Un regalo de Sergio Astorga

sábado, 15 de marzo de 2008

Las mujeres y la música

[La idea de este post surgió hace un par de meses escuchando un disco sobre la poetisa cordobesa Wallada e iba destinada a celebrar el 8 de marzo, día de la mujer trabajadora. Por desgracia, el asesinato de Isaías Carrasco el día anterior dio al traste con mi propósito. No estaba ni de humor ni con ánimos para sentarme al ordenador a escribir nada.

Hoy, algunos días más tarde y unas cuantas horas de trabajo después, la entrada ha resultado mucho más larga de lo previsto. Aun así, por fuerza, el artículo no incluye a todas las que deberían estar. Razones de espacio y de ignorancia con respecto al tema de la que esto escribe, limitan la lista a unas pocas representadas. El artículo pues, aunque algo pobre en forma y concepto, intenta ser un homenaje a todas aquellas mujeres que a lo largo de la Historia se han dedicado a la música, como inspiradoras, compositoras o intérpretes.

Razones de espacio también han hecho que esta vez haya omitido textos, traducciones y referencias discográficas completas, limitándome a dar el nombre de la fémina objeto de homenaje, el compositor y la pieza que se interpreta. Si algún lector está interesado en algún dato, no tiene más que enviarme una nota al correo del blog y se lo mandaré encantada.

Dada la longitud del post les sugiero que lo tomen con mucha calma y a sorbitos pequeños. El esfuerzo de todas ellas se merece que lo degusten despacio y con los cinco sentidos. Háganse a la idea de que esto es un menú degustación. Tomen pues asiento, desdoblen la servilleta del espíritu, empuñen cubiertos de tranquilidad y sosiego, relájense, predispónganse a disfrutar y dejen que la música de estas señoras los envuelva y les proporcione todo el placer que yo he tenido al seleccionarla para Vds.]





Hemos oído hablar muchas veces de la mujer como objeto y sujeto de inspiración en cualquier manifestación artística. La música no iba a ser una excepción. La mujer como sujeto amado, como objeto de deseo, como amiga, como heroína o villana. A lo largo de la historia de la música encontramos abundantes manifestaciones. La mayor parte de ellas, la ensalzan, la mitifican, la idolatran, subliman su cuerpo y su espíritu. Las encontraréis por doquier.

No obstante, no siempre las hembras salen tan bien paradas. El título de una de las piezas de El Cancionero de Medinaceli, es prueba evidente de ello:

La perra mora



Otras, como en esta obra del padre Manuel Correa, titulado Con las mozas de Vallecas, tampoco se libran de las ironías del autor:







Pero la mujer no es sólo sujeto pasivo en las manifestaciones musicales. Desde que el ser humano tuvo intención de hacer música e hizo música han sido muchas las mujeres que han participado de ella componiendo, interpretando. Las investigaciones de los últimos decenios han redescubierto unas 5.000 compositoras existentes desde la más remota historia hasta nuestros días. Curioso, ¿verdad? ¿Cuántas de ellas conocemos? Desde aquí animo a que citéis (a que citemos) a unas cuantas. ¿Se atreve alguien? Yo, desde luego, no. Y sin embargo, han existido y existen. Desde Egipto hasta el siglo XXI, aunque ni siquiera sus colegas compositores las conozcan.

Iti, cantante egipcia nacida hace unos 4.500 años es la primera compositora que registra la historia y ya en el 720 d.C. existía una mujer árabe llamada Jamila directora de una orquesta de 50 mujeres que interpretaba música para hacer más llevadero el camino de peregrinación que llevaba de Medina a la Meca.

Es posible que Wallada, la hija del califa cordobés Muhammad III al-Mustakfí no pueda ser considerada compositora sensu stricto. Nacida en Córdoba en el siglo X, era culta, brillante, prolífica en sus composiciones poéticas. No existen testimonios escritos, pero parece lógico pensar que tañera algún instrumento y que compusiera también. Es conocida por la calidad de sus poemas, su arrogancia, su vasta cultura, su inteligencia y nobleza. No era nada convencional y sí muy libre, lo que le valió la fama de escandalizar a una sociedad que siempre ha mantenido a la mujer en segundo plano. Unos la consideraban poco decorosa y algo libertina, pero parece que otros muchos defienden su honestidad y recato. Sin embargo, qué curiosidad de nuevo, es más conocida por sus amores con el poeta Ibn Zaydún y como la fuente de inspiración de éste.

Con texto de Wallada y música andalusí coetánea, aquí tenéis esta deliciosa piececilla titulada Cuando caiga la tarde. Esta vez escribo la traducción del texto porque su brevedad lo permite y además creo que es útil para mostrar el espíritu independiente y con un fuerte sentido de libertad de esta mujer atípica y extraordinaria:

Cuando caiga la tarde, espera mi visita,
pues veo que la noche es quien mejor encubre los secretos;
siento tal amor por ti que si los astros lo sintiesen
no brillaría el sol, ni la luna saldría,
ni las estrellas emprenderían su nocturno viaje.
(traducción: Mahmud Sobh, Teresa Garulo)



En la Edad Media muchas mujeres llamadas les trobairitz (o trovadoras)fueron famosas y bien conocidas. Mujeres como Hildegard von Bingen, Azalais de Pecairagues, Isabella, Isabelle la Lorraine, Isabellet la Ruselle, la Condesa de Provenza Garsenda o la Condesa de Dia, cuya canción A chantar m'er de so q'ieu no voldrìa se desgrana a continuación:



Baste con los dos ejemplos musicales citados para no aburrir, aunque no debo olvidarme de otras insignes compositoras. En primer lugar, tres reinas, tres; las tres decapitadas: Ana Bolena, María Estuardo y María Antonieta. Princesas y nobles como Eugenia Charlotte Augusta Amalia Albertina de Suecia, Mary Victoria Feodore Beatrice de Battenberg, Margarita de Austria, María Antonia Walpurgis, princesa de Baviera. Compositoras de ópera como Francesa Caccini, la Cecchina, considerada la Monteverdi de Florencia. Compositoras de sinfonías para órgano como Elfrida Andrée. Sería injusto no citar a Elisabeth Jacquet de la Guerre, Fanny Mendelssohn-Hensel y tantas otras...

Ellas fueron las conocidas, pero la mayor parte tuvo que firmar siempre con pseudónimo masculino para que sus piezas pudieran ser interpretadas y reconocidas. Hasta bien entrado el siglo XX éste era el único recurso que les quedaba para evitar ser marginadas y poder publicar sus composiciones.

Para cerrar el ciclo de compositoras y por citar un ejemplo evidente de lo injusta que ha sido la historia con las mujeres en lo que a la música (y lo que no es la música) se refiere, conviene citar a Clara Wieck. Era compositora de indudable talento y pianista prodigiosa desde muy niña, además de profesora de música con claro sentido pedagógico. Chopin la elogió. Brahms la amó. Y sin embargo, pasó a la historia fundamentalmente por ser la mujer de Schumann.





Las intérpretes son más conocidas del gran público, al menos en lo que respecta al siglo XX. Arpa, violín, piano, cello, flauta, han sido usadas magistralmente por muchas mujeres, famosas muchas de ellas. En este apartado, por fuerza he tenido que aquilatar mucho y reducir la lista a la mínima expresión. Mis disculpas por ello a todas las damas de la interpretación.

Así, tenemos a dos grandes pianistas:

Rosalyn Tureck interpretando el aria las Variaciones Goldberg de JS Bach:



y Maria Joao Pires, con el último movimiento de la Sonata Claro de Luna de Beethoven:



Una increíble cellista:

Jacqueline du Pré, tocando el Preludio de la Suite nº 1 para cello solo de JS Bach:



Seguimos con la relación. Ahora vienen dos excelsas violinistas. Ambas interpretan las 4 estaciones de Vivaldi

Anne Sophie Mutter, el último movimiento del Invierno:



y Kyung Wha Chung, el tercer movimiento del Verano:



Cerrando el ciclo de las intérpretes de instrumentos, tenemos a dos damas que se acompañan del arpa; una de ellas además, canta.
Esther Lamandier, que interpreta la cantiga 384 de Alfonso X el Sabio A que por muy gran fermosura



Y Arianna Savall, que tañe una Tarantella, según música de Lucas Ruiz de Ribayaz:







Si ha habido una parcela musical en la que las mujeres hayan destacado, creo que ese es claramente el de la música vocal. Es cierto que en determinadas épocas y situaciones, parte de los papeles femeninos eran representados por niños o por castrati (estos últimos, afortunadamente desaparecidos), pero la voz femenina, en todas sus tesituras, ha jugado siempre un importante papel en la historia de la música.

En primer lugar, escuchemos a dos maravillosas sopranos:

María Callas, interpretando Ebben? Ne andrò lontana de La Wally de Catalani:



y mi añoradísima Lucia Popp, una de las más bellas voces de la Reina de la Noche que yo conozca, en el aria O zittre nicht, mein lieber Sohn, de La Flauta Mágica de Mozart:



En la tesitura media, las voces bellísimas de dos muy famosas mezzosopranos:

Teresa Berganza, cantando Parto, parto ma tu ben mio de La Clemenza di Tito (de nuevo Mozart):



y Cecilia Bartoli interpretando Non più mesta de La Cenerentola de Rossini:



Para terminar, las voces realmente espléndidas de dos reconocidas contraltos, en sendas obras de Händel:

Kathleen Ferrier, en el Ombra mai fu, de Serse:



y Ewa Podles, poniendo voz al Dover, giustizia, amor de Ariodante:







Después de un largo, reposado y delicioso menú, entramos en los postres y petit four: la dirección de orquesta.

Hemos visto, siquiera de pasada que desde tiempos bien antiguos han existido mujeres directores de orquesta, pero en nuestro recién acabado siglo XX, ver una mujer sobre el podio y al frente de una orquesta era labor poco menos que imposible. El homenaje de este ya larguíiiiisimo post no sería completo sin recordar a damas de la batuta como Chiquinha Gonzaga, Vitezslava Kapralova, Nadia Boulanger Joanidia Sodré, Emma Steiner, Mary Carr Moorre, Rosalina Abejo, etc. Muchas de ellas, además eran también compositoras.

En la actualidad, un grupo cada vez mayor de entusiastas féminas va derribando poco a poco barreras de intransigencia y sexismo y se afianza en la dirección de orquesta. No son excelsas ni geniales como sus compañeros, pero evidentemente no por falta de cualidades (que se sepa, la fuerza que se exige para manejar una batuta no es excesiva y nada en el cerebro de una mujer la imposibilita para llegar a ser tan sobresaliente como sus colegas directores), sino de igualdad. No llega a explicarse muy bien por qué hay tan pocas directoras de orquesta, salvo porque el mundo de la música es clasista como pocos y una de las formas más ejercitadas de clasismo es la discriminación de la mujer para ejercer una profesión en igualdad de condiciones que sus compañeros. Si han tenido que pasar muchos, pero que muchos años para que una mujer entrase como instrumentista en la Filarmónica de Viena, ¿cuánto habrá que esperar para que una mujer pueda llegar a brillar en la dirección orquestal como Kleiber, Busch, Bernstein? Espero llegar a oírla.

Mientras tanto, quedémonos con los nombres y la imagen de algunas "jefas" de orquesta que dirigen en la actualidad o se han retirado recientemente: Ligia Amadio, Claire Gibault, Charlotte Stuijt, Sarah Caldwell, Eve Queler, Marin Alsop, Simone Young, Gisele Ben-Dor, Silvia Sanz, Daiana Garcia, Marisol Gentile, Odaline de la Martínez, Inma Shara o Gloria Isabel Ramos.

Tomemos a la primera y la última para despedir el menú. De modo que antes de terminar, prepárense un buen café o infusión, vuelvan a tomar asiento y disfruten, esta vez también con la vista, de la obra y el trabajo de dos mujeres todavía rara avis:

Ligia Amadio, dirige el segundo movimiento del concierto para trompeta de A. Aroutunian:



Gloria Isabel Ramos interpreta concierto para dos pianos y orquesta de Francis Poulenc:





La comida ha terminado. Como sucede en los restaurantes de alta gastronomía, si el ritmo ha sido el adecuado, se ha descansado cada cierto tiempo con charla y buen vino y se ha sabido racionar y racionalizar lo ingerido, nos quedará una sensación de agradable plenitud sin sentirnos empachados y una sonrisa en rostro y ánimo que, sin duda, permanecerá durante mucho tiempo.



[Razones familiares que no vienen al caso me han tenido (y me tendrán con toda probabilidad) mucho más alejada de la blogosfera de lo que yo hubiera querido. Desde aquí quiero disculparme con todos vosotros cuyos blogs me ayudan, enseñan, divierten, emocionan y acompañan. No puedo seguiros todo lo que desearía. He conseguido leer unas cuantas entradas, pero no todas. No tengo tampoco tiempo material de sentarme a dejaros un comentario (o cuando lo tengo estoy tan cansada que no puedo escribir dos palabras seguidas) y bien que lo siento. Pido pues disculpas a Bolche (mi chico favorito), Animal, Kabila y Maripuchi (mis prolíficos preferidos), Blanca y Navegante, Cosimo el barón y Dardo (a los pies de ambos quedo), Tannhäuser (no podría pasar sin tu Forsi), Selma (ma chère Selma)) Madeleine, Joseba M, Leg, Mega, Frilanser y Manuel (mis escritores, todo un lujo), Scout y Ulrika (espero que se arrepienta(n) y no dé(n) por cerrada(s) su(s) bitácora(s), al menos por un tiempo), Paco, Gracchus (el de los posts escuetos, contundentes, intensos), AF (un besazo), Nán (mi ángel "librero"), Aída (artistaza, digna astilla de un excelente palo), Charles de Batz (espero que ya hayas salido de cuentas), Anarkasis (que no me entere de que abandonas a mamarracho), el hermano Montgolfier, Antonio Rodríguez... (seguro que me dejo alguno aunque no me gustaría). No me he vuelto vaga, ni me he olvidado... es que no doy abasto.

Espero no obstante, poder sentarme de vez en cuando a leeros (me gusta y me ayuda) y espero también tener tiempo para seguir, muy de vez en cuando, colgando impresiones de este blog que ya me resulta imprescindible. Al menos la entrada de hoy os durará por lo menos un mes, jajaja.

Un abrazo a todos.]

14 comentarios:

Maripuchi dijo...

Lo primero es lo primero. Seguiremos en la brecha.
Precioso e ilustrante post.
Beso grande

RGAlmazán dijo...

¡Qué barbaridad! ¡Qué entrada! Es una delicia entrar aquí, a su casa, como cuida a sus huéspedes. Una comida inigualable. Querida Freia, me abruma. Más que una entrada es un entradón. Y desde luego lleva más razón que una santa (suponiendo que las santas lleven razón), la discriminación de la mujer, en las artes y especialmente la música, es profunda.
Yo no conocía a la gran mayoría de estas artistazas y me he paseado por todas ellas, una maravilla. Por cierto, sobre Wallanda escribí un artículo hace varios años para una revista y la recuerdo como una de las primeras promotoras de la emancipación de la mujer.

Nada, nada. Lea usted lo que pueda, dé prioridad a lo más importante. No se preocupe si tarda en escribir, a esta entrada volveré a menudo.

Salud y República

Selma dijo...

Freia, cariño, por poco o mucho tiempo que te tengas que ausentar, no sufras, con nuestra presencia en tu casa y la tuya en nuestros corazones, no estaremos solos ¿verdad?

Nos has dejado maravillas y con tiempo y dosificando las iremos disfrutando, así la espera se nos hará más corta..

Mille baisers Freia, et que tu passes le moins de peines possibles. Tu es dans mon coeur comme l'excellente Amie que tu es!!
Á très bientôt!!

Antonio Rodriguez dijo...

¡Impresionante! Freia. Yo que no soy gran conocedor de la musica he quedado impresionado con tu magistral clase sobre "Las mujeres y la música". Cuantas cosas maravillosas nos perdemos por falta de conocimiento.
Y no te preocpes, nosotros estaremos aqui esperándote para cuando este en mejor situación.
Salud, República y Socialismo.

Manuel Ortiz dijo...

Me disponía a leer la entrada, pero, como siempre, le he echado un vistazo primero. Y he llegado a la última parte. Lamento que nos dejes por una temporada, pues sabes de sobra que te tengo en mis 'Top Ten' de la blogocosa. Espero que sea por razones de trabajo y nada más.

Me pasaré en otro momento, con calma, para leer tu entrada, como hago siempre.

Sólo quiero desearte lo mejor y decirte que espero desde este mismo instante con impaciencia tu regreso.

Un besazo.

Donna Angelicata dijo...

Freia, has hecho una entrada deliciosa, y eso pese a afirmar no disponer de mucho tiempo.
Te sigo con gran entusiasmo pues comparto tu gran amor por la música y siempre aprendo nuevas cosas con tu blog.

Ansío tu regreso.

Consérvate sana.

Augusta II dijo...

Madre mía, la chicha que tiene la entrada, para exprimirle el jugo poquito a poco y disfrutarla como merece.

No te ausentes mucho, que yo necesito tus entradas. ¡De un mes nada, eh!, que yo devoro esto en una semanilla.

¡Bechos de los gordos, guapa!

Mega dijo...

Bueno, bueno, bueno, bueno.
Hago un alto en el camino (después de escuchar a una Kathleen Ferrier sencillamente espléndida) para padalear lo degustado y poder retomar otro día con más bríos el hermoso paseo que nos propones.

(Aunque a lo mejor aprovecho la ocasión para volver a escuchar a la Callas o a la Popp. O incluso a Rosalyn Tureck interpretando las Variaciones Goldberg. O a la Joao Pires, o a la du Pré...)

Menudo dilema...

Cosimo, El Barón dijo...

Este es un post de altura, querida condesa. Cuanto trabajo se ha tomado usted, es asombroso.

No ha de disculparse, que le vaya bien en todo aquello que llame por el momento su atención, así son los compases de la vida.

Un abrazo.

P.D: Yo por mi parte creo que debo algún que otro homenaje a alguna que otra gran mujer.

Freia dijo...

Hoy he tenido un rato mínimamente largo para sentarme al ordenador.
Gracias a todos por vuestras palabras. Para mí fue un auténtico placer hacer la selección. Y eso que me dejé en el tintero a compositoras ilustres como Sofia Gubaidulina o cellistas como Ophélie Gaillard (de esta última quiero colocar una pieza en el rincón musical)
Procuro seguiros aunque no os lea todos los días.

Palabras Inefables dijo...

Gracias a Internet he podido volver a contactar –después de muchos años- con personas que fueron muy importantes en mi vida, como por ejemplo vuestra amiga bloguera “Blanca/Utopía existe”.

Le he colgado un homenaje en youtube:
http://www.youtube.com/watch?v=FFnZiT5E-hA

Selma dijo...

¡Buenas tardes Freia!

Como te dije vuelvo y vuelvo y dosifico... Me he quedado prendada de Wallada,de la música andalusí que la acompaña y de la letra...

Y no podía ser de otro modo viniendo de otra "morita" de corazón como yo... Espero poder hacer algún día una Entrada sobre ella, y será un honor dedicartela.

Mille baisers ma chère Freia, à bientôt, je reviendrai...

Charles de Batz dijo...

QUe comienzo de mañana me has dado con tu interesantísima entrada. Dada la cantidad de información, de la que tomo buena nota, y el gusto con el que la has redactado, creo que me queda poco que decir. Quizá añadir una más a la lista que no creo que has mencionado y por la que en su momento sentí bastante interés: Maddalena Casulana.

Espero que todo te vaya bien.

Salud

Antonio Rodriguez dijo...

Freia cuanto puedas pasate por mi blog te tengo una sorpresa
Salud, República y Socialismo