philipp Telemann (1681-1767). Sonata en Sol mayor, op. 13, nº 6, para oboe. De "Doce sonatas Metodistas". I Cantabile. Alma Musica de Amsterdam. Emi, 1982

TRAMOIA

Potser el mateix paisatge, per no perdre
aquell encant ingenu que perdura
ben viu al fons secret de la memòria.
I potser el mateix rostre, les mateixes
paraules si un prodigi fes possible
de recordar-les i de repetir-les.
Caldria un cert esforç per poder fer
versemblant tot el joc, però valdria
la pena d'intentar-ho, si més no
per abdicar de gust el cansament
que de vegades gairebé ofega.
Canviaria, tanmateix, la música:
ara seria algun barroc: Vivaldi,
posem per cas, o Telemann, o Purcell,
perequèel somni tingués el component
de miratge que encén i meravella.
I ella de nou, al centre del desig,
tan viva i expectant como aleshores.

TRAMOYA

Quizá el mismo paisaje, para no perder
aquel ingenuo encanto que perdura
vivo en el fondo secreto de la memoria.
Y quizá el mismo rostro, las mismas
palabras si un prodigio hiciera posible
recordarlas y repetirlas.
Sería preciso un cierto esfuerzo para poder hacer
verosímil todo el juego, pero valdría
la pena intentarlo, aunque sólo sea
para abdicar con gusto del cansancio
que a veces casi ahoga.
Cambiaría, sin embargo, la música:
ahora sería agún barroco: Vivaldi
acaso, o Telemann, o Purcell,
para que el sueño tuviera el componente
de espejismo que enciende y maravilla.
Y ella de nuevo, en el centro del deseo,
tan viva y expectante como entonces.




Georg Philipp Telemann (1681-1767). Concierto en Fa Mayor para flauta, cuerda y bajo continuo. I Affettuoso. Camerata Köln. Deutsche Harmonia Mundi, 1991

L'OBSCUR

Acluca els ulls i sentiràs encara
com batega la llum, luxuriosa.
Ara, como que el que toca és persistir,
no et podràs pas refugiar en l'angoixa
ja que tot té aquell deix de placidesa
que captiva els sentits. Per tanto, no et vulguis
gaire sotmès a res, fes per manera
d'oblidar els atzucacs i les temences,
posa més noms encara a les vellíssimes
imatges de l'enyor que et regeneren
la pell del sentiment i repeteix-te
les paraules que quasi has desaprès,
que quan l'obscur t'encengui la mirada
no et faci tornaveu cap llei de dubte.

LA OSCURIDAD

Cierra los ojos y sentirás aún
cómo palpita la luz, lujuriosa.
Ahora, como lo que toca es persistir,
no te podrás refugiar en la angustia
ya que todo tiene aquel deje de placidez
que cautiva los sentidos. No te quieras, pues,
demasiado sometido a nada, haz lo posible
por olvidar los callejones sin salida, los temores,
da más nombres aún a las viejísimas
imágenes de nostalgia que te regeneran
la piel del sentimiento y repítete
las palabras que casi has olvidado,
que cuando la oscuridad te encienda la mirada
no resuene en ti ninguna duda.

sábado, 23 de agosto de 2008

De hijas y música




Un amigo reciente y muy querido me comentaba hace relativamente poco tiempo su absoluta pasión por las óperas italiana y francesa. Le gustaban tanto que cuando nació su primera hija la llamó Aída.


Giuseppe Verdi (1813-1901). Qui Radamès verrà... O patria mia! Aida. Leontyne Price. Orquesta y Coros de la Ópera de Roma. Dir. Sir Georg Solti. Decca, 1962


Al venir al mundo la segunda, no tuvo ninguna duda en ponerle Carmen...


George Bizet (1838-1875). Quand je vous aimerai? Carmen. Maria Callas. Orquesta del Teatro Nacional de la Ópera de Paris. Dir. Georges Pretre. EMI, 1964


Cuando nació la tercera, él estaba empeñadísimo en darle por nombre Tosca...


Giacomo Puccini (1858-1924). Vissi d'arte. Tosca. Maria Callas. Orquesta del Teatro de la Scala de Milán. Dirc. Victor de Sabata. EMI, 1964



... Pero en este punto su mujer, muchísimo más sensata que él, dijo que hasta ahí habían llegado y que por Tosca no pasaba.

Afortunadamente la peque se llamó Alba, por la canción de Aute.


Luis Eduardo Aute (1943). Al Alba. Albanta. BMG (y antes Ariola), 1978.

Un abrazo especialísimo y la dedicatoria de este post para todos ellos