Un regalo de Sergio Astorga

lunes, 28 de julio de 2008

Doble privilegio

Cuando se tiene la inmensa suerte de poder disfrutar de una música como ésta...

JS Bach- Allemande de la Suite inglesa nº 2 en la menor. BWV 807. Andras Schiff. Decca, 1988

.... o como ésta...

Un bel di vedremo - Madame Butterfly - G. Puccini. Maria Callas. Coro e Orchestra del Teatro alla Scala di Milano. Dir. Herbert von Karajan. EMI, 1955


... o incluso como ésta...

Cuarteto para cuerda Op.3 I Langsam (despacio). Alban Berg. Alban Berg Quartett. EMi, 1987


... casi todas las palabras sobran...


...Pero me gustaría que supieran que la música de esta bitácora tiene razón de ser sólo porque Vds. están al otro lado.

18 comentarios:

Naveganterojo dijo...

Querida condesita,la suerte es nuestra al tener una persona como tu por amiga.
Gracias por la musica.

RGAlmazán dijo...

Sin palabras. Siempre con usted, condesita. Aprendiendo.
Volver a escuchar en su casa a la Callas en Un bel di vedremo ha sido un honor. Una de las arias más bellas, sin duda.

Sigo y seguiré siempre a sus pies. Cautivado por su esplendor,

Salud y República

Yass dijo...

waw!!! De mis favoritas!!

Gracias por estas piezas..


Un saludo

Mega dijo...

Querida Condesa de Freia:
A mí ya me resulta imposible no asomarme con cierta frecuencia por ésta su confortable casa (o mansión, más bien).

Lo cierto es que me gusta su compañía tanto como la música que nos ofrece. Y en cuanto a los visitantes que la cortejan, acto fallido, que la visitan, ¡qué puedo decirle si ya nos conocemos todos!, jaja.

Hala, reciba un fuerte abrazo y un par de besos sonoros en sus altísimas mejillas.

Selma dijo...

He venido a aprender, siempre se aprende de tí, ahora voy a escuchar las piezas que nos ofreces...

Un beso muy grande Freia.

Dardo dijo...

"Un bello dia veremos levantarse un hilo de humo en el extremo confín del mar. Y después aparece la nave. Y después la nave es blanca. Entra en el puerto, truena su saludo. ¿Ves? ¡Ha venido! Yo no voy a buscarlo, yo no. Me pongo ahí, en lo alto de la colina y espero, espero mucho tiempo. Y no me importa la larga espera. Y, salido de entre la multitud de la ciudad, un hombre, un pequeño punto, sube por la colina. ¿Quién será?, ¿quién será? Y cuando esté aquí, ¿qué dirá?, ¿qué dirá? Llamará: -¡Condesita Freia!- desde lo lejos; yo sin responder. Estaré escondida. Un poco por bromear, y un poco por no morir al primer encuentro. Y él, un poco ansioso, llamará, llamará; “Pequeñita, mi pequeña esposa, perfume de verbena”, los nombres que solía llamarme. Todo esto sucederá, te lo prometo. Guárdate tus temores, ¡yo con segura fe lo espero!"

Creo que ésta es la traducción de "Un bel di vedremo....".

Lo dicho; pero ¡qué juguetona es Vd. amiga!.

Freia dijo...

Navegante

Suelo pensar las entradas con mucha anticipación y a veces tardo incluso días en darle a la tecla de publicar. La de hoy ha sido totalmente sin pensar. Simplemente, necesitaba decirlo.
Un abrazo

Rafa

¡Cómo sabía yo que me lo iba a ganar aún más con Puccini y después además de la audiencia privada!

La verdad es que me gusta hacerles rabiar poniendo tudescos, pero tanto como los alemanes adoro a los italianos: desde Monteverdi a Gino Paoli. Fíjese Vd. si caben...
Un beso

Yass
¡Qué sorpresa más agradable Yass!
Al tiempo que me llegaba el aviso de tu comentario, he visto que tenías entradas en tus blogs (por partida doble). Esta misma tarde corro a refugiarme un buen rato en el Cofre Damasquino.
Imagino que has terminado bien el curso. Espero que alguna entrada sea de viajes.
Es un placer tenerte por aquí.
Saludos

Freia dijo...

Mega

Va a resultar querida que tú y yo nos traemos entre manos una "interadicción" (¿Se dice así o he cometido un nuevo abuso del lenguaje? Mirámelo en el DRAE, anda... jiji).

Acepto encantada los dos sonoros besos y te respondo a mi vez con otros dos, sonoros y nuevecitos también.
Rascayú te manda su mejor maullido (sabe querida que siempre preguntas por él y te aprecia especialmente, amén de las latas de wiskas que le envías de vez en cuando).

Selma

Ma chère Selma. Lo del aprendizaje siempre ha sido mutuo.
Además voy a aprovechar para hacer las presentaciones. No dejes de visitar las bitácoras de Yass. Seguramente te llevarás muy bien con él. Tenéis muchas cosas en común.
Un beso muy fuerte también para ti.

Dardo

Mi querido Dardo. Muchas gracias por la traducción del texto y por el cariño en el envío aunque vuelve Vd. a mostrarse algo tramposillo, jeje. Ya quisiera esta condesita aparecer en el lugar de Butterfly.
La verdad es que siempre me gustó el texto por lo que tiene de imposible e inalcanzable. Desde que uno escucha por primera vez esta ópera y desde el principio de la obra misma se tiene la premonición y la casi certeza de que Butterfly será engañada, desgraciada y morirá. Por eso hace que el texto se vuelva doblemente hermoso. Pero, la música en este aria es de una belleza tal que podría provocar perfectamente un síndrome de Stendhal. ¡Ah Puccini, Puccini!...
¿Sabía Vd. que en el estreno, la Madama Butterfly fue un fracaso total, que el público la abucheó?
Puccini al día siguiente del estreno mandó un telegrama con el siguiente comentario: "El público ha acogido mal a Butterfly, pero yo estoy tranquilo en mi conciencia de artista"

Eso sí, lo de Pinkerton sigue sin tener nombre... bueno, sí lo tiene pero yo soy, por lo general, muy bien hablada.
Un beso

Isabel Romana dijo...

Un placer recrearse con esta música tan selecta. Hace más liviano el calor de la tarde y hasta hace volar el corazón. Saludos cordiales.

Freia dijo...

Isabel

Bienvenida a este blog, siempre es un placer recibir a alguien nuevo y si encima lo hace con tus palabras, pues doblemente.
Tu nombre me suena mucho. Probablemente me equivoco pero ¿es posible que hayamos coincidido alguna vez en el blog de Charles de Batz o de Anarkasis? Si estoy equivocada te ruego me disculpes.
Me alegro de que la música te haya aliviado el cuerpo y aligerado el ánimo. Espero que tu comentario vaya referido a Rossini o Bach, porque como algún filoitaliano (jaja, son todos gente fantástica) de los muchos que pululan por aquí piense que te estás a refiriendo a Bartok, no sé yo qué va a pasar.
Jajaja, por supuesto era una broma, pero es que cuando pongo música de Wagner, Bartok, Berg o Schönberg es como predicar en el desierto. No consigo que les gusten.
Un saludo y bienvenida.

fritus dijo...

My dear Countess, voy a hacer el experimento de comentar en dos tiempos...acabo de empezar con Madame Butterfly, y oiré las otras dos piezas mientras relleno los formularios de solicitud de subvención al Govern balear que tengo pendientes ( hoy estoy solo en el consell con la señora de la limpieza, puedo tener la música alta...estos funcionarios desconocen el significado del concepto trabajo responsable y las dos huyen como conejos aunque se extingan los plazos)

Cuando acabe de rellenar papelotes vuelvo...

fritus dijo...

Dear Countess, sono ritornato qui...confieso que Bach me ha puesto un poco triste y Bela Bartok me ha dado más miedo que su tocayo y compatriota Lugosi...ah, pero Puccini,...eso es otra cosa, "galina-de-piel" (como diría el gran Cruyff que no era critico musical pero era un tío muy espontaneo)...

Gracias por abrirnos las orejillas a estas cosas, my Dear Countess.Un abrazo.

Freia dijo...

Fritus

¿Lo ve, mi querido Fritus? Una de las grandezas de la música es que el oyente forma parte activa de la obra; es él el que cierra el círculo. La música no tendría razón de ser si nadie pudiese escuchar. Y como tal parte activa el oyente se deja inundar por la más conceptual y la menos racional, a un tiempo, de las artes. Pero la procesa anímicamente y a cada cual le produce una sensación diferente.
La música de Bach que a Vd. le entristece a mí me suele provocar normalmente una increíble sensación de serenidad, sobre todo escuchada de noche [eso sí, como esté de "down" (curioso término por cierto que usa nuestro amigo Rafael), también me resulta tristona]
La Madame Butterfly siempre me produce algo de tristeza porque sabes que la esperanza y la confianza que ella tiene en que su amor Pinkerton volverá a por ella (un capullo el americano, todo hay que decirlo) no se va a cumplir y que ella acabará irremediablemente suicidándose. Ahora que no nos oye nadie le confesaré que todavía, a veces, lloro como una tontorrona con la escena del suicidio.
Por lo que respecta a Bartok, yo creo que es como la tónica: quizá la ha probado poco.
La música, como todo, necesita de horas de aclimatación del oído. La primera vez que yo escuché a don Bela no me gustó absolutamente nada, pero cuando fui escuchando más y más cosas me enganchó por completo (He de reconocer también que les he puesto un cuarteto de cuerda y la música de cámara no es, nunca ha sido ni siquiera en Haydn o Mozart, fácil)
A mí esta pieza, al igual que muchas otras de compositores del siglo XX me produce una extraña sensación a medio camino entre la desazón y la belleza más desolada y desnuda, que me fascina totalmente. Creo que es una música hija fiel de su tiempo, convulsa como la propia época de la que salió. Lo que sí es cierto es que tocada por el cuarteto Alban Berg tiene mucha más capacidad de penetración en el oído, el cerebro y, sobre todo, el ánimo.
¡Hala!, vaya speech que me he marcado. Podía haber hecho otra entrada... Es que es un placer charlar con Vd.
PS Me alegro de que le haya gustado el parque del Capricho. El Quintetino es más conocido como el pasacalle de Boccherini. De todas formas, no se preocupe. A mí lo del tarareo me sigue pasando a menudo. No vea la vergüenza que pasaba yo antes en los conciertos a propósito del tema. Ahora me sigue ocurriendo no saber qué es aunque me suene mucho, pero le aseguro que ya no me avergüenza en absoluto. Estoy tan harta de algunos críticos sapientísimos...
Eso sí; no les haga Vd. una cata a ciegas que muchos se caerían con todo el equipo; se lo dice una que conoce a unos cuantos que se las van dando continuamente...
Lo dicho querido. Un placer

Anónimo dijo...

Tipica entrada exhibicionista.

Freia dijo...

¡Jajajajaja! Anónimo... Pues sí, ¿por qué no? Siempre he preferido el exhibicionismo al anonimato.

Saludos sin nombre ... Not a name.

Adanero dijo...

Por una vez la voy a dar la razón. Esta bitácora sin sus magníficos e inigualables lectores no sería lo mismo. Jajaja.

No se me había ocurrido nunca ponerle un lema a mi vida. Músicas la he puesto muchas. Pero le robo la pieza de Puccini y le pongo una más y un bonito lema. Un bel di vedremo. Una frase preciosa llena de esperanza y optimismo, aunque el final de Butterfly sea triste.

Y como creo que últimamente me estoy volviendo muy blandito le diré una cosa. Haga más entradas sin pensar, es bueno. Pero fíjese que yo pensaba que usaba el mismo método en la elaboración de todas...

Beso su mano, sin pensarlo.

Adanero dijo...

Y no es un acto fallido.

Freia dijo...

Señor Conde:

Me va volver Vd. del revés. Le acabo de declarar la guerra en su bitácora por esa imperdonable referencia a mi edad y va Vd. ahora y me sale con esas... Si es que así no se pueden mantener las enemistades...

Lo de hacer las entradas sin pensar es porque así son más cortas ¿no?, jijiji.

Ahora mismo estaba pensando hacer una entrada sin pensar pero es que desde que he descubierto la radio de su blog, estoy como tonta oyendo chanson française. Por cierto, casi toda de "mi época".

Me alegro de que haya decidido adoptar el lema. El texto es precioso, en especial en italiano.

Siga Vd. blandito.

Las condesas no besamos manos, pero estamos encantadas de dejarnos besar.