Un regalo de Sergio Astorga

lunes, 7 de abril de 2008

Leyendas urbanas musicales

Hace ya algún tiempo, Manuel me confesó que le encantaban las anécdotas musicales y me propuse escribir algo al respecto. Por razones inconcretas, esta entrada se fue poco a poco retrasando. Una no es un pozo de sabiduría en lo que al asunto se refiere, pero sí que me gustaría traer hoy aquí una de las anécdotas más famosas que han circulado desde siempre por el circuito de la clásica y que, por supuesto. es falsa. ¿Qué creían Vds., que sólo existen historias de fantasmas que aparecen en las curvas de las carreteras peligrosas o relatos que afirman sin rubor que Elvis no ha muerto? Pues no señor. También en ese mundillo tan clasista, tan aristocrático, tan fino, tan especial, se dan las leyendas urbanas y, a veces, hasta empiezan como los chistes.


Un día estaban reunidos Georg Solti, Leonard Bernstein y Herbert von Karajan. Hablaban, o casi casi discutían, acerca de quién era el mejor director de orquesta del mundo.

Georg Solti tomó la palabra y dijo:

- "Modestamente, creo ser yo el mejor director del mundo porque dirijo la mejor orquesta del mundo, que es la Sinfónica de Chicago".

Leonard Bernstein, que estaba a su lado, le contestó:

- " Lamento contradecirte Georg, pero eso no es cierto. El mejor soy yo porque el mismo Dios , imbuído de majestad, se dignó aparecer ante mí y me dijo: 'Tú eres el mejor director de orquesta del mundo'. Lo escuché de Él"

Entonces, Herbert von Karajan, que hasta el momento había permanecido callado, se levantó y exclamó:

- "Mientes Leonard... ¡Yo nunca te he dicho eso!"

¡Qué les parece? ¿Existen o no existen las leyendas urbanas musicales?



Casual y curiosamente, la edición de Babelia del 5 de abril dedica un especial al centenario del nacimiento de Karajan con varios artículos. El de mayor enjundia viene firmado por alguien muy conocido en el terreno de la música clásica actual: Norman Lebrecht. Escritor, periodista, articulista, comentarista de música clásica y del entorno en el que ésta se desarrolla, es considerado hoy en día por algunos martillo de luceros rutilantes, y por otros, periodista estrella, deseoso de dar la nota, amigo de llevar la contraria y con complejo de enfant terrible. Sea como fuere, casi siempre hace gala de un cierto sentido del humor y ataca determinados arquetipos y mitos en un mundillo tan dado a la mitomanía. Aunque, desde mi punto de vista, a veces es exagerado y pagado de sí mismo, sus artículos siempre despiertan, cuando menos, interés y polémica, lo que tampoco está mal en un territorio de dinosaurios intocables. Léanlo, léanlos; vale la pena para desmitificar y conocer las luces y sombras de uno de los mitos más poderosos de la discografía y la historiografía musical.

Pero como no hay artículo, sin música, esta vez vamos a utilizar tres. Aprovechando el tema de la entrada, juguemos a las diferencias.

Aquí tienen tres versiones de la misma pieza musical. Se trata del Dies Irae del Requiem de Mozart. La primera está dirigida por Solti; la segunda, por Bernstein; la tercera, por Karajan.

En el primer vídeo vemos y oímos a la Filarmónica y Coro estatal de Viena , bajo la batuta de Georg Solti, grabado en 1991 por la ORF para Decca.



Este vídeo pertenece a la versión de Bernstein. dirigiendo el Coro y la Orquesta de la Radiotelevisión Bávara:




La versión de Herbert von Karajan es la grabada en 1986 para Polydor y hoy distribuída por Deutsche Grammophon. Dirige la Filarmónica de Viena y canta el coro de la Wiener Singverein (algo así como Asociación de cantantes de Viena), a cuyo frente está Helmuth Froschauer.



Esta vez no seré yo quien opine, al menos no por el momento. Porque lo que me encantaría es saber qué opinan Vds. de ellas, cuál les gusta más y por qué. No les pido conocimientos de ningún tipo, sino emociones, pura y simplemente, emociones. Déjense llevar y díganme qué les han parecido. Espero ansiosa sus comentarios y sepan de antemano, que todo vale. No tiene por qué haber una mejor que otra. Sencillamente son tres lecturas distintas de una misma obra.

¡Anímense! Espero su interpretación de las interpretaciones. Después hablamos.

15 comentarios:

Charles de Batz dijo...

Ejem, Freia, siento un cierto pudor al opinar, pues lo hago desde el total desconocimiento de estas cosas, llevado sólo por el instinto, y sin saber cuales son los elementos que pueden caracterizar a cada una de las versiones.

Dicho esto, te diré que la que más me ha gustado a mí ha sido la primera, la de Georg Solti, por llevar un tempo más acorde con la que yo interpreto de la pieza -a diferencia de la segunda versión que la veo más rápida-; y da, además mas preeeminencia a la voces que la tercera.

De cualquier manera, como sólo pides emociones, pues eso: que a mí la que más lo hace sin duda alguna es la primera.

Salud

Antonio dijo...

Pues en la misma línea de don Charles de Batz, mi desconocimiento de la materia me hace ser renuente a la opinión, pero diré que soy de la misma opinión aunque por razones casi exactamente contrarias: creo que en la versión de Solti está más presente la parte orquestal sin por ello perder protagonismo la parte que lo debe tener: la coral. La versión de Bernstein me parece más confusa y la de Karajan... pues me parece más de Karajan que de Mozart, como solía ocurrir con el incorregible de Herbert.

A mí, la versión de Karajan me parece que está pasada por un filtro que la hace más facilona de escuchar, pero a cambio de hacerla más plana. Quitarle brío a esta pieza es particularmente molesto, porque Mozart escribíó algo muy ajustado al título: "Dies Irae" significa lo que significa, y creo que Solti (y también Bernstein, con la salvedad expuesta) respetan más la emoción inherente. Uno queda más amedrentado oyendo cualquiera de estas dos que escuchando la versión de Karajan.

De todas formas, he de decir que la calidad de la grabación (incluida la sala, que en el caso de Solti parece una iglesia con muy buena pinta) y de la audición (escucho mediante unos altavoces ramplones del ordenador) pueden mediatizar mucho estas cosas.

Un saludo.

RGAlmazán dijo...

Amiga condesita, en qué líos nos mete. Va a salir, sin duda, a flote nuestra incultura musical, al menos la mía. Pero bueno, como se trata de hablar de emociones. Ahí va.
Mire usted, la de Karajan me parece la más espectacular, oigo como más viento, como más cabreo de Dios, pues de eso se trata, quizá pretende ser demasiado espectacular.
La de Solti es mucho menos agresiva, más recogida, quizá más auténtica pero más tímida.
La que menos me llega, llegándome mucho es la de Bernstein.
Oiga lo que está claro es que la obra es magnífica y que yo, conociéndola, no la había oido tanto seguido para luego poder opinar, seguramente de forma inapropiada. Pero que le voy a hacer, nunca me he podido resistir a las solicitudes de una dama aristocrática.

Salud y República

Cósimo dijo...

Me encantan estos juegos, yo quisiera hacerlo también...

Hay mucha diferencia de sonido entre las tres, así que mis comentarios serían solo por aproximación.

Solti: Mmmm, para mí sin ser el tempo que me gusta, prevalece el coro sí, quiere que se escuchen los tenores, que no se suelen escuchar en esta pieza demasiado en las miles de versiones que hay. Voces un poco dramaticas, operísticas.

Bernstein: Pues Bernstein y "I feel pretty.." pero claro, Mozart no hizo un musical, pobrecito... muy rápido sí, vamos despachado el Dies Irae (y que es de lo poco firmado por Mozart del Requiem). Pero tiene cosas que me gustan.

Karajan: El acento va a la cuerda, que, como siempre en estas cosas corales, añade el sentimiento de la pieza, la circunstancia...

Asi que de Solti me quedo con los tenores, de Bernstein con todas las voces del coro, y de Karajan con la cuerda. ¿El tempo? entre Bernstein y Karajan, un poquito más hacia Karajan.

Ninguna de las tres es mi versión favorita, que es una que oí hace cien años en la tele, una modesta orquesta, modesto coro y modestos solistas que hicieron un gran trabajo. Creo que fue todo en Inglaterra.

Creo que la dificultad de Mozart es que todos se atreven con él porque es fantástico su Requiem, y sus trabajos de ópera y modernos trabajos de camara lo hacen muy atractivo. Pero creo que la música coral de Mozart sigue, de alguna manera, con un pie en el barroco y, en ocasiones, quererlo convertir en moderno sinfónico lo acaba por estropear.

¿Me he pasado en presunción? Lo siento, ya dije que estos juegos me encantan...

Selma dijo...

Buenas tardes Freia, "ma Comtesse préférée"!

La leyenda urbana atribuida a estos directores, real o no "Se non è vero, è ben trovato..." se me antoja muy propia de ciertos personajes imbuidos de sí mismos y no sólo en el ámbito musical.

Y me deleito escuchando las piezas que nos ofreces , leyendo tu Entrada y los comentarios de tus invitados, ya te comenté que vengo aquí para aprender... y en Música de esta categoria tengo mucho por aprender...

Merci Freia de me permettre de le faire en ta compagnie...
Mille baisers ma jolie Comtesse!

Mega dijo...

Mi elección de aprendiz de melómana (de mayor preferencia a menor):
1. Dios, o sea, K. (Kafka, jeje): por su absoluta contundencia y recreación; a mí me ha parecido que sabe sostener el tempo.
2. Bernstein: su dirección me ha parecido más rápida, más veloz. Resoluta.
3. Georgi: ¿demasiado lento? Parece que le pese.

(Que conste que no tengo ni idea de música ni de cánones ad hoc).
Besos, y a pasarlo bien.

Blanca dijo...

Sin duda Karajan, tengo debilidad por el, aunque sea insoportablemente ególatra... pero es lo que tiene Dios...

Manuel Ortiz dijo...

Ante todo, gracias por la dedicatoria del post. Lo corto y lo pego, todo él, en la pared de mi salón. Con el YouTube y todo.

Sobre la historieta que comentas, sospecho que, efectivamente, se trata no sé si de una leyenda urbana o pueblerina, pero leyenda al fin y a la postre porque la he oído varias veces con distintos protagonistas.

Y en cuanto a las versiones, aquí sí que no tengo dudas. Karajan. Y eso que en la de Bernstein, en la segunda fila, hay una señorita que no está nada mal.

la parca dijo...

Georg Solti por mucho que haga gritar a los lorolocos no va a echar al mal fario de allí, los tiene que parece que estén exhorizando, da batutazos al empezar , como los brujos, luego se tranquiliza, que no le va a valer de nada a la que llegue,..
Me ha dejado espantá del tó

Bernstein va acelerao, como que tiene prisa por ver el partido y el coro lo nota, no silabea correctamente las acentuaciones, (no me lo puedo creer ¿he escrito yo eso?, ¡hay dios estoy peor que creía! necesito unas vacaciones..

y la parca se sienta a escuchar su oda con el tiempo justo, ese que solo la parca sabe valorar como nadie, con el tono cuasiperfecto, ni gritando ni pasando de ella,...y ella le comprende y le agradece que la entiendan, porque miedo tiene que dar un poco. Pero sin exagerar. Seguro que tuvo una grata conversación en el camino al infierno el templado y retenido -Karaján, esto ayuda ya sabes,-le comenta la parca con el brazo por encima del hombro,
- bien, pero que te suenan todas las corales igual, vamos que quien no sepa alemán no sabe al final si estaba escuchando la 9 o el requien, vamos, vamos, vamos, que no me gusta que me confundan, pero también te quiero.....


mientras tanto, ando intentando recolectar ivas e irpfs pa que pueda zapín II devolver los 400 €, o sea mas liá que la pata un romano, te debo una visita mas sosegá,
La parka.


(no creo que te haya engañado ni un momento.
Anarkasis)

Joseba M. dijo...

Pues yo los he escuchado, con ésta, ocho veces y aún ando en dudas entre la versión de Herbert Solti, temperada y gentil, y la de Leonard Karajan, algo más tensa y dinámica. No obstante, hay pasajes de la de Georg Von Rubinstein que me han parecido absolutamente de recibo. Sólo espero que la Ira de Dios no caiga sobre mí por haber cometido alguna herejía con mi comentario, ya bastante herejía es escuchar veinticuatro veces los cortes propuestos y no ser capaz de decidirse más que a asegurar que los tres me han encantado.
Eso sí, le prometo, querida condesa, que cuando escuche en cualquier concurso este fragmento mozartiano, lo voy a reconocer el primero sin lugar a dudas.
Y todo gracias a su magisterio.
Un abrazo.

Freia dijo...

Hola a todos:

Por fin he podido sentarme al ordenador (desde el domingo) y estoy encantada con lo leído. He observado además varias cosas:
1) Algunos directamente deberían sustituírme en el blog porque lo hacen mucho mejor que yo (y lo digo sin pitorreo).
2)El interés y el esfuerzo puesto por todos vosotros.
3)Habéis hecho mucho más de lo que os propuse.
4) Vuestras opiniones dicen de vosotros más de lo que pueda parecer.
5) Confío de veras en no haberos provocado un empacho de Dies Irae (jajaja). A ver si ahora vais a cogerle manía y no podéis volver a escucharlo sin que se os pongan los ojos en blanco y los pelos del colodrillo como escarpias...jajaja.
:-)

Como me tengo que volver a marchar ahora mismo, desde aquí os prometo hacer un comentario a todos y cada uno de vosotros antes del domingo (bueno, incluído el domingo). Creo que el todo el esfuerzo, el interés y el sentido del humor que habéis demostrado por el juego se merece un comentario deternido y no a vuelapluma, como éste.
De todas formas, no esperéis de mí un análisis sesudo (no os podéis imaginar la vergüenza que yo paso en los conciertos cuando me junto con toda la panda de sesudos entendidos)... Mis gustos coinciden en algunas cosas con unos y en otras, con otros, pero son eso: opiniones y gustos.
Eso sí. Gracias por vuestra respuesta en masa y por entrar tan bien al trapo. Sólo por estos lectores/oyentes da gusto y vale la pena tener un blog.
Hasta el domingo.

Antonio Rodriguez dijo...

Freia
Nos pones en un compromiso a los incultos musicales como yo. Pero, en fin, al menos daré mi opinión, que es la siguiente:
La que menos que gusta es la dirigida por Georg Solti, en mi opinión por su menor ritmo. Con las otras dos estuve dudando y al final me decanté por la de Herbert von Karajan que creo que es la que tiene un mayor ritmo.
Espero impacientemente tu entendida opinión
Salud, República y Socialismo

Adanero dijo...

A Solti le pilló haciendo la digestión, a Bernstein se le fue la mano con la medicación y Karajan como muchas veces haciendo de pirotécnico.
Si me tengo que quedar con una es difícil. La música aparte de técnica y virtuosismo para mi es sentimiento, y dependiendo del estado de ánimo que tengamos en un momento dado, nos puede gustar más una u otra versión. Fíjate que manera más elegante para no mojarse.
Como aporte mencionar una versión que hay de Marriner para la DECCA que no está nada mal. Hala, un toque pedante para dar la nota. Que mejor sitio que este para hacerlo.
Sobre las leyendas urbanas en la música culta un par de comentarios. El mismo Mozart es víctima de una, su nunca existente mal rollo con Salieri. La película Amadeus se encargó bien en difundir una historia que jamás existió.
El segundo comentario es más bien una consulta. Hay una composición de un pianista húngaro o polaco (no me acuerdo bien) de principios del siglo XX (creo) que se la relaciona con distintos suicidios, incluido el del compositor. No se si es una película mía o la leyenda existe en verdad. Si me das alguna pista sobre el tema te lo agradeceré eternamente, o por lo menos durante unos minutos, que no es cuestión de exagerar.

Un beso.

carmen moreno dijo...

Llego a tu blog y me quedo, si me lo permites, porque quiero aprender algo.

Yo me quedo con la dirección de Bernstein. Creo que es el que más se acerca al tenebrismo que Tomas de Celano creó en su poema:

"Aquel día, día de ira,
reducirá este mundo a cenizas, como profetizaron David y la Sibila.
¡Cuánto terror sobrevendrá
cuando venga el Juez a pormenorizar
todas las cosas
con estricto rigor!

Cósimo dijo...

Si me permite Adanero un apunte. La película de Forman, que no es más que la extraordinaria obra de Shaffer pero con otros actores que casi copiaron el trabajo teatral de Scofield y Callow, no es enteramente cierta pero parte de ciertas notas históricas parece que comprobadas. Digamos que de un chisme se hizo un cuento... pero a mí, personalmente, me encanta el cuento, el personaje que Shaffer creó aprovechando el apellido del pobre Salieri es fantástico.

Un saludo.