Un regalo de Sergio Astorga

sábado, 26 de julio de 2008

Sinestesias III

[Para Mega y Antonio Rodríguez que, como yo, llevan la cámara fotográfica incorporada de serie y son de dedo fácil]

Madrid es una ciudad neurotizante y neurótica. Fagocita a los que viven en ella. Puede ser además despótica y voraz, burlona y dominante, inhóspita y perversa, cruel incluso a veces. Pero de tanto en tanto y por sorpresa abre una puerta y se deja mínimamente acariciar; apenas el tiempo suficiente para que la hoja vuelva a cerrarse. Entonces me reconcilio con ella y la recupero como cuando de pequeña salía a descubrirla de la mano de mi padre, en una época en que todo era menos perfecto y más amable.

Ayer fue fiesta en Madrid. Fiesta, verano y puente. La ciudad parecía otra. Era una cría perezosa y traviesa remoloneando en la cama sin decidirse a ejercer de ella misma. Y era también un joven caprichoso y seguro de sí que mira fijamente, insinuando en la sonrisa semiabierta y burlona un sin fin de posibilidades a cual más atractiva. Ayer Madrid me dio un respiro y se me ofreció con descaro. Salí detrás de él, fiándome de él, con la certeza más inconsciente y absoluta de que esta vez lo poseería.

No tardé en encontrarlo; se dejaba seguir. Si son capaces de sortear la autopista de Barcelona por la izquierda, recalarán en el parque más hermoso que hay en esta dichosa urbe. Sin ruidos, sin coches, sin gente, sin calor. El parque de El Capricho es la llave de esa puerta entrevista, a través de la que él se deja querer tan pocas veces.

La reconciliación valió la pena y el reencuentro fue tan corto e intenso como agotador y fulgurante. Madrid es un amante tirano y egoísta, despreciativo y acaparador pero un gran amante cuando quiere. A mi pesar, yo ya no puedo prescindir de esos encuentros inesperados, escasos y furtivos.

Me temo que esta ciudad me tiene enganchada sin remedio.


[para acompasar con las imágenes]





[para acompasar con las imágenes]







Para las piezas musicales 1, 3 y 4 Narciso Yepes y el Cuarteto Melos, en una grabación de 1975 para Deutsche Gramophon (y antes, Polydor).
1) Allegreto del Quinteto n 7, G 451, en mi menor.
3) Allegro maestoso del Quinteto n 4, G 448, en Re mayor.
4) Andantino del Quinteto n 9, G 453 en Do mayor.
Para la pieza n 2, I Musici y Pina Carmirelli. Philips, 1986
2) Minuetto del Quinteto nº 5, G449, en Mi mayor.
Para la pieza n 5 Orq. RTVE con Enrique G. Asensio. RTVE Música, 2004
5)Seguidillas: Los españoles se divierten por las Calles de Madrid de "La Música Nocturna de Madrid"]

27 comentarios:

Selma dijo...

Quelle merveille cette visite chez toi ma petite Comtesse!
Se puede escuchar música, penetrar en una naturaleza exuberante y relajante gracias a estas hermosas fotos y hacerlo de tu mano...

Mille baisers!

PD: Chapeau! tu es en plus, une excellente Photographe

Naveganterojo dijo...

Precioso parque,parece mentira que en esa ciudad tan extresante,(al menos para mi)haya un lugar tan bonito, y.... cambiando un poquito de tema,cuando pondras algo de musica,(aunque sea una sola vez)que no sea clasica???,ja,ja,es broma.
Un abrazo amiga,y feliz verano madrileño,¡¡ufff !! que agobio.

RGAlmazán dijo...

Sra. Condesa, deux points
¡Qué maravilla de parque! No me perdono no conocerlo a pesar de ser madrileño, de padres idem. Son las cosas que pasan. Uno se pierde muchas cosas que por tenerlas cerca parece no prestar atención. Prometo solemnemente que cuando me retire a mi residencia de otoño me acercaré a verlo.
De la música poco tengo que decir. Menos mal que pone usted música italiana que ya está bien de tudesquismos. Boccherini es una delicia para el oído. No me haga elegir me parecen todas muy bellas. Desde las más conocidas a las que menos.
Querida Condesita, sigo esperando que me conceda una audiencia privada. Es tanto lo que tengo que decirle...

Beso sus manos y sus pies,

Salud y República

Augusta II dijo...

¿Audiencia privada?!!! ¡Qué barbaridad!

Bueno, a lo que voy:

¡¡¡Otra de sinestesias, bien!!!

¿Sabes lo que voy a hacer? Voy a escuchar las piezas tranquilamente y mañana me voy a El Capricho si Carlos está mejor.
Creo que es lo suyo y más después de mirar las fotos y sabiendo que lo tengo cerquita, ¿no te parece?

Lo dicho, vuelvo en unas horas.

¡Besos, Turquesita!

Manuel Ortiz dijo...

¡Caramba, y yo creyendo conocer Madrid medianamente bien! ¿Do está tal hermosura de la naturaleza? Tendré que hacer un sitio especial en mi agencia la próxima vez que me deje caer por allí.

Manuel Ortiz dijo...

Quise decir "mi agenda".

Freia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Freia dijo...

Selma

Bonne nuit Selma
Ya ves, ayer cogí la cámara y me fui a hacer fotos por enésima vez de uno de mis paraísos particulares y, afortunadamente, todavía poco conocido.
Lo cierto es que buena parte del mérito de la entrada se lo lleva don Luis Boccherini, tan injustamente olvidado muchas veces.
Mille bisous

Navegante

Es curioso que el Capricho siga siendo un gran desconocido, especialmente para los madrileños.
Cambiando de tema, te diré que he pensado más de una vez en abrir un blog paralelo para dedicarlo a jazz, canción francesa o italiana y canción moderna en general. Pero después de pasarme por los blogs de Adanero, Alucinao o Maripuchi, creo que no sería en absoluto una buena idea.
De todas formas, no lo echo en saco roto. Te lo aseguro.
Un abrazo Navegante

Rafa

Compruebo que a los madrileños de pro y a los visitantes de paso, Madrid nos les ha seducido todavía con la perla de la Corona.
Independientemente de la audiencia (mañana hablamos Vd. y yo en privado), si quiere me ofrezo en otoño de cicerone para enseñarles a los Almazanes padres y a quien se apunte, esta joyita.
Por lo que respecta a la música yo a Boccherini lo considero más madrileño que italiano; a él le gustaba sentirse de aquí. Cuando escuche las músicas se sorprenderá de cómo su música fue evolucionando desde el aire claramente "haydiano" del quinteto 448 (eran estrictos coetáneos) a un más que notable madrileñismo en el Pasacalle.
Un fuerte abrazo

Augusta

Te aseguro que estaba acordándome de ti al hacer la entrada esta tarde.
Espero que Carlos esté ya bueno y podáis acercaros mañana. Si en coche os resulta difícil, sale del metro de Ciudad Lineal el autobús 105 que os deja en la puerta.
Si por fin vas, cuando pases por el abejero, te sorprenderás de cómo huele a espliego. Jaja, así la sinestesia está completa.
Un besote

Manuel

Espero que visitar el parque del Capricho sea la SEGUNDA cosa que lleve Vd. en la agenda cuando venga a Madrid. Espero ser yo LA PRIMERA, jajaja.
Era la finca de recreo de la duquesa de Osuna. Como verá algunos aristócratas se lo montaban mejor que otros. Es una mezcla entre jardín francés e inglés, con ciertos elementos sorpresivos: la casa de la vieja, el salón de baile, el canal, el fortín de batallas, el abejero, el laberinto, la exedra. La señora duquesa se llevaba a sus invitados a jugar en su jardín. Eso es poderío y no lo de esta pobre condesa venida a menos.
Actualmente está protegido y muy cuidado aunque el palacio está sin restaurar. Quizá le sorprenda saber que uno de los primeros arquitectos restauradores del parque, hace casi 25 años fue Peridis.
Le reitero también a Vd. el ofrecimiento para hacerle de cicerone si se decide a venir por la Villa y Corte.
Un abrazo

NáN dijo...

Qué manera tan deliciosa de empezar la mañana. Esas fotos con esa música.

Yo no soy de Madrid, soy de un barrio del centro de Madrid. Así como otros viajan fuera de la ciudad o el país, yo viajo fuera de mi barrio. Estar lejos de Madrid, y de mi estudio con el ordenador, me resulta ya poco soportable.

Y como bonus a este espléndido post, ¡alguien que sabe decir espliego en lugar de lavanda!

Rindo aquí mi pleitesía, querida Condesa.

Freia dijo...

Jajaja Nàn. Me ha encantado tu afirmación rotunda y contundente: Yo no soy de Madrid, soy de un barrio del centro de Madrid.
Toda una declaración de principios.
Imagino que a pesar de lo que te cuesta salir de tu estudio, tú sí que conoces El Capricho. No se parece en nada a tu barrio (jeje) pero sumergirse en él aligera el ánimo. El señor conde y yo vamos con frecuencia a leer el periódico sentados bajo un enorme árbol o tumbados en el césped (aquí crece bien y no hay prohibiciones para pisarlo).
La palabra espliego es mucho más bonita que lavanda... ¡dónde va a parar!
Un beso muy fuerte mi querido Not...a...

Martín Bolívar dijo...

He vivido en Buenos Aires y comprendo la alienación de las grandes ciudades, de las megalópolis. Muy buenas las imágenes y el comentario acompañado por la música de Bocherini, me encanta su minueto.

Mega dijo...

Lo de érase un árbol a una ardilla pegado, ¿también podemos considerarlo sinestesia, jaja?

Qué bonito parque. Yo, como es natural, sólo conozco El Retiro, pero tomo nota para más adelante, para cuando me deje caer por la capital.

Un besote (muy refrescantes las fotos y los acompañamientos musicales. Muy castizo el Boccherini éste, sí señora condesa).

Freia dijo...

Martin Bolivar

Bienvenido a esta bitácora. Siempre es una sorpresa y un placer que alguien nuevo nos visite.
Efectivamente, no puede imaginarse hasta qué punto Madrid puede presionar y hasta angustiar.
Por eso este parque es como una isla extraña y "compensadora".
Me encantará visitar su blog.
Un saludo

Mega

Jajaja, creo que sinestésica no, pero, ahora que lo dices, tienes razón: es un tanto "quevediana" (nunca se me habría ocurrido pensarlo).
Os retiro mi ofrecimiento de Cicerone. Eso sí el parque sólo abre sábados, domingos y fiestas. Tenedlo en cuenta.
Boccherini siempre me ha parecido delicioso y, vuelves a tener razón, un tanto castizo; aunque como le dije a Rafa, sus influencias haydianas en piezas menos conocidas son evidentes. También él influyó en Haydn.

Un abrazo

Freia dijo...

Perdón, perdón, perdón...

Evidentemente no es retiro, sino REITERO, REITERO, REITERO.

¡Jesús, qué cruz con este teclado!

Mega dijo...

Antes de que venga Adanero a decir nada, seguro que tu lapsus ha sido producto de la enorme fama de que goza El Retiro, el parque, digo, que acapara todo protagonismo, jiji.

;-D

Freia dijo...

Si es que Mega, nos empeñamos en jugar con las palabras, retorciéndolas, estirándolas, lanzándolas al aire, dándoles la vuelta y a ellas, de vez en cuando, se les hinchan las narices y se vengan de nosotros.
Yo creo que a Adanero todavía le dura la resaca "monroeniana"... jejeje.
Un abrazo Mega.

Charles de Batz dijo...

Me apunto el lugar para visitarlo en mi próxima escapada por aquellas tierras: con que tán sólo sea la mitad de lo que prometen las fotos, estoy seguro de que va a valer la pena le incursión. Eso sí, me llevaré conmigo algo de Luisito Boccherini que es el adorno ideal para ello...

Salud

anarkasis dijo...

menudo capricho se ha pegado la duquesita esta vez,

así que corriendo detrás del fauno, Madriles (casi te estoy viendo)...,
tomo nota de la alegoría, juas, y rejuás...

estuve esta primavera arrastrando mi cuerpo y los pies por su yerba, y no lo recuerdo tan esplendoroso, ni tan rutilante. Algo tiene tu cámara, un no se qué que rebosa color.., ¡ah!, y tuve que guardar cola, ¡cola de gala!, para pasar el torno,...
Tu si que sabes de sortear el perder el tiempo, para perderlo a conciencia y con alevosía con el fauno.


un abrazo
Anarkasis

Freia dijo...

Querido Charles
¡Qué alegría!
Espero que... qué narices... estoy segura de que todo va fenomenalmente bien. Y estoy convencida de que los dos proyectos inmediatos que tenéis entre manos han llegado ya o están a punto de llegar a puerto.
Tú mejor que nadie puedes saber lo de Boccherini, porque además tomé descaradamente el pasacalle que subiste tú hace tiempo a la red.
Confío en que si venís por aquí nos deis un toque.
Un fuerte abrazo... (No sabes el alegrón que me ha dado saber de ti).

Freia dijo...

Anarkasis

Tendrás que reconocerme querida que lo del fauno te ha dado envidia... jejeje.
Pues te aseguro que no han pasado ni lo más mínimo por el Photoshop; son vírgenes y tiernas (recién hechitas).
Supongo que como sólo abren fines de semana y fiestas este viernes el personal no se había enterado de que don Santiago Apóstol había decidido este año no curra y que el Capricho abria.
Un abrazo querida.

PS. El fauno se me volvió a escabullir enseguida. Ya sabes, el encanto de esta ciudad dura siempre muy, pero que muy poco.
PS Charles y después tú. Todo un lujazo hoy.

Antonio Rodriguez dijo...

Freia
He estado unos dias fuera y no he podido agradecerte tu dedicatoria. aunque como dice el refrán: "Unos llevan la fama y otros cardan la lana", porque las fotos de Mega, no lo se porque no las he visto, pero las tuyas no desmerecen las mias. Como siempre la música que acompañas tus fotos estupenda.
¿Este parque de El Capricho es el que está al final de la calle Alcalá cercar ya de la N-2?

Freia dijo...

Querido Antonio

La dedicatoria era más que debida. Me encantan sus álbumes de fotos. Las de Mega forman parte intrínseca de sus dos bitácoras y de algún otro blog también. Ahora que ella ya ha pasado y seguramente no vuelva por esta entrada, le puedo decir que las mire despacio: tienen un algo especial; se lo aseguro.
El parque al que Vd. se refiere probablemente es la Quinta de los Molinos. Está en el metro de Suanzes, al lado de mi casa. Por allí vamos casi a diario. No es tan espectacular como el Capricho (que está en la Alameda de Osuna), pero está lleno de olivos y almendros (más de 1200 de cada). Cuando llega finales de febrero o principios de marzo es un espectáculo contemplar los almendros en flor y, sobre todo, olerlos. Le tengo mucho cariño; ése es mi parque.
Un abrazo
PS Acabo de ver las fotos de las fiestas del Renaixement que ha puesto Rafa como aperitivo. Rabio por ver el reportaje con el que nos deleitará.

Augusta II dijo...

Aquí estoy, compuesta y sin parque. Después de escuchar las piezas para qué contarte las sinestesias que tuve viendo a Carlos, mejor lo dejamos para otro día. Quizás el fin de semana que viene ya pueda ser posible. Hasta con ganas me quedé de tomarme una cervecita fresca con Maripuchi, que estaba en Madrid. Tampoco pude...

En fin, no desisto, volveré, y te enviaré las fotos de la aventura por email.

Besos, Turquesita guapa.

Freia dijo...

Ondeante ondina:

¡Anda que no hay días para poder ver el parque! Y si la música de Boccherini ha aguantado bien estos añitos, no va a sufrir deterioros antes de que podáis ir al Capricho.
Díle a Carlos que se ponga bueno.
Un besazo para ti.
(Te debo un correo)

fritus dijo...

Pero que preciosidad de entrada mi Condesa...estoy sinestésico perdido escuchando al Sr. Bocherini, que al igual que el parque de las fotos me era totalmente desconocido del todo total...ay no, me era desconocido su nombre pero la última pieza, el quintetino, como que me suena mogollón...(que triste es la ignorancia en la música clásica cuando las piezas musicales se identifican como"aquella de titititonanáá...").

De su mano 8 espero ya totalmente recuperada) y de su ojo fotográfico me iba yo al fin del mundo mundial, mi Condesa...parece que el del violín ya acaba ( se habrá de echar reflex en la muñeca después de esto ) y yo acabo con él....por lo que se refiere a este post, me voy al de arriba....que está ud. de un currante para ser aristocrata que resulta asombroso.

Un abrazo proletario, con desodorante eso sí.

Adanero dijo...

Querida condesa, antes de que se me pase le tomo la palabra y me apunto (sin que usted me lo haya ofrecido) a esa visita a "El Capricho". Ya ve, caprichoso que es uno.

En todas las ciudades siempre hay un par de sitios deliciosos para perderse y suelen ser en general bastante desconocidos. Menos mal que aún nos quedan esas pequeñas islas para escaparnos de vez en cuando.

Me ha encantado su entrada y sobre todo la música. No se si se lo he dicho alguna vez, pero siento cierta predilección por la guitarra. Para complementar algo la información sobre el madrileñismo de Boccherini le diré que se sentía tan castizo que en sus últimos años se hizo con un organillo y se dedico a componer piezas para este instrumento que luego desinteresadamente interpretaba en las verbenas de la Villa y Corte.
Fíjese lo envolvente y subyugante que es la música del amigo Luigi que al oír el minueto me ha venido a la mente la imagen de la señora condesa bailando ligera y gracilmente dicha pieza sobre las aguas de los estanques del parque. ¡Qué poderosa es la música!

La leo por ahí arriba que no descarta la idea de crear una bitácora paralela. ¡Qué ocurrencia más descabellada! Usted verá.

Eso de que hable junto con Mega Maga Gema de mi (bien o mal) a mis espaldas se está volviendo una costumbre ciertamente... No se, ciertamente algo pero no se qué. Y de lapsus nada, acto fallido.

Un abrazo condal.

Freia dijo...

Querido señor conde

No podía dar por cerrada esta entrada sin su visita. Lo que me honra y agrada a un tiempo. Por supuesto que queda invitado al paseo por el Capricho. No soy la duquesa de Osuna, pero veremos qué se puede hacer.
Si le parece bien podemos montar una visita guiada un par de semanas después de su invitación al Guijuelo y el Ribera (jijiji).
No sabía lo del organillo. Mil gracias por el dato; sabe Vd. más de lo que reconoce (ya ve; unos tienen la fama...) Y más gracias aún por la sinestesia que le ha provocado a Vd. la música de don Luigi con respecto a mi figura, mi persona y mi capacidad (aún no demostrada) de bailar sobre las aguas. Por cierto y haciendo un inciso: me debe Vd. un vals... ¿en Viena?
Yo creo que lo de la bitácora paralela tendrá que esperar por el momento, aunque me apetecería mucho tener un blog en el que pudiera poner toda la música que me gusta, sin meter ni una sola palabra de texto: que hablara ella por sí sola. Y punto.
No se crea que no es un honor que la facción filogermánico-geminiana hable de Vd. (bien o mal), aunque sea a sus espaldas. A ver si va a resultar ahora que la maga y la condesa van a empezar a sentir aprecio por Vd... Aunque, no sé yo; yo casi echo de menos cuando venía Vd. a esta casa en plan desafiante y guerrero... jajaja.

Un beso grande, grande.