Un regalo de Sergio Astorga

lunes, 17 de diciembre de 2007

Tannhäuser, Elisabeth y Wolfram

Hoy toca Wagner. Sí, sí, don Ricardo, ése que asusta tanto. Ése cuya música es considerada por muchos signo inequívoco de pesadez y aburrimiento, capaz de dormir a las ovejas, soporífera en dosis cuasi letales. A mí también me pasó, pero hoy sus óperas me fascinan y estoy firmemente convencida de que para muchos son como la tónica: todos echan pestes de ellas, pero la mayoría las han probado poco, muy poco o nada.

Hoy quiero hablar de Wagner y del amor. Porque el amor es el hilo conductor de la mayor parte de sus obras, lo impregna todo. Y en Wagner el amor es más poderoso que la muerte, es el que purifica y salva, el que se entrega y redime.

También quiero reseñar que frente al papel a que tradicionalmente se había relegado a la mujer, como intermediaria o causante directa de la perdición física y espiritual de los hombres, Wagner le otorga el mucho más digno, noble y elevado de ser la que se inmola, la que contrarresta con su muerte el daño o el sufrimiento, la hembra redentora y salvífica, a costa casi siempre de entregar su vida a cambio, por propia voluntad.

Las óperas de Wagner fueron concebidas y creadas como un todo. No hay que perder de vista que son suyos tanto la espléndida música como los bellísimos textos; de ahí su coherencia. Pues bien, de su producción total, nunca he disimulado mi preferencia por tres de ellas: El Holandés Errante (también llamada el Buque Fantasma), El Oro del Rhin y Tannhäuser. En las tres aparece el amor como fuerza vivificadora y última. Fasolt se deja matar a causa de su adorada Freia y es inmolado ante ella, aunque su gesto sólo merezca desprecio por parte de la más hermosa y frívola de las diosas del Walhall. Senta se arroja por el acantilado para romper la maldición que condena a su soñado y presentido Holandés a vagar eternamente por los mares y, de este modo, lograr para él el descanso eterno. No obstante, no son los únicos casos que se dan en su obra. También podríamos considerar la historia de Tristán e Isolda como la del amor más poderoso que la muerte o la saga de Wotan, que se podría encuadrar dentro del mismo tema, aunque él tendra que esperar toda una tetralogía. No podemos olvidar que Wagner abanderó la música alemana romántica, en una época histórica en que todas estas manifestaciones reforzaban además los ideales y el concepto mismo de una nación recién nacida. Quizá otro día haga alguna entrada sobre alguna de las dos primeras, pero hoy quisiera centrarme en la tercera: Tannhäuser.

El argumento tiene como protagonista a Tannhäuser, un minnesinger del medievo. La ópera comienza en el Monte de Venus donde nuestro héroe yace en brazos de la diosa. Sin embargo, añorando su tierra y aburrido de una vida de placeres, está resuelto a volver a su patria. Venus se enfada con él y lo amenaza pero cuando el poeta menciona el nombre de María, el reino de la diosa desaparece y nuestro poeta se encuentra a la puerta del castillo de Wartburg, en Turingia, su tierra.
Al ver pasar a unos peregrinos, Tannhäuser se arrepiente de su vida anterior y pide perdón a la Virgen. A lo lejos se oyen cuernos de caza: es el landgrave de Turingia y los cantores Walter, Wolfram y Biterolf, antiguos compañeros y amigos de nuestro poeta. Al reconocerlo, se alegran de su regreso y lo aceptan de nuevo. Él les dice que sólo está de paso pero cuando le mencionan que la sobrina del landrave, Elisabeth (a la que Wolfram ama sin esperanzas) sigue enamorada de él y le espera, decide quedarse. El reencuentro de los dos amados en el castillo es cálido pero él le oculta su vida pasada.
Se convoca un concurso de canto para ese mismo día y Tannhäuser decide participar, animando a sus amigos y contricantes a buscar en la esencia del amor la inspiración de sus cantos. Comienza Wolfram, que hace una alabanza del amor elevado y puro. Él, sin embargo, con un extraño aire de ensoñación, le contesta mediante un poema que loa el amor sensual y terreno. Todos se indignan e intentan atacarlo con sus espadas. Elisabeth lo protege con su propio cuerpo. Tannhäuser de pronto parece despertar de un sueño y los nobles, apiadados, lo condenan a ir a Roma como peregrino para lograr el perdón del Santo Padre. Tannhäuser acepta el castigo.
Elisabeth y Wolfram esperan cada día el regreso del peregrino. Elisabeth, desesperada porque no vuelve, piensa que la salvación de su amado es imposible y le ruega a la Virgen que la lleve con ella, a cambio de la salvación espiritual de Tannhäuser. Wolfran intenta detenerla, pero es rechazado. Se aleja tristísimo hacia el bosque contemplando cómo ella camina hacia la muerte . Pide a la estrella del anochecer que salude a su amor cuando la vea pasar, convertida ya en ángel.
Tannhäuser regresa. A su petición de perdón, el Papa responde que así como su báculo nunca florecerá, así nunca le serán perdonados tan graves pecados. El cantor le dice a su amigo que vuelve al Monte de Venus. Éste intenta detenerlo, pero una bruma espesa cubre el valle: es la diosa que regresa a recuperar a su amado. Wolfram intenta de nuevo detenerlo y le menciona a Elisabeth contándole lo que ha hecho por él. De repente, el reino de Venus y la niebla desaparecen.
Ha llegado el alba y un cortejo fúnebre trae el cuerpo de Elisabeth. Tannhäuser mencionando el nombre de su amada santificado, cae muerto junto a ella. Sale el sol. Un grupo de jóvenes peregrinos regresa de Roma diciendo que el báculo del Santo Padre ha florecido. Tannhäuser se ha salvado. El landgrave y los amigos cantores anuncian que por fin el pecador ha alcanzado la paz perpetua.
[Para quien esté interesado en el texto en alemán, puede serle útil esta página. Para la traducción al castellano y el estudio de la obra wagneriana en general y de Tannhäuser en particular, recomiendo los estudios de Ángel Fernando Mayo, probablemente el mayor especialista español en Wagner . La traducción que aparece en esta entrada no es mía. Me habría gustado dar el nombre del traductor de este libreto editado por Orbis-Fabbri, pero no aparece. Me temo que es un mal que afecta a más de un editor (cada vez menos por fortuna)].


Primero tenemos a Tannhäuser el caballero que, cansado de los placeres mundanos que Venus y su amor profano puedan brindarle, regresa a la patria y al amor que abandonó, buscando un camino de perfección que él mismo no tiene muy claro. Cuando en el concurso opone al canto de su amigo Wolfram (una oda al amor más puro y elevado), el suyo propio (ensalzando el amor sensual y profano), se convierte en un personaje aún más atormentado. Ama de verdad a Elisabeth pero se encuentra siempre dividido entre ella y Venus, que insinuante y cercana, se le ofrece abiertamente. Así cantan su idea del amor Wolfran y Tannhäuser en el concurso de Wartburg, gracias a las voces de Bernd Weikl y Klaus König :





WOLFRAM.

Blick ich umher in diesem edlen Kreise,
welch hoher Anblick macht mein Herz erglühn!
So viel der Helden, tapfer, deutsch und weise,
ein stolzer Eichwald, herrlich, frisch und grün;
und hold und tugendsam erblick ich Frauen,
lieblicher Blüten düftereichster Kranz.
Es wird der Blick wohl trunken mir vom Schauen,
mein Lied verstummt vor solcher Anmut Glanz.
Da blick ich auf zu einem nur der Sterne,
der an dem Himmel, der mich blendet, steht:
es sammelt sich mein Geist aus jeder Ferne,
andächtig sinkt die Seele in Gebet.
Und sieh, mir zeiget sich ein Wunderbronnen,
in den mein Geist voll hohen Staunens blickt;
aus ihm er schöpfet gnadenreiche Wonnen,
durch die mein Herz er namenlos erquickt.
Und nimmer möcht ich diesen Bronnen trüben,
berühren nicht den Quell mit frevlem Mut:
in Anbetung möcht ich mich opfernd üben,
vergießen froh mein letztes Herzensblut!
Ihr Edlen mögt in diesen Worten lesen,
wie ich erkenn der Liebe reinstes Wesen.
(...)
TANNHÄUSER

Auch ich darf mich so glücklich nennen
zu schaun, was, Wolfram, du geschaut.
Wer sollte nicht den Bronnen kennen?
Hör, seine Tugend preis ich laut!
Doch, ohne Sehnsucht heiß zu fühlen
ich seinem Quell nicht nahen kann;
des Durstes Brennen muß ich kühlen,
getrost leg ich die Lippen an
in vollen Zügen trink ich Wonnen,
in die kein Zagen je sich mischt,
denn unversiegbar ist der Bronnen,
wie mein Verlangen nie erlischt.
So, daß mein Sehnen ewig brenne,
lab an dem Quell ich ewig mich.
Und wisse, Wolfram, so erkenne
der Liebe wahrstes Wesen ich!

:::::::::::::::::::::::::::::::

WOLFRAM

Cuando miro a este círculo tan noble
¡esta visión tan elevada hace
que mi corazón se enardezca!
Veo a muchos de esos héroes, bravos, nobles y
sabios cual orgulloso robledal, señorial, fresco
y verde, y veo graciosas y virtuosas mujeres
cual hermosas flores de una rica corona
perfumada. Sólo mirarlas ya me embriaga
y la canción se me interrumpe
al ver tanta gracia brillar.
Por ello, alzo la vista hacia una sola
de las estrellas que se halla en medio de
ese cielo deslumbrante; mi espíritu se le une
a través de la distancia y, pensativa,
mi alma se hunde en una plegaria.
¡Mirad! Una fuente maravillosa
se me aparece y mi espíritu
la contempla con gran admiración;
de ella brotan maravillas llenas de gracia
que hacen latir mi corazón con indescriptible
alegría. Ojalá que nunca ensucie esa fuente,
que con maligna osadía no enfangue sus
aguas; para adorarlas quisiera ofrecerme en
sacrificio, y derramar hasta la última gota
de sangre de mi corazón.
Vosotros, señores, por mis palabras, entenderéis
cçomo concibo yo la forma más pura del amor.
(...)
TANNHÄUSER

¡Yo también puedo llamarme afortunado,
pues he visto, Wolfram, lo mismo que tú has
visto! ¿quién no conoce esa fuente?
¡Öyeme, yo alabo en voz alta su virtud!
Sin embargo, no me puedo acercar a esa
fuente sin un sentimiento de cálido deseo.
El ardor de mi sed tengo que refrescarlo
y confiadamente acerco mis labios a ella.
A bocanadas bebo de sus placeres,
sin ninguna preocupación,
pues la fuente es inagotable,
del mismo modo que insaciable es mi deseo.
Así, para que mi ansia pueda arder eternamente,
me refresco eternamente en esa fuente.
Quiero que sepas, Wolfram, que es así como
conozco al amor en su más auténtica forma.


Elisabeth, la dama del caballero y trovador. La que durante años espera su regreso, la que lo defiende de los otros cantores cuando quieren abalanzarse sobre el héroe caído. Será ella también la que logre salvar el alma del hasta entonces irredento Tannhäuser, ofreciendo su vida a cambio. La voz de Marianne Schech da vida a la oración:





Allmächt'ge Jungfrau! Hör mein Flehen!
Zu dir, Gepries'ne, rufe ich!
Laß mich im Staub vor dir vergehen,
o! nimm von dieser Erde mich!
Mach, daß ich rein und engelgleich
eingehe in dein selig Reich!
Wenn je in tör'gem Wahn befangen
mein Herz sich abgewandt von dir,
wenn je ein sündiges Verlangen,
ein weltlich Sehnen keimt in mir: –
so rang ich unter tausend Schmerzen,
daß ich es töt in meinem Herzen. –
Doch, konnt ich jeden Fehl nicht büßen,
so nimm dich gnädig meiner an!
Daß ich mit demutvollem Grüßen
als würd'ge Magd dir nahen kann, –
um deiner Gnaden reichste Huld
nur anzuflehn für seine Schuld!

:::::::::::::::::::::::::::::::

Virgen todopoderosa, oye mi plegaria!
A ti, bendita, te imploro!
Déjame morir aquí echada en el polvo,
¡oh, llévame a tu lado!
¡Haz que pura como los ángeles
entre en tu reino celestial!
Si alguna vez me he dejado llevar por una ilusión
engañosa, y mi corazón se ha apartado de ti,
si alguna vez un deseo pecaminoso,
un ansia mundana ha nacido en mí,
¡he luchado y he sufrido mil torturas
para matarla en mi corazón!
Pero aunque no haya expiado todas mis faltas,
¡acógeme en tu gracia,
para que pueda saludarte humildemente
cuando pueda aproximarme a ti como digna sierva
tuya y favorecida por tu gracia
rogar y expiar su culpa!

Tannhäuser y Elisabeth son los protagonistas pero, para mí, es Wolfram von Eschenbach el personaje de sentimientos más altos y puros. El que demuestra un amor noble, leal y desinteresado hacia el amigo, al que acoge y honra y también el que ama en silencio y sin esperanzas a la dama de éste, con un amor imposible, hermoso y desinteresado también. Es él el que, cuando Elisabeth pasa sin verlo, camino de la muerte, le dedica los versos más generosos, enamorados, tristes y esperanzados a un tiempo de toda la ópera. Canta Karl Paul:






Wie Todesahnung Dämmrung deckt die Lande,
umhüllt das Tal mit schwärzlichem Gewande;
der Seele, die nach jenen Höh'n verlangt,
vor ihrem Flug durch Nacht und Grausen bangt.
Da scheinest du, o lieblichster der Sterne,
dein sanftes Licht entsendest du der Ferne,
die nächt'ge Dämmrung teilt dein lieber Strahl,
und freundlich zeigst du den Weg aus dem Tal.
O Du mein holder Abendstern,
wohl grüßt ich immer dich so gern;
vom Herzen, das sie nie verriet,
grüße sie, wenn sie vorbei dir zieht,
wenn sie entschwebt dem Tal der Erden,
ein sel'ger Engel dort zu werden!

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Como un anuncio de muerte,
el ocaso cubre la tierra;
envuelve el valle con un manto de luto;
el alma, que suspira por las alturas celestes,
se estremece ante su avance a través de la
noche y el terror.
Ahí brillas tú, la más amada de las esstrellas,
y envías tu amable luz desde la lejanía;
la caída de la noche comparte
tu hermoso rayo de luz,
y amigablemente señalas el camino
de salida del valle.
¡Oh, tú, graciosa estrella vespertina,
te saludo siempre con gran placer; de parte
de mi corazón, que nunca la ha traicionado,
salúdala cuando la veas pasar junto a ti,
cuando se libre del valle de la tierra
para convertirse en un ángel puro en el cielo!

¡Ay! (suspiro). Permitidme que me apropie de uno de los más bellos versos de Lope de Vega y de toda la literatura en castellano, para terminar mi entrada:

"... esto es amor; quien lo probó, lo sabe"

viernes, 14 de diciembre de 2007

Poema visual

Cuando ayer me puse a la tarea de escribir el meme que me había
lanzado Mega, tenía el día del gemelo malo (nací en junio y soy reconocida neurótica con algunos toques exóticos de bipolaridad). Es por eso que el post anterior resulta, como poco, extravagante aunque he de decir en mi descargo que no era un poema dedicado "alla più grande stupidàggine in itagnuolo mai sentita da queste mie vecchie e poverine orecchie" (y estoy segura de que no necesita traducción), sino a nuestra santa paciencia.
Por eso, esta noche que ha regresado el gemelo bueno, me gustaría repetir el meme con permiso de la distinguida concurrencia blogosférica


Si deseas ver, escucha: la audición es un grado hacia la visión

(Bernardo de Claraval)


Visual Poetry - ImageChef.com



La frase está sacada de un libro que estoy a punto de terminar. La novela edifica el diario de un monje cisterciense, maestro de obras de la abadía de Thoronet, en el siglo XII. Se llama Les pierres sauvages y lo descubrí gracias al blog Ex Oriente Lux , de mi buen Charles de Batz. Ninguna editorial española se ha dignado traducirlo y editarlo desde 1964.

Para servir de apoyo a la frase y la novela, La cathédrale engloutie (la catedral sumergida) del primer libro de Preludios de Claude Débussy. Interpreta Maurizio Pollini, para Deutsche Gramophon, en 1999

A lo largo de la audición no es difícil llegar a ver el campanario de la vieja catedral bajo las aguas.

Buenas noches. Felices sueños.





jueves, 13 de diciembre de 2007

Meme para un tonto muy tonto.

Una de mis chicas favoritas de la blogosfera, Mega, me pasa un meme de dibujar y escribir. Hay que acudir a la página de Imagechef, buscar un dibujo y crear un poema visual.


Me gustaría haber escrito un hermoso meme dedicado a mis amigos, mi marido, mi familia...pero después de ver y escuchar al mismo de siempre soltar ciertas tontunas, sólo se me ha ocurrido éste.


¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?


Visual Poetry - ImageChef.com




Eso sí, es un meme musical


Y le paso el testigo a don Manuel , nuestro especialísimo Mariano de Larra y a Nán, para que sus ángeles nos den una visión de altura.




sábado, 8 de diciembre de 2007

La cançó del Lladre.

Una de las pocas canciones tradicionales o populares que conozco en catalán (quizá, con La pastoreta y el 25 de desembre las únicas realmente que conozco) es la Cançó del Lladre.

La escuché por primera vez hace muchos años, allá por el verano de 1973, en una de las voces más imprescindibles de mi cancionero sentimental. Por aquel entonces era una voz aguda, temblona y, al igual que hoy, inconfundible:



Pertenece al disco Cançons Tradicionals. Interpreta J.M. Serrat y una orquesta de 39 músicos a las órdenes de Salvador Gratacòs y fue grabado en 1968 para Ariola, con arreglos musicales del director de orquesta Antoni Ros-Marbà.

Nunca he sabido bien por qué me atrajo del disco esa pieza en especial y no otra, pero es muy cierto que cuando a partir de 1999 Serrat decidió cantarla en muchos de sus recitales, a mí me dio una alegría.

Si mis notas son correctas, es una canción tradicional catalana del siglo XVIII, englobada en lo que los expertos llaman Canciones de bandoleros. Y narra la vida de un ladrón desde su infancia hasta su llegada a la prisión, donde espera para ser llevado al cadalso

Se han hecho muchas versiones de la misma. Creo que existe una de Sisa, del segundo Sisa, el que mató a Ricardo Solfa; una versión rumbera de Joan Garriga y dos instrumentales a cargo de Narciso Yepes y Miguel Llobet. Seguramente existan muchas más. Ni de las que acabo de citar ni, por supuesto, de las desconocidas tengo referencia discográfica de ningún tipo. Seguramente los que vivís en Cataluña y Baleares o sois catalanes por el mundo, podáis ampliarme la historia de esta cancioncilla y conozcáis más versiones. Me encantaría cualquier referencia de disco de vinilo, CD o MP3 que pudierais facilitarme. Os aseguro que me daríais un alegrón.


[Si tenéis algún dato lo podéis enviar como comentario o al correo del blog].

Mi segunda y última versión es muy posterior en el tiempo. Fue grabada en 2005 por Ferran Savall, acompañándose de la tiorba y figura dentro del disco Du temps & de l'instant , editado por Aliavox y con él y el resto de su familia como intérpretes.

Se trata de una interpretación mucho más larga, con un tono de voz mucho más agudo. En general, una versión mucho más sofisticada y alejada de la forma popular pero también con un indudable encanto.

Yo me quedo con la primera versión.... ¿Y vosotros?



Quan jo era petitet
festejava i presumia,
espardenya blanca al peu
mocador a la falsia.

I ara que en sóc grandet
m'ha posat en mala vida
Me só posat a robar
ofici de cada dia.

Adéu, clavell morenet
Adéu, estrella del dia!

Vaig robar a un traginer
que venia de la fira:
li prengui tots els diners
i la mostra que duia.

Quan he tingut prou diners,
he robat a una nina:
l'he robada en falsetat,
dient que m'hi casaria.

Adéu clavell morenet!
Adéu, estrella del dia!

La justicia me l'ha pres
i en presó fosca m'envia
la justicia me l'ha pres
i em farà pagar amb ma vida.

Adéu, clavell morenet!
Adéu, estrella del dia!

::::::::::::::::::::

Cuando era jovencito
cortejaba y presumía,
alpargata blanca en el pie,
pañuelo en el bolsillo.

Y ahora que soy mayorcito,
me he dado a la mala vida.
Me he dado a robar,
oficio de cada día.

¡Adiós, clavel morenito!
¡Adiós, estrella del día!

Le robé a un arriero
que volvía de la feria:
le quité todo el dinero
y la muestra que llevaba.

Cuando he tenido bastante dinero,
he robado a una jovencita:
la he robado con embustes,
diciendo que me casaría.

¡Adiós, clavel morenito!
¡Adiós, estrella del día!

La justicia me ha apresado
y a prisión oscura me envía
la justicia me ha apresado
y me hará pagar con la vida.

¡Adios, clavel morenito!
¡Adiós, estrella del día!

[Traducción de Juan Gabriel López Guix para la edición del disco Du temps & de l'instant. Jordi Savall, Montserrat Figueras, Arianna Savall, Ferran Savall y Pedro Estevan. Aliavox, 2005]

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Conciertos

Para aligerar el ánimo tras un sábado difícil, decidí dedicar un par de días a la música en vivo. No soy crítico ni musicólogo; bastante hago con aguantar a alguno de vez en cuando, aunque he de decir también que alguno que otro hay salvable y decente, no quiero ser injusta. Así pues, que nadie espere de esta entrada certeros y sesudos análisis, sino sensaciones.

Después de tantos años de escuchar música en directo mi oreja consigue distinguir algunos fallos, pero, a no ser que el gallo sea tremebundo o el desafinado de escándalo, suelo disfrutar más que penar por lo que escucho y me merece la pena.

El sábado, gracias al anuncio en la entrada de RobertoC, acudí al concierto que daban al alimón el Coro de Voces Graves de Madrid y la Schola Ars Poliphonica de Santander, en homenaje al contratenor José Antonio Maza. El concierto se celebraba en una de las iglesias barrocas más bellas de Madrid, la del Sacramento, hoy convertida en catedral castrense.

Fue un auténtico placer escuchar tanto las piezas que cantó el coro anfitrión (diversas canciones compuestas o adaptadas por músicos españoles del XX), como las que interpretó el coro santanderino (desde la austeridad del gregoriano hasta canciones ligeras contemporáneas, pasando por unos deliciosos lieder de Mendelssohn). Cantaron conjuntamente un Ave Maria (Angelus Domini), de F. Biebl.

Pero lo que más me impactó fue cuando Ars Poliphonica inició el Domine, non sum dignus. Quizá fue por la belleza espectacular de las obras de Victoria, por el espléndido empaste y la interpretación del coro, por el marco soberbio que lo envolvía o porque el texto venía al pelo para un día tan duro como aquél (o quizá fue más bien la unión de todo), el caso es que el resultado fue sencillamente sobrecogedor.

No tengo por casa esa obra de Victoria pero, como complemento, os dejo el Agnus Dei del Officium Deffunctorum, en una versión de The Tallis Schollars, dirigidos por Peter Phillips, en una grabación de 1987 para Gimell Records.

Agnus Dei qui tollis peccata mundi: dona eis requiem, dona eis requiem, dona eis requiem sempiternam.

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Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo: dáles el descanso, dáles el descanso, dáles el descanso eterno.




El segundo concierto tuvo lugar el lunes en la Fundación Juan March. Dentro del ciclo dedicado a la canción española, la sesión de este mes versaba sobre los vihuelistas del siglo XVI.

Otra delicia de concierto. El contratenor Carlos Mena y el vihuelista Juan Carlos Rivera fueron desgranando textos populares o literarios del XVI español, con música de Esteban Daça, Luis de Milán, Alfonso Mudarra, Diego Pisador, Luis de Narváez, Miguel de Fuenllana y Enríquez de Valderrábano; es decir, lo más florido de los vihuelistas españoles de ese siglo, que equivale a decir de todos los tiempos. El placer habría sido completo si alguna que otra señora, demostrando un absoluta falta de respeto por sus vecinos de audición y creyéndose, sin duda, en el sofá del salón de su casa, no nos hubiese chafado alguna que otra pieza, moviéndose sin parar, abanicándose, localizando imaginarios tesoros en su bolso o quitándole el ruidoso papel a un ruidoso caramelo que, inmediatamente después, chupó ruidosamente. Nada puede ser perfecto.

De nuevo me faltan las referencias concretas que se interpretaron (mi discoteca no es la Fnac, por fortuna), así que os dejo con la Baxa de contrapunto de Diego Pisador, interpretada por Jorge Fresno, con una vihuela afinada en sol, para EMI, recopilada en 1993.



Espero que disfrutéis al menos un poquito de lo que yo lo he hecho estos dos días.

sábado, 1 de diciembre de 2007

¡Asesinos!

Este blog se rinde hoy al desconsuelo y la tristeza, pero nunca a la violencia y la barbarie.

Día Mundial contra el Sida



Hace ya 26 años largos que aparecieron los primeros casos y todavía hay mentes "bienpensantes" que afirman sin rubor que es una enfermedad de yonquis y maricones, un castigo divino del que ellos siempre estarán a salvo. Pero el SIDA es una enfermedad terrible no un castigo divino. Nadie, absolutamente nadie es merecedor de algo tan cruel y nadie, absolutamente nadie está a cubierto del todo. En España hay 35.000 personas que no saben que son seropositivas. No existen grupos de riesgo, sino prácticas de riesgo y contra ellas se deben dirigir todos los esfuerzos y los medios, en tanto no se descubra una vacuna eficaz.

Se han dado avances. La diferencia es que, mientras en el primer mundo las personas diagnosticadas, en general, siguen tratamientos ( duros y dolorosos, sí) pero que en muchos casos han conseguido cronificar la enfermedad, en buena parte de Asia, África, América Central y del Sur, no hay dinero ni medios para proporcionar los cócteles antivirales y el SIDA se ha convertido en una auténtica pandemia, en un verdadero azote.

Hay 35 millones de seres humanos contagiados, portadores o ya en fase de enfermedad declarada. Mientras tanto, las multinacionales farmacéuticas siguen mercadeando con las vidas y negándose a fabricar genéricos baratos que paliarían en parte el problema. Mientras tanto también, la Iglesia Católica (la oficial, no la que está al pie del cañón en hospitales, misiones, escuelas) sigue amenazando con la excomunión y el fuego eterno a los fieles que utilicen el preservativo.

Las cifras son escalofriantes. No podemos hoy por hoy hacer mucho más que mentalizarnos y mentalizar a los nuestros de que la prevención es el mejor arma contra el SIDA pero, honradamente, creo que también podemos echar una mano a ONGs, a médicos, a maestros, a misioneros, a voluntarios, a colaboradores, sean o no religiosos (cada cual según sus ideas y la confianza que les merezca la labor que estos grupos realizan). Se puede colaborar monetariamente, que nunca viene mal y las campañas de prevención son caras, pero también se puede contribuir difundiendo y dando publicidad al trabajo que todos ellos realizan anónima y efectivamente.

Os dejo un enlace a Médicos Sin Fronteras, porque es la organización que mejor conozco, pero a poco que busquéis en la red, encontraréis multitud de gente organizada que lleva años luchando en el tercer mundo y en los ambientes marginales del primero.

En un día como hoy que tiene la virtud de recordarnos que la enfermedad y el dolor existen, sólo dos palabras: PREVENCIÓN Y SOLIDARIDAD

[Podemos conseguir que la fortuna no sea tan cambiante y veleidosa como en el texto que os dejo a continuación. La suerte se puede cambiar con ayuda y ganas].





Carl Orff - Carmina Burana

Gundula Janowitz, soprano
Gerhard Stolze,
tenor
Dietrich Fischer-Dieskau, barítono
Chor und Orchester der Deutschen
Oper Berlin. (
maestro de coros
: Walter
Hagen-Groll)
Schöneberger Sängerknaben
(
ensayos: Gerhard Hellwig)
Eugen Jochum,
director
Grabado para Polydor (ahora Deutsche Gramophon) en Hamburgo. 1968.


I.- FORTUNA IMPERATRIX MUNDI

1. O Fortuna

O Fortuna
velut luna
statu variabilis,
semper crescis
aut decrescis;
vita detestabilis
nunc obdurat
et tunc curat
ludo mentis aciem
egestatem,
potestatem
dissolvit ut glaciem.

Sors immanis
et inanis,
rota tu volubilis,
status malus,
vana salus
semper dissolubilis,
obumbrata
et velata
michi quoque niteris;
nunc per ludum
dorsum nudum
fero tui sceleris.

Sors salutis
et virtutis
michi nunc contraria,
est affectus
et deffectus
semper in angaria.
Hac in hora
sine mora
corde pulsum tangite;
quod per sortem
sternit fortem,
mecum omnes plangite!

::::::::::::::::::::::

1. Oh Fortuna

Oh Fortuna,
como la luna variable,
siempre creciendo
o menguando.
La detestable vida
a veces ensombrece,
a veces ilumina
el espíritu,
por puro juego.
Ante ella,
la pobreza y el poder
se derriten como el hielo.

Suerte vacía y
monstruosa,
giras voluble,
perversa,
vana es la salud:
siempre puede ser disuelta,
eclipsada
y velada;
ahora también me iluminas a mí,
por puro juego;
pongo mi espalda desnuda
a disposición de tu maldad.

Suerte de la salud
y la virtud
que hoy está en contra mía,
siempre bajo la esclavitud
de hacerse y deshacerse.
¡En esta hora,
sin tardanza,
pulsa la vibrante cuerda,
para que la suerte
derribe al fuerte.
Llorad todos conmigo!


[Mi latín está muy oxidado, así que me he tenido que apoyar en una traducción francesa y otra alemana. No está muy cuidada, pero no es peor de lo que he encontrado en la red]