Un regalo de Sergio Astorga

lunes, 25 de enero de 2010

Nocturno



Francisco de Goya (1746-1828). Sueño. 1790. National Gallery, Dublín.


Hay días en que uno se va a la cama con la maravillosa sensación de haber logrado espantar algún demonio que le reconcomía el ánimo y con el tesoro de una esperanza en ciernes.

Y mañana me espera Chopin en directo, de la(s) mano(s) de Krystian Zimerman. ¡Qué mejor modo de empezar la semana!


Buenas noches




Frédéric Chopin (1810-1849). Nocturno op. 48 nº 2 en fa sostenido menor. Andantino. Daniel Barenboim, piano. Deutsche Grammophon (Polydor), 1982

sábado, 23 de enero de 2010

Centenario casi desapercibido





Tal día como apenas ya hoy, hace 100 años y en una pequeña localidad belga nacía Django Reinhardt, gitano, guitarrista, compositor de jazz y pintor.

Poco o nada añadiré a los datos biográficos que pueden encontrar en el enlace del párrafo anterior, salvo que era de carácter huraño, poco dado a halagos y vanidades y vivió siempre de forma un tanto pintoresca. Según cita hoy el diario El País, Hitler lo invitó a actuar en la triunfal por entonces alemania nazi. Se negó a hacerlo y pidió refugio en Suiza. Le negaron la solicitud de acogida por no ser negro ni judío.

Pero yo lo traigo hoy aquí por motivos personales. Sencilla y llanamente, su música representa para mí imágenes, reales o inventadas, paseos improvisados e inciertos por una ciudad a la que adoro. Canciones de un lugar nada oscuro al que no me importaría volver tan a menudo como me fuera posible.

Les dejo con algo de su música y sus pinturas.












Django Reinhardt (1910-1953). Swing From Paris. Membran Music, 2003




Lamento las prisas en redactar esta nota, pero me he dado cuenta muy tarde de la fecha y no quiero dejar de hacerle mi pequeñísimo homenaje antes de que acabe el día.

viernes, 22 de enero de 2010

Contradicciones por asumir



Camille Pisarro (1830-1903). L'Avenue de l'Opéra, Place du Théâtre Français au brouillard. 1898. Nueva York, Colección Privada.



A veces, en la engañosa orfandad palpable y muda de la noche, regresamos sin querer y a pesar de nosotros mismos a lugares ya sin remedio abandonados, sabiendo positivamente que nos vamos a arrepentir en cuanto raye el alba.





Camille Saint-Saëns (1835-1921). Mélodies sans paroles. Plainte. Bart Schneemann, oboe. Paolo Giacometti, piano. Brilliant classic (MasterMusic), 1998.

miércoles, 20 de enero de 2010

Receta casi infalible para arreglar un mal día



Hay días en que por más que uno se esfuerza, parece que los hados se empeñan en ponerle la zancadilla. Y sí, tienen razón: es difícil esquivarla, pero no imposible. Acéptenme una sencilla pero eficaz receta casera.

Madrid, 19 de enero de 2010, martes. Llueve, llueve mucho y el día es gris y desagradable, estúpidamente desagradable aunque no frío.

Primero y muy importante. Péguense con Vds. mismos para conseguir apartar el nórdico y saltar de la cama. ¡Bieeeen! Ha costado un poco (o un mucho) pero lo han conseguido. ¡Bravo por sus ganas de llevarle la contraria al puñetero día! Ducha y desayuno ligero y sobrio. Lo cierto es que detrás de la ventana el cielo presenta un aspecto tan oscuro y tristón que dan ganas de arrebujarse en el sofá y pasar así la mañana o de volver a meterse directamente al sobre. Pero no, de ninguna manera. No, no, no. No se quieran tan mal. Un poquito de respeto por Vds. mismos.

En vez de castigarse de esa manera, empleen sus dosis de masoquismo en coger el coche y recorrer la calle de Alcalá a unos 12 Kms. por hora de media. Lluvia, atascos, gente enfadada y despotricando, coches que se quedan parados en medio de un cruce entorpeciendo a otros 50 que van por la perpendicular. Obras, cielo sucio. Madrid insufrible. Llueve cada vez más. El lector de CDs de su viejo coche desgrana despacio una suite de Bach.





J.S. Bach (1683-1750) I Preludio. Suite nº1 para cello solo en sol mayor BWV 1007. Jacqueline Du Pré, cello. Emi, 1989.

La música es suave y melancólica. Dan ganas de llorar. Pero no se preocupen. El autobusero lo está pasando peor que Vds. Aguanten, ya no queda mucho. Imposible meter el coche en el aparcamiento de Montalbán. 15 pacientes ciudadanos delante de Vd. lo están intentando y no hay forma. De repente, ¡Ufff!, un hueco. ¿Ven como no todo es malo? Es zona verde y Vds. saben positivamente que tardarán más de una hora en volver, pero como tampoco piensan pagar la multa...

Ahora llueve mucho y hay que atravesar cuatro calles, pasar un control de seguridad, dejar todo en la taquilla pero, por fin ha llegado Vd. donde quería y necesitaba.

Pasa primero por la sala de la base de datos y reprografía. Encuentra tres signaturas. Una sigue prestada al departamento de restauradores, otra todavía está en el viejo edificio de Villanueva, de forma que tendrá que conformarse con consultar exclusivamente uno. Pero solo por estar allí ya merece la pena el viaje.

Y entra Vd. en la Sala de Lectura de la Biblioteca del Museo del Prado. Solo hay cuatro personas además de la bibliotecaria. Se sienta, enciende el ordenador y pretende consultar el correo. Pero se encuentra Vd. justo debajo de la gran bóveda pintada por Luca Giordano. Justo donde hace años estaba el Guernica. Y entonces, enciende el iPod, se deja escurrir despacito en el asiento hasta apoyar el cuello en el borde de la silla y contempla. Suena un concierto para oboe de Vivaldi. Y por primera vez en muchos, pero que muchos días siente que la tranquilidad se apodera de Vd., que algo bueno asoma por fin después de casi un mes.



Luca Giordano (1634-1705). Fresco de la Bóveda del Casón del Buen Retiro. Madrid.





Antonio Vivaldi (1678-1741). Concierto para oboe y orquesta RV 447 en Do mayor. I Allegro non molto. Guildhall String Ensemble. Dir.: Robert Salter. Malcom Messiter, oboe, Paul Nicholson, clave. Emi, 1988.

El libro llega enseguida. Y mientras desfilan por sus páginas las iglesias múdejares, renacentistas y barrocas de Madrid, es Boccherini el que le acompaña ahora. No se oye más que la música del cello y las figuras del fresco de Giordano le miran condescendientes desde arriba. Sus tonos claros le están diciendo que ése es un buen refugio para aprender y para olvidar.





Luigi Boccherini (1743-1805) Concierto para cello y orquesta en Si bemol mayor. II Adagio. English Chamber Orchestra. Dir.: Moud Martin-Tortellier. Paul Tortellier, cello. Emi, 1974.

A la vuelta sigue lloviendo a mares y la tristeza les ataca de nuevo. Tranquilos, no se preocupen. Pítenle un par de veces a algún taxista desaprensivo. No hay nada como dejar escapar un poco de rabia que sople y se lleve los demonios.

Comida ligera y rápida, que el estómago estos días casi no admite alimentos. A las cuatro, consulta dolorosa pero necesaria con el psiquiatra. Sube un poco la medicación pero no será seguramente por mucho tiempo. Hablan durante tres cuartos de hora y Vd. sabe que alguien puede escucharle por fin toda la verdad. Eso le consuela. Y cuando sale, nota que ha soltado lastre, que se siente Vd. mejor, que su autoestima ha subido un par de enteros y que qué narices: que es doloroso dejar restos en la cuneta pero llegados a cierta edad, a veces es un peaje necesario, aunque duela. Y si Vd. está intentando aprender a aceptarse a Vd. mismo tal y como es, con sus debilidades, sus miserias pero también con su parte de nobleza y generosidad, los demás tendrán que hacer igual con ellos mismos. Será duro dejar la parte que uno entregó con honestidad a otros en el camino. Pero guardará la que recibió con ternura y seguirá adelante porque hay que seguir y porque Vd. quiere seguir. Y tratando de ser sincero y honesto consigo mismo e intentando que el mundo, aunque solo sea un poquito, vuelva a ser suyo.

Ahora que se encuentra Vd. mejor, hágame caso. Váyase andando al Auditorio. Un buen paseo. En la sala de cámara le está esperando uno de los mejores conjuntos de cuerda que existen actualmente y el que para Vd., con toda seguridad, es el mejor cuarteto del mundo jamás escrito, aunque los expertos opinen que el anterior tiene mayor transgresión temática y técnica más revolucionaria. Siéntese en su localidad. Escuche al Cuarteto Takács desgranar el op. 18, los 4 y 5. La segunda parte le regalará esa joya de la que lleva Vd. enamorado muchos, pero que muchos años, desde que la oyó en la sala de música de su casa.





L.van Beethoven (1770-1827). Cuarteto op. 132 en la menor. Alban Berg Quartett. Emi, 1983.

Cierre los ojos y recuerde la bóveda del Giordano que vio esta mañana o traiga a su memoria la iglesia de San Ivo alla Sapienza del Borromini en Roma.

Durante 45 minutos desaparecerán la angustia, la melancolía, la tristeza, el desasiego y el dolor. La mente se relajará. Durante ese tiempo todo será posible. La calma le permitirá meterse dentro de la cabeza y el oído de aquel borrachuzo, sucio, misántropo y genial sordo que escribió la música más maravillosa que existe.

A la salida, el poco tráfico, la crisis y la hora harán que su viejo R5 "Manolo" le devuelva al refugio de su casa en poco tiempo. No hay necesidad de cena. El tercer movimiento del op. 132 todavía suena en sus oídos.

¿Lo ve? Ha conseguido ir sorteando un día muy, pero que muy dificilillo. Hoy ha habido fuerzas.

A la hora en que esto se publique será ya día 20, festividad de San Sebastián, el santo más sufrido y doliente que exista, con toda probabilidad, en el imaginario cristiano. También uno de los más hermosos.

Guido Reni (1575-1642). San Sebastián. Museo del Prado de Madrid. Foto obtenida del boletín Perspectivas, nº 36, del Museo Thyssen Bornemisza, sobre la exposición "Las lágrimas de Eros". Madrid, Otoño/Invierno 2009/2010
(merece la pena el doble click para ver la ampliación).


Y si se sienten como él, asaeteado sin remedio por el desasosiego o la tristeza, quizá sea día de dejarse llevar y de pensar, como dice Alucinao, que a veces uno se levanta con la melancolía puesta y debe dejarse arrastrar por ella y acudir a las canciones de Hilario Camacho, un músico muy, muy especial a quien, según palabras del propio Alucinao, "... vuelvo siempre que tengo necesidad de comprobar que las flores marchitas siguen atesorando mucha belleza".

Esfuércense y salgan a la calle o déjense arrastrar, a su gusto. Que hay días para todo.

Yo no sé cómo amaneceré hoy (lo cierto es que ya casi es de día). Tampoco me lo planteo. Actuaré según sople el viento. Si toca bueno, lo aprovecharé. Si malo, a aguantarse tocan. Al final del día, por fortuna, hoy también me esperan Beethoven y el cuarteto Takács en la sala de cámara.

Buenas noches (o días) e intenten ser un poquito felices.

martes, 12 de enero de 2010

Melancolía



Albrecht Dürer. Melancolía. Biblioteca Nacional. Madrid.





Hoy pintan bastos... y de los gordos.

La lluvia sucia y persistente se ha llevado esa cubierta blanca, uniforme y limpia que nos permitía el salto al vacío de un entreacto, como decía Charles de Batz.

Y la tristeza ha vuelto y no hay forma de librarse de ella. Roe despacito, con suavidad, destruyendo el sosiego. Y cuando eso ocurre, no hay más remedio que apurarla, bebérsela, masticarla hasta que pase y desaparezca...

Y escuchar a Rachmaninov.



Sergei Rachmannov (1873-1943). Vocalise. Op. 34, nº 14. Gautier Capuçon, cello y Gabriela Montero, piano. Virgin classics (Emi), 2008



Sergei Rachmannov (1873-1943). Variación nº 18. Rapsodia sobre un tema de Paganini. Op. 43. Transcripción e interpretación: Gautier Capuçon, cello y Gabriela Montero, piano. Virgin classics (Emi), 2008



PD Les pediría, abusando de su buena fe y su amistad, que hoy no hagan comentarios. No podría contestarlos. Hay días en que una no está para nada.

lunes, 11 de enero de 2010

Imagen helada






Miro desde la calidez del visillo huellas de pisadas limpias en el blanco torpe con ínfulas de manto. A estas horas de la noche, un Madrid silencioso y nevado se reconcilia consigo mismo más allá de esa torpeza virgen que da la madrugada.

Es hermoso sentir la serenidad que produce la desolación helada y blanca.



Franz Schubert (1787-1828). Texto: Wilhelm Müller. Erstarrung (La imagen helada). Die Winterreise (El viaje de invierno) D 911 nº 4. Dietrich Fischer-Dieskau, barítono. Gerald Moore, piano. Deutsche Grammophon, recopilación en 2005. Grabado en agosto de 1971




Erstarrung

Ich such' im Schnee vergebens
Nach ihrer Tritte Spur,
Wo sie an meinem Arme
Durchstrich die grüne Flur.

Ich will den Boden küssen,
Durchdringen Eis und Schnee
Mit meinen heißen Tränen,
Bis ich die Erde seh'.

Wo find' ich eine Blüte,
Wo find' ich grünes Gras?
Die Blumen sind erstorben,
Der Rasen sieht so blaß.

Soll denn kein Angedenken
Ich nehmen mit von hier?
Wenn meine Schmerzen schweigen,
Wer sagt mir dann von ihr?

Mein Herz ist wie erstorben,
Kalt starrt ihr Bild darin;
Schmilzt je das Herz mir wieder,
Fließt auch ihr Bild dahin!


La imagen helada*

Busco en vano en la nieve
la huella de sus pasos.
Donde no hace mucho y de mi brazo
ella se paseaba por la verde campiña.

Quisiera besar el suelo
y atravesar el hielo y la nieve
con mis lágrimas ardientes
hasta ver la tierra.

¿Dónde encontraré una flor?
¿Dónde hallaré la hierba verde?
Las flores están muertas,
el césped ha perdido el color.

¿No podré llevar conmigo
ningún recuerdo de este lugar?
Cuando mi dolor enmudezca,
¿qué objeto me hablará de ella?

Mi corazón está como muerto,
y en él yace aterida su imagen helada.
Y si mi corazón un día se fundiese,
también su imagen lejos fluiría.
(trad. Paz Juan)
(*)La traducción del título no es literal, pero me pareció más apropiada.

Imagen: Carretera nevada de Midwest

sábado, 9 de enero de 2010

Desvelo






A la condesa le ha costado mucho dormirse esta noche. Ha dado vueltas y más vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño. Cuando por fin ha conseguido descansar sonaba en el gramófono esta pieza.

Para mí que hoy no estaba muy católica. La mañana ha sido difícil y la tarde no le ha traído la tranquilidad que necesitaba.

Pero, aunque ella no lo sepa, yo siempre estaré aquí, escondido, detrás de mi señora, para volver su sueño tranquilo y velar porque no le pase nada.



Juan Sebastian Bach (1685-1750)- Sonata no 1 en sol mayor BWV 1027 para violencello y piano. Mischa Maisky, cello; Martha Argerich, piano. Deutsche Grammophon (Polydor), 1985.


Buenas noches.