Un regalo de Sergio Astorga

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Música para una huelga necesaria



Advertencia previa:
Esta entrada lleva escrita y programada casi un mes antes de que Vds. la lean y no habrá respuesta a sus comentarios si éstos se dan. No suelo recurrir a la programación y no me gusta el no poder contestarles, pero no me queda más remedio puesto que no andaré por aquí cuando se publique.
Si la huelga se desconvoca porque se han cumplido sus objetivos antes del 29S (cosa que dudo) o ha surgido alguna variación importante, quedará, obviamente, sin motivo y desfasada. Sepan tenerlo en cuenta en caso de que esto suceda.




Si es que no se puede dejar la bitácora en manos de quien no se debe. Ya deberías saberlo, condesa. Me marcho de vacaciones y un secretario sempiternamente enfurruñado y una administradora sosa, aburrida, tontorrona y sin estilo me han dejado el blog manga por hombro y lleno de topicazos y mala uva. Y encima, Fafner no es que haya trabajado precisamente mucho en mi ausencia. De la otra no hablo que, al fin y al cabo, es la que tiene la facultad de borrarme como colaboradora de un plumazo y con un solo dedito (el siniestro, natürlich).
Vamos allá, condesa. Arremángate el polisón, ponte un pañuelo a la cabeza, toma el plumero y los trastos de limpiar y dedícate a poner orden en las Variaciones. Que se note que has vuelto.




Robert Koehler - La huelga. 1886. Óleo sobre tela. 281,30 x 184,47 cms. Deutsches Historisches Museum (Berlin)



Cuando los músicos al servicio del principe Nikolaus Esterházy se quejaron amargamente a Haydn de los meses que llevaban en Esterházia, residencia de verano de aquel, y por tanto fuera de Eisenstadt y lejos de sus mujeres e hijos, quizá estuviera surgiendo un nuevo género musical: el reinvindicativo. No sé ni siquiera si no habría habido antes otras composiciones, clásicas o populares (seguramente en los Carmina Burana medievales es posible que encontremos antecedentes, si no de peticiones justas al menos de burla del poder establecido), de este tipo. La primera en el tiempo de la que yo tengo conocimiento fue precisamente ésta. Y porque Haydn, que se incluía en el grupo de servidores, consideró que las peticiones eran justas, dignas y la protesta se volvía necesaria, compuso la bellísima, muy original y archiconocida sinfonía nº 45 o sinfonía "de los Adioses". Como seguramente recuerdan todos Vds., en el último movimiento y con objeto de hacer efectiva la protesta, los músicos, aprovechando la levísima luz, fueron abandonando poco a poco sus asientos y apagando la vela de sus atriles. Finalmente quedaron solo dos violines, interpretando sottovoce el final de la pieza. Uno de ellos era el propio compositor.

En verdad, aquello fue una huelga comm'il faut. Bien que breve, que no andaban los tiempos ni los derechos laborales para mayores florituras. Y lo mejor de todo: las reinvindicaciones fueron escuchadas. El príncipe Esterházy se dio por aludido y las peticiones fueron atendidas porque consideró que sus músicos tenían razón y que había llegado el momento de regresar a Eisenstadt. Haydn fue pues, salvando las distancias y permítaseme un abuso historiográfico, un enlace sindical muy pero que muy efectivo en el gremio de los artesanos músicos.



J. Haydn (1732-1809). Sinfonía nº 45 en fa sostenido menor, Hob. I/45. 1772. Abschiedssymphonie (sinfonía de "Los Adioses"). Concierto de Año Nuevo de Viena, 2009. Orquesta Filarmónica de Viena. Director. Daniel Barenboim.


(Como Deutsche Grammophon, de tanto en tanto, obliga a youtube a eliminar los vídeos con copyright DG, les dejo esta versión "solo para escuchar" con objeto de que al menos ella permanezca activa en el blog. Además, así pueden oír la obra entera si es que les apetece)




Pero las cosas no siempre son tan sencillas ni con tan fácil arreglo. No quiero hoy hablarles de la multitud de huelgas y reinvindicaciones que recoge la Historia a lo largo de los últimos tres siglos. No soy quién para ello y gente hay docta en la materia. No es ese mi propósito. La sinfonía de Haydn me sirve como preludio a una entrada bien distinta de las que Vds. están habituados a leer, ver y oír en este blog.  Pero es que, en ocasiones, hay que "pringarse" (palabra feísima para una condesa) pero absolutamente necesaria en el post de hoy. Y sí, señores, la condesa hoy se "pringa" y se va a limitar a exponer por medio de imágenes, texto y piezas musicales su opinión sobre la proximísima huelga del día 29, su postura con respecto a ella y las razones en que se apoya. También saben Vds. de su más que demostrada moderación en materia de asuntos de la res publica, como en casi todo por otra parte. Soy de natural poco radical en gustos, criterios y tomas de posición. Por tanto, respeto el derecho de cada cual a exponer o no  libremente opiniones contrarias a las mías. Faltaría más. Opiniones éstas siempre que se versen y basen también en actitudes de respeto hacia los otros. Eso, huelga decir (nunca conseguiré librarme de los juegos de palabra tontos) no quiere decir ni mucho menos que comulgue con ellas. Respeto el derecho de cada cual a exponerlas, pero no tengo por qué respetar  la legimitidad de lo que diga, máxime además si está basado en la desfachatez, el poder que otorga el dinero, las ideas xenófobas o cualquier otra razón de parecida índole, como único argumento.

Andando pues.



G.Cailleboute- Raboteurs de parquet (Los acuchilladores). 1876. Óleo sobre tela. Musée d'Orsay, Paris.


D.Viglietti . Me matan si no trabajo.

(Vía javier_dhc)


Efectivamente, me matan si no trabajo y si trabajo me matan. No, no se crean que el lenguaje está tan obsoleto como llevan meses y años diciéndonos los "liberales" (¡qué manera de pisotear  una palabra tan hermosa y que tanto significa!). Las cosas no han cambiado en algunos puntos tanto.

¿Y qué sabe de todo esto una condesa desocupada, ociosa y frívola? Pues miren, no mucho. Pero esta "condesa", a su manera, se mojó lo que pudo. No voy a aburrirles ahora con mi historial porque, entre otras cosas, sería un insulto para buena parte de los visitantes de esta bitácora en el sentido de que ellos hicieron y se movieron mucho más que yo. Pero algo de derecho moral me da el haber estado suspendida de empleo y sueldo alguna vez que otra por hacer huelga, allá cuando todavía eran ilegales y se hacían en el trabajo y los grises venían a echarnos de él, llamados para más inri por los empresarios. Y el haber pasado tres años en un Comité de Empresa, en una época en que aún existían listas abiertas (¡qué tiempos!) intentando hacer mi trabajo lo mejor que supe. Y el haber participado durante  32 años de vida laboral activa en todas las huelgas que se convocaron fueran del sector, laborales o generales. Todas, seré sincera, excepto dos. La primera porque la convocaron los empresarios y los sindicatos amarillos (manda güevos con el sector de Banca) y la otra, porque acudir a la huelga general del 20 de junio de 2003 representaba que todas las ventajas  y permisos que mi jefe me estaba  dando off the record para cuidar de mi madre, ya en estado terminal, se me iban al garete como represalia si acudía a la huelga convocada. No me siento orgullosa de aquello, pero tampoco me avergüenzo excesivamente. A veces las prioridades mandan. Las cosas fueron así y punto. Acudí a la manifestación posterior y procuré currar lo menos posible aquel día. Eso por no hablar de reuniones de célula clandestinas, aunque nunca milité en el PCE (soy vaga, anárquica y poco dada a acatar normas en general) o preparación de "festivales pro" de todo tipo (era pardilla y me enganchaban siempre). Como casi todos Vds. hace tiempo que perdí la cuenta de las manifestaciones a las que acudí y acudo. (Al final, les soltaste el historial para darte ringorrango de "progre"... ¡ay, condesa, condesa, que el orgullo y la vanidad te pierden!). Ya sé que todo esto no significa mucho (por fortuna otros trabajan mucho más que yo y eso hace avanzar) pero sí me sirve para decirles a los que todavía no lo tienen nada claro, que la huelga del 29S es necesaria, digna, justa.

Las razones que me llevan a estar de acuerdo con ella son múltiples y están en la mente de los que van a hacerla. No se tratá solo de decirle al gobierno socialista que ya está bien, que hasta aquí hemos llegado, que ya vale. Que también. Se trata de muchas más cosas.

Miren Vds., soy muy simplista en materia de política debido a la ignorancia. Procuro aprender día a día y algunos de los lectores de las Variaciones me han influído más de lo que piensan. Y como soy simplista y no sé hacer análisis sesudos lo diré a la pata la llana, como decía mi abuelo el de Ávila. No es de recibo, ni legal, ni moral, que la crisis la tengan que pagar los de siempre. Porque la han pagado los de siempre: los asalariados y las pequeñas empresas. Y si éstos son inmigrantes y mano de obra poco cualificada, y teniendo en cuenta el estallido de la burbuja inmobiliaria, todavía más. No me valen argumentos como que las cosas están mal y hay que arrimar el hombro. No señor. Que lo arrimen los que más tienen por una vez en su vida. Si el gobierno hubiese recuperado el Impuesto sobre el Patrimonio, no hubiese subido ese impuesto tan discriminatorio que es el IVA, hubiese obligado a los empresarios a crear abundantes fondos de reserva para cuando llegaran las vacas flacas y así evitar el enriquecimiento personal y que éstos se saquen el despido de la manga cuando les viene bien y a precio harto módico. Si la creación de empleo hubiese sido para este gobierno un objetivo prioritario. Si hubiese dictado medidas para controlar a los bancos y resto de entidades financieras (fondos de inversión, etc.) y evitar desmanes, bulos, infundios, etc. obligándoles además a realizar su trabajo que es el de prestar dinero para que se posibilite la creación de empresas y puestos de trabajo. Si se hubiesen reducido los gastos en armamento y subvenciones a la Iglesia a fondo perdido y no en cultura, educación y transportes. Si se hubiese gravado a quien más posee y derrocha y dilapida con obscenidad delante de nuestras narices. Si (hay tantos síes todavía por enumerar)... Pues entonces, a lo mejor, yo habría consentido en ser solidaria. Y habría consentido yo. No que me obligaran, como les pasó a los funcionarios o a los pensionistas o a tantos y tantos que trabajan en la empresa privada. 

Pero cuando todo esto no se da y encima el PSOE se dedica a congelar o rebajar las pensiones de los menos favorecidos, a suprimir subsidios que palien un poco la miseria de la falta de empleo, cuando se dedica a reducir y congelar salarios de funcionarios públicos, ejerciendo un clárisimo acto de abuso y atropello de derechos, cuando aprovechando el verano nos cuela una reforma laboral muy dura y sin que hayamos tenido posibilidad o capacidad de reacción, cuando nos van a alargar la vida laboral por el artículo 33 y por consiguiente más años de cotización y menos de disfrute de pensiones... Pues entonces, desde mi punto de vista, no queda más remedio que decir que NO, que no nos valen sus argumentos ni los de sus opositores o aliados temporales. Que no, hombre. Que las clases altas no han notado en absoluto la crisis. Y lo que es peor, en algunos casos se han enriquecido todavía más si cabe.

Para mí, no será ésta una huelga solo contra el gobierno y no aspiro solo a que tenga eco en este país. Lo es también contra quienes manejan y manipulan el dinero, los que evitan que ciudadanos en la miseria puedan  vivir, alimentarse y educarse dignamente. Contra los bancos y entidades financieras. Contra el PP y los empresarios que presentan esa actitud de buitre al acecho, esperando a que la carroña les sea servida en bandeja...

Y porque ya está bien. ¡qué narices!

Que sí, que lo sé. Que seguramente algunos de Vds. pensarán que soy panfletaria, de lenguaje anticuado y vocabulario obsoleto. Pero es que no corren buenos tiempos para la lírica. Hay que ser efectivos y desenterrar viejos términos que aún son necesarios. No se crean que están tan viejos, ni mucho menos.Y porque a lo mejor resulta que hace falta volver a utilizar vocablos escondidos desde hace mucho tiempo por temor a ser tratados de sectarios, demagógicos, maniqueos. Es que todavía hay muchas cosas por reinvindicar. Todavía muchos trabajadores se ahogan en este país bajo el peso de la economía sumergida o clandestina. que permite desmanes de topo tipo por parte de una cantidad nada desdeñable de contratadores ávidos de mano de obra barata y a costa de lo que sea. No se crean que en algunos aspectos hemos mejorado tanto.

Al principio se pensaba que después de esta crisis, el capitalismo desaparecería por periclitado. Pero los expertos se equivocaron y mucho. Ha salido reforzado. Si antes vivíamos inmersos en un capitalismo basado en el trabajo obrero, ahora ha surgido un hermano, más grande aún y feroz y que no necesita el trabajo para desarrollarse. Que surge, se alimenta y se enriquece directamente del dinero en sí mismo. Un capitalismo financiero frente a un capitalismo a la clásica. La mano de obra cada vez les resulta menos necesaria. Puede enriquecer a quien se suba a su carro de forma mucho más rápida y en mayor cantidad. Y como no nos pongamos las pilas se nos van a llevar por delante. 

Pues eso. Que hay razones más que suficientes para acudir a la huelga. No pensemos que por estar pre o jubilados, tener algunos ahorros o un sueldo digno procedente del esfuerzo de toda la vida o pensar que nuestras condiciones particulares de trabajo son buenas no nos va a tocar. Si actuamos como si la cosa no va con nosotros, ocurrirá como en aquel poema de Bertold Brecht en que el que narraba pensaba que a él no vendrían a llevárselo nunca. No seamos tan ingenuos. Esto no son más que los primeros coletazos y como no intentemos ponerle freno, a la siguiente embestida quizá ya no podamos.

Cada cual que actúe como crea que debe actuar, pero aquí y ahora y desde esta bitácora, yo les hago un llamamiento a la huelga en toda regla. Eso sí, con música y pinturas, que siempre se agradece algo y las notas  y los pinceles no andan reñidos (como podrán comprobar si tienen algo de tiempo) con la historia (la nuestra, ahora) ni tampoco con la Historia, la importante y con mayúscula...



Cantos populares anarquistas. A la huelga.

(Vía unadelas2)



La Polla Records. Huelga general
.
(Vía de Pablo)



Amparo Ochoa. Vamos juntos.

(Vía spartakku)


  J. Sorolla (1863 -1923 ) - Y aún dicen que el pescado es caro. 1894. Óleo sobre lienzo. 153 x 204 cms.  
Museo Nacional del Prado. Madrid.



... Y tampoco vendría mal que recordásemos eso tan manido de que quien la olvida, está condenado a revivirla. Y también, de que la fuerza para cambiar las cosas está exclusivamente en nosotros y de nada vale actuar por separado.

Quilapayun. Canción Final. Cantata de Santa María de Iquique

(Vía afinidadesselectivas)

Tienen Vds. toda la razón del mundo. Ha sido una entrada excesivamente larga.  Casi, casi tremebunda. Ya saben, la "condesa" padece de incontinencia verbal oral y escrita y, cuando le da, no hay quien la pare.

Para que no obstante este post termine con una cierta serenidad, que tampoco es mala a la hora de tomar decisiones y de salir a la calle, les dejo con una de las músicas que más me ha enamorado en  el cine. Y porque los movimientos sociales reinvindicativos y de lucha, que fueron tan importantes en el XIX y el XX, sigan siendo una alternativa clara de futuro en este aún ni siquiera adolescente y ya maltrecho siglo XXI


G. Pellizza da Volpedo (1868-1907) - Lo quarto Stato. 1898-1901. Óleo sobre lienzo. Galleria d'arte Moderna. Milán


Ennio Morricone. Forse basta - Romanzo. Novecento.

(Via Janapi)


¡Por el triunfo de la huelga del 29S!



Si he sido panfletaria, demagoga, vehemente, maniquea.... Pues se aguantan Vds. un poquito, vamos hombre. Que una vez al año no hace daño. Y me voy a arengar a las masas (c'est 'a dire: a Fasolt y Fafner, que es que tiene narices que tenga que ser la señora la que incite a parar a sus subordinados).

Hasta más ver.


jueves, 2 de septiembre de 2010

Girona: temps de vent, salnitre i blau

Per a Selma Nomada.
Perquè cada setembre respir
el seu mateix aire.




(Raoul Dufy - Cérès au bord de la mer, 1928. Colección particular)



Cuando los más madrugadores de la blogosfera comiencen a leer estas líneas, yo estaré ya saliendo de Madrid camino de la Costa Brava. Este año, por fortuna, no ha habido tropiezos ni ansiedades de ningún tipo. El dichoso cáncer parece que ha optado por dejarnos en paz esta vez y el verano ha transcurrido plácido y perezoso, también largo y desde luego muy cálido. Agosto hace a Madrid más soportable y se ha deslizado entre cenas en casas amigas o en la propia, lecturas, audiciones y citas con gente muy querida para charlar, tomar algo y, sobre todo, compartir.

Y ahora, cuando la ciudad retoma la rutina, MegaMaga suspira feliz por la llegada de septiembre y Sergio cuelga una nueva hoja del calendario nosotros nos vamos de vacaciones.

Que sí, que lo sé. Que es cierto que no nos son tan imprescindibles, que no estamos sometidos al estrés del trabajo o de los niños o de las enfermedades, que hay otros que las necesitan mucho más que nosotros y no pueden, que podríamos pasar perfectamente sin ellas... Pero tenemos tantas ganas de volver...

Vds. saben que yo  pasaba un cuarto y en ocasiones hasta un tercio de mi vida en una ciudad con mar. Crecí al sol, al aire, al salitre, el iodo, las algas y el agua azul del Mediterráneo. Hasta los 18 años fue uno de mis refugios más seguros. Saben también que no tengo ningún tipo de ínfulas patriotas o nacionalistas. Ni me siento española, ni madrileña, ni de la calle de Alcalá aunque allí naciera. Pero les aseguro que siempre me sentí profundamente mediterránea. Heredera y deudora de una cultura que reconozco como propia y en la que asimismo me reconozco profundamente. Idioma, raíces, arte, literatura, historia. Todo en mí y supongo que también en la mayoría de Vds. viene de un tronco común, de un punto de anclaje y referencia. De un lugar reconocible y reconocido al que nos gusta volver para seguir creciendo con y alimentarnos de él.
Y desde hace ya unos cuantos años, mi referente, mi asidero está en un pequeño enclave al norte de la ciudad de Roses, en la cala de las Canyelles Grosses o de la Almadrava

Este año quizá no haya visitas a las ruines d'Ampuries o al pueblito de San Martí. Seguramente tampoco subamos a Sant Pere de Rodas ni vayamos a Perelada buscando música, románico o vino. Probablemente no bajemos más que un par de veces a Rosas a visitar a viejos conocidos y amigos madrileños. Pero tengo tantas ganas de llegar... Me espera la ventana abierta al Golfo de Roses, desde la más pequeña de las Medas y l'Estartit hasta el faro de la villa sobre el promontorio, pasando por L'Escala, Sant Pere Pescador y esas heridas abiertas en lo profundo de la marisma que son Empuria Brava y Santa Margarida. Me espera la tramontana que allí sopla revirada respetando lo que en Ampuries no respeta. Y el agua y la sal y los paseos cortitos por la cala y las bromas, la conversación tranquila a dos, la lectura, la música enlatada. 

Y habrá dos cosas que no dejaremos de hacer.

Volveremos a subir un año más y por última vez a la Montjoi para compartir cena con Lluis, Pol, Luis, Oriol, Juli, Ferran; con todos. Y de camino, veremos cómo los últimos y oblicuos amarillos del día se estrellan contra el Cap Norfeu (uno de los más hermosos que conozco), intentando escabullirse de la rutina inapelable de desaparecer allá por el oeste, quemando sus últimos cartuchos rojos y violáceos. Cuando esto sucede, el Parc del Cap de Creus se queda silencioso, sereno, azul grisáceo y el resto del viaje permanecemos callados hasta que las olas discretas pero impertinentes de la cala nos dicen que estamos allí de nuevo para recibir el regalo de los viejos amigos de hace tantos años. Cuando apenas eran conocidos, cuando no había esa aureola de fama presionando, cuando todavía estaban por venir los aires o las esferificaciones y el nitrógeno líquido y  la sobremesa perezosa permitía alargar el mediodía en charlas y bromas hasta las seis y media de la tarde.

Pero también volveremos a embarcar, si la mar lo permite, hasta donde el viento gira en la punta del Cap de Creus y se divisa Francia, fondeando despacito en Port Lligat para acercarnos después a Cadaquès regateando antiguas barcas catalanas. De regreso, la punta del Gat me reafirmará en el conocimiento adquirido de que el tiempo nunca pasa en balde, de que hasta de las ruinas y la ruindad se aprende. Recuperaré con ello a mi gato real, el anclado firmemente al Cap Norfeu desde el fondo del agua. Y cuando pase con la barca por su lado, casi rozándolo, estoy segura de que me dirá como al desgaire: "Toldrà es mucho más que una promesa no cumplida. Las vistas al mar te las regalo yo cuando vienes a verme".

E.Toldrà (1895-1962) Cançó de Grumet. Victòria del Àngels. Orchestre de la Societé des Concerts du Conservatoire. Dir. R. Frühbeck de Burgos.
(via tenorisimo1975)



Antes les dije que no sentía ningún tipo de orgullo, sea de patria grande o chica. Y me reafirmo. Pero permítanme que les diga que siento un profundo amor por Cataluña y por Girona en especial. Que la llevo continuamente en mi corazón y mi ánimo. Que comencé a balbucear su lengua a los 11 años con la base del valenciano aprendido en la infancia y gracias a las canciones de Els Setze Jutges. Sí, de acuerdo, les admito que caeré con toda seguridad en el tópico porque no se puede generalizar, pero me gusta su gente. Su honestidad, seriedad, su seny. Pero de forma especialísima me gustan los altoampurdaneses: tan pegados a la tierra, a la tramuntana, tan directos en el habla,  renecs incluídos, que diría nuestro Fritus.



Hay un hermosísimo himno oficial de Cataluña

Els Segadors (versión actual). Orfeó Català (via iluro)



y uno oficioso, del que les traigo dos versiones. La de quien lo adaptó y lo hizo famoso y la de quien probablamente sea, al menos para mí, la voz más hermosa y con mejor técnica que haya dado Cataluña. En esta segunda versión, otro catalán da el contrapunto a la soprano.

P.Casals (1876-1973). El cant dels ocells (armonizada por P.Casals y orquestada por E. Casals). Orquesta del Festival de Prades. Pau Casals, dirección y cello. 1954. Recopilado por Sony en 1992



Victòria dels Àngels y Lluis Claret. El cant dels ocells (canción popular catalana). Concierto para recaudar fondos para la reconstrucción del Grand Teatre del Liceu. Orquesta del Grand Teatre del Liceu (¿?). Escenario del Palau Sant Jordi, 1994.
(via tonixerez)




Y continuando con señas de identidad musicales catalanas, otro ejemplo bellísimo también del que se han hecho casi tantas versiones como grupos o cantantes catalanes existen. Esta preciosidad bien lo vale. Escojo una tan solo. Seguramente no es la mejor ni la más sentida (hay otras que me gustan más), pero destaco de ella su personalidad propia, acompañada además de uno de mis instrumentos favoritos:

La Cançó del Lladre (canción popular catalana). Ferran Savall, voz y tiorba. En el álbum, Du temps & de l'instant. Jordi, Ferran y Arianna Savall, Montserrat Figueras y Pedro Estevan. Alia Vox, 2005



Les dejo también sendos regalitos de otros tres excelsos compositores (gerundense el primero, barceloneses los otros dos) que no necesitan presentación pues son más que de sobra conocidos:

I.Albéniz(1860-1909). Tango, op. 165 n2. Alicia de Larrocha, piano. Decca, 1975


F.Mompou (1893-1987). Cançó i dansa VI. Alicia de Larrocha, piano. Decca, 1970.


E.Toldrà (1895-1962). Six sonets: I Sonetí de la rosada (sobre un poema de Trinitat Catasús). En Música Española para violín y piano. Jesús Ángel León, violín y Miguel Ángel Muñoz, piano. Verso, 2004.




Y cuando en pleno invierno llueve, hace frío, estoy bloqueada en un atasco, tengo que sentarme en el sillón del dentista o sencillamente las cosas no van del todo bien, imagino estar andando descalza por esos 200 metros de cala de arena suave. Y la Almadrava se convierte entonces en refugio, que antes lo fue de griegos y fenicios o de corsarios más tarde, pero que ahora me pertenece solo a mí. Todos necesitamos lugares en los que sentir que hacemos pie, que la orilla está cerca, que el agua no está turbia, sino tranquila y de un topacio tan transparente que hiere a los ojos si se la mira desde el camino. Y a ese refugio me anclo para descansar o lamer heridas, pero también para recomponerme, reir, oler y amar. Y cuando consigo sentir el pelo húmedo y me llega el olor del salitre y el iodo a pesar de los 800 kms. de distancia, sé que volveré al año que viene, con esa certeza que da la fe ciega de un niño y la experiencia de 3.000 años sobre la piel mojada.


J.M:Serrat (1943). Mediterráneo. En álbum Mediterráneo. Arreglos: J.C.Calderón y G.P.Reverberi. Zafiro, 1971


¡Hasta la vuelta!

viernes, 27 de agosto de 2010

Música para escuchar de noche cuando las palabras no alcanzan




R.Schumann (1810-1856). Sonata para violín n2 en Re menor op. 121 III Leise, einfach. Renaud Capuçon, violín; Martha Argerich, piano. Martha Argerich and Friends. Música de Cámara. Festival de Lugano, 2008. Emi, 2009



A. Arensky (1861-1906). Quinteto con piano, en Re op. 51. II Andante con variazioni. Lilya Zilberstein, piano; Dora Schwarzberg, violín; Lucia Hall, violín; Nora Romanoff-Schwarzber, viola; Mark Drobinksy, cello. Martha Argerich and Friends. Música de Cámara. Festival de Lugano, 2008. Emi, 2009



D.Shostakovich (1906-1975). Trío con piano n1 op. 8. Lily Maisky, piano; Alissa Marguilis, violín; Mischa Maisky, cello. Martha Argerich and Friends. Música de Cámara. Festival de Lugano, 2008. Emi, 2009



S.Rachmaninov (1873-1943). Suite n1 en Sol menor, op. 5 III Les larmes. Lilia Zilberstein, piano; Martha Argerich, piano. Martha Argerich and Friends. Música de Cámara. Festival de Lugano, 2008. Emi, 2009



A.Dvorak (1841-1904). Danzas eslavas.  Op. 72, n2. Karln Lechner, piano. Martha Argerich and Friends. Música de Cámara. Festival de Lugano, 2008. Emi, 2009


A.Piazzola (1921-1992). Tre Tanghi (transcrito por Eduardo Hubert) II Oblivion. Eduardo Hubert, piano, Martha Argerich, piano. Martha Argerich and Friends. Música de Cámara. Festival de Lugano, 2008. Emi, 2009



M.Ravel (1875-1937). Introduction and allegro (versión para dos pianos realizada por el compositor. Giorgia Tomassi, piano, Alessandro Stella, piano. Martha Argerich and Friends. Música de Cámara. Festival de Lugano, 2008. Emi, 2009



M.Pletnev (1957). Fantasia elvetica. II Tranquillo. Orchestra della Svizzera Italiana. Dir. Mikhail Pletnev. Martha Argerich, piano; Alexander Mogilevsky, piano. Martha Argerich and Friends. Música de Cámara. Festival de Lugano, 2008. Emi, 2009

martes, 24 de agosto de 2010

Miscelánea diurna ordenada de noche

Con riñas y locuras
juega a los dados Eros
(Anacreonte)


Albrecht Dürer (1471-1528). San Jerónimo en su celda. Aguafuerte,1514
Biblioteca Nacional de España
(gracias a Biblioteca Digital Hispánica)

La condesa continúa tomando las aguas mientras escribe sus crónicas bretonas, imaginando que es la mismísima Ana de Bretaña paseando por su castillo de Nantes mientras enarbola la bandera blanca y negra de su país. Fasolt y Fafner (o Fermí y Ferran, como prefieran) hace tiempo que se han retirado a dormir y, por fin, en la bitácora reina la tranquilidad perdida hace muchísimo tiempo. Se está bien. Como siempre, me siento al ordenador a horas intempestivas pero muy a gusto. A mi lado, entre el portátil y la impresora una copa de Burmester de un precioso color miel tirando a cognac. Fuera, la temperatura da un respiro después de tres días y a través de los auriculares suena en el lector de discos una música por la que siento debilidad. Se respira serenidad a lo largo de toda la casa.

Ha sido un día curioso, plagado de sensaciones muy diversas. Mañana atareada con asuntos sin importancia pero que había que solucionar y un paseo por calles que no suelo pisar prácticamente nunca. Calles oscuras y no muy limpias, detrás de ese enorme decorado teatral que es la Gran Vía. Calles malolientes incluso, pero que forman parte del Madrid más real y puede que menos agradable. Un Madrid distinto a los museos y las grandes avenidas. Un Ribera que saluda desde la Puerta del Hospicio a pesar de que los años han respetado cada vez menos su grupo central. Calle San Vicente Ferrer, Corredera Baja de San Pablo, calle del Barco o de la Puebla, en la que San Antonio de los Portugueses o de los Alemanes se deja ver insualmente una mañana de agosto, para enseñar con total impudor su vorágine de trazos de Luca Giordano de pies a cabeza. Calle Valverde, cruzando Desengaño. Todo un proscenio de barrio bajo como una herida oculta en la ciudad ilustre que visitan los turistas italianos y japoneses. Música portuguesa, es decir, nostálgica y bellísima, ha acompañado todo el recorrido




Luca Giordano (1634-1705). Frescos de San Antonio de los Alemanes o de los Portugueses o del Refugio. Vía EnriqueLuis Picasa
(Anímense a dar al click y ampliar desmesuradamente)


Maria Luisa Baptista fado menor (dr) Voz do Vento. Katia Guerreiro - Nas Mãos do Fado. Ocarina, 2003



Mientras escribo esto y al calor del recuerdo de la voz profunda y perfectamente modulada, una segunda copa de ese oporto amable y lo suficiente envejecido para oler y saber a madera oscura y perfumada y para haber devenido de rojo cereza en tostado frágil, me ayuda a hilvanar lo sentido en la segunda parte de este día curioso y mezclado.

A la vuelta a casa, el regalo en el Facebook de los Durero de la Biblioteca Nacional, gracias a un enlace necesario e imprescindible. Bucear en la Biblioteca digital mientras el rinoceronte o el Adán y Eva nos engullen literalmente por la capacidad de agrandarse y hasta de emitir sonidos. Y a partir de ahí un bombardeo de imágenes y notas para hacer de la tarde algo peculiarmente ecléctico y hermoso. Los grabados de Durero y alguien muy querido llevan a la Melancolía y ésta a la música de Rachmaninov, vistas y escuchadas ahora con ojos y oídos tan distintos a los de hace ocho meses. El pequeño de los Capuçon hace que la habitación se llene de sonidos de cello y de claves de fa.

Sergei Rachmannov (1873-1943). Vocalise.Op. 34, nº 14. Gautier Capuçon, cello y Gabriela Montero, piano. Virgin classics (Emi), 2008



Y después y acto seguido, la lectura detenida de una traducción, trabajada, muy trabajada y hecha por mi querida Aracne Anarkasis, que teje y desteje la urdimbre de un Plinio que desgrana con lucidez, sentido de lo público y de la justicia que para sí quisieran muchos políticos actuales, una serie exhaustiva de esculturas, templos, pirámides, obeliscos o remedios pétreos para curar las enfermedades oculares, evitar el peligro de aborto o las afecciones gástricas. Mientras, el Op. 10 de las sonatas de Beethoven se despereza de la mano de Glenn Gould antes de cederle el paso a esa delicia que es
El Niño y los Sortilegios o Mi madre la Oca, de un Ravel en estado de gracia y afortunadamente en el otro extremo del bolero insufrible

L.Beethoven (1770-1827)Sonata n7 en Do mayor, op. 10 n3 - III Menuetto. Allegro. Glenn Gould, piano.Columbia, 1964. Sony Classic, 2007


M.Ravel (1875-1937) - Ma mère l'Oie (mi madre la Oca) - (Apothéose) Le jardin féerique (el jardín de las hadas) Orquesta Filarmónica de Berlín. Dir.: Simon Rattle. Emi, 2009



Justo antes de cenar, una carta amiga inunda el móvil de catedrales, de humildes pero preciosas lantanas, juegos de pelota y agua. Agua de mar, de pequeña cascada, de piscina musical con nombres sonoros: Beethoven, Mozart.
..

Y después de la cena, la lectura de una entrada de la blogosfera me lleva directamente a un libro por el que guardo querencias literarias y afectivas muy personales. Su autora y yo solo tenemos en común haber sido alumnas del mismo profesor. De ese mismo profesor que a mí me enseñó griego en 5º de bachiller con poemas de Safo y Kavafis que él mismo traducía o con música de Teodorakis que iluminaron como él mis atónitos 14 años, recién salida del barrio para zambullirme en los colores de un instituto que me marcó en los mejores sentidos que uno pueda imaginar.


Los dados de Eros Antología de poesía erótica griega.
Introducción, traducción y notas de Aurora Luque. Ed. bilingüe
Poesía Hiperión. Ediciones Hiperión. Madrid, 2000.






Jugaba, diosa Pafia, con Hermíone
la seductora; llevaba un cinturón bordado en flores
con dorada leyenda: Ámame -se leía- con pasión
pero no te entristezcas si otro me posee.
(Asclepíades)



Y de la poesía de Ibico, Solón o Anacreonte a la música desempolvada de un disco especial, duro y extraño, pero de un curioso valor musicológico.


Autor anónimo ateniense. circa 168 a.C. Primer himno délfico a Apolo. Músique de la Grèce Antique. Atrium Musicae de Madrid. Dir.: Gregorio Paniagua. Musique d'abord. Harmonia Mundi, 1979 y 2000.





El recorrido ha terminado. Los sonidos y las imágenes han ido desfilando, pero nunca mezclados porque sí. Ahora, la noche permite organizar y dar sentido a todo lo que el día aportó sin orden ni concierto. O con más concierto y más orden del que pudiera parecer en un principio. La copa está vacía entre la impresora y el portátil y llega el momento de ir pensando en dormir algo antes de un día preñado de citas que espero con alegría. Un amigo de hace más de treinta años y otro más reciente. Café con uno, quizá un Negroni o un Manhattan con el otro. Y hablaremos de libros y de vacaciones o de ópera y tarea política por venir. Y el afecto asomará detrás de cada uno de ellos con su rostro suave y cómplice, para llenar un pedazo más de este verano perezoso y tranquilo. La serenidad hace tiempo que decidió arroparme junto con el lujo de poder compartir a los que quiero.

Ojalá el otoño pueda llegar con la misma carga lenta y enriquecedora. Pero antes vendrá el mar y el descanso. Y el privilegio de saber que la vida toma café contigo de tanto en tanto. Y sabe tan bien...

Buenos recién estrenados días.


jueves, 19 de agosto de 2010

Crónica de Bretaña. Prólogo a cargo del secretario borde.






No se me queden mirando de esa manera que no soy un bicho raro. Bueno, un poco rarito sí, tengo que reconocerlo. Y encima soy puñetero, borde, seco y con mala uva... dosis ingentes de mala uva. No crean que me hace ni pizca de gracia estar aquí y ahora de presentaciones, pero soy un mandado (cobro por ello) de modo que cumpliré una por una las normas de quien me paga, la condesa. Más que nada porque no quiero verme de patitas en la calle a estas alturas de la película.

Primera norma de la jefa de todo esto: no tutear nunca a los visitantes de la bitácora. Pues vale. Como si me importara mucho una cosa u otra y, al fin y al cabo, soy de buena familia. Porque a algún miembro de mi familia sí que conocen. ¡Ah ya!.. Que Fermí nunca les dijo que tenía un hermano gemelo, ¿verdad?.. No me extraña. Él siempre tan servicial, tan educado, tan puesto, tan limpio, tan comm'il faut. Siempre se avergonzó de mí pero mal que le pese, existo. Y además él trabaja al servicio de la condesa gracias a mí y (debo reconocerlo), también lo hago yo gracias a él.

Segunda norma: ser educado y dar explicaciones al respetable de por qué aparezco por aquí y quién soy. Ya saben que la condesa es rarita rarita en ocasiones. Y para satisfacer su ego solo consintió en tener a su servicio dos varones y condición indispensable es que fueran gemelos idénticos. Nos contrató al tiempo. A Fermí lo llamó Fasolt y a mí, qué remedio, Fafner. Pero como habrán podido deducir no es ése mi nombre.

Me llamo Ferran. Ferran Parxet i Torelló. Nacido en Sant Sadurni d'Anoia... Pero yo creo que podemos abreviar que la historia familiar ya se la saben. Y si no la saben, se leen el enlace que les he puesto en el párrafo anterior con comentarios y todo que no voy a estar yo trabajando de balde

Y ahora vienen dos preguntas del millón. ¿Por qué la condesa se empeñó en tener a su servicio a dos gemelos? Pues la solución es fácil. Es que doña Nobilitas, dado su hipertrofiado y excesivo narcisismo, se cree de tanto en tanto la mismísima Freia y en el palacio todo rezuma a deidad germana. Puede que no todos entiendan de qué va la cosa pero si tiran de wikipedia y se leen el argumento de El Oro del Rhin, seguro que empiezan a entender muchas cosas. No deja de tener gracia que con tanto rollo operístico para arriba y para abajo todavía no les haya hecho una entrada digna sobre la primera parte de la Tetralogía. Y eso que a nosotros nos hace escucharla de cabo a rabo una vez al trimestre. Pues a lo que iba, que se cree la diosa de la juventud rediviva y exclusivamente porque sus padres le pusieron ese bobo y altisonante nombre. Y como además se precia de geminiana, tenía que ser la señora de un gemelo bueno y uno malo. Adivinen cuál de los dos soy yo.

Porque señores míos, Vds. estaban acostumbrados a Fermí. Y no me extraña que no les haya hablado de mí hasta ahora. Él es tan buena persona, tan mayordomo (aunque él pomposamente se otorgue el título de valet de chambre), que no le agrada reconocer que existe una segunda cara de la moneda aunque sea el perfecto reverso. Y encima es un magnífico profesional, hasta en el chafardeo (aunque creo que esto ya lo saben Vds.). Y con la porquería de salario que cobra, que la catalana parece la condesa y no nosotros.

Y hablando de caras, seguramente se pregunten también (y ahí viene la segunda pregunta del millón) por qué razón dos hermanos gemelos idénticos no se parecen en absoluto. Pero eso también tiene su razón de ser. Si se leen el argumento de La Valquiria (Venga, no me sean vagos. Si mucho miedo a Wagner y la Tetralogía es como un culebrón con puntuales dosis de "vodevil trágico", lo que tiene bemoles... y sostenidos), descubrirán que yo soy como un Mortadelo extra-muros del Walhalla. Fafner, gracias al yelmo mágico se transforma en un dragón violento y peligroso, al igual que el ogro del Gato con Botas cambiaba a voluntad de forma y naturaleza. Si quieren que les diga la verdad, ambos dos se parecen también en que terminaron francamente mal, llevados de su codicia extrema.

De modo que todo lo que en Fasolt es positivo y políticamente correcto, se convierte en mí en la imagen invertida del espejo. Como a partir de ahora vamos a tener que coincidir en no pocas entradas y durante un período nada breve de tiempo, vamos a dejar las cosas muy claras. Yo estoy aquí porque soy un mandado. Pero no me caracterizo precisamente por el aguante. De modo que procuren no tomarse ninguna de las confianzas que se traen con mi hermano porque tampoco soy lo que se suele decir paciente. Me tengo por buen profesional, secretario personal de la señora y a eso me limito. Ténganlo en cuenta y mantengan las distancias conmigo como yo, por rango y obligación, debo hacerlo con Vds. No nos llamemos pues a engaño, que si no fuera por lo que es iba a estar yo aquí dando explicaciones y haciendo mi propio padrón.

¿Que piensan que exagero y no soy tan feroz e intratable? Pues para muestra vale un botón. Si no se lo creen, tómense una mínima molestia y lean, lean:

R.Wagner (1813-1883). Das Rheingold (El Oro del Rhin). Acto I, Escena Segunda. Schweig dein faules Schwatzen. Orquesta de la Radiotelevisión Bávara. Dir.: Bernard Haitink. Kurt Rydl, como Fafner, bajo. Emi, 1989

 


FAFNER
Schweig' dein faules Schwatzen,
Gewinn werben wir nicht:
Freias Haft
hilft wenig,
doch viel gilt's
den Göttern sie zu entreißen.

(leise)

Goldene Äpfel
wachsen in ihrem Garten;
sie allein
weiß die Äpfel zu pflegen!
Der Frucht Genuß
frommt ihren Sippen
zu ewig nie
alternder Jugend:
siech und bleich
doch sinkt ihre Blüte,
alt und schwach
schwinden sie hin,
müssen Freia sie missen.
Ihrer Mitte drum sei sie entführt!


FAFNER
¡Deja ya de decir tonterías!
Así no iremos a ninguna parte
¡La custodia de Freia
tiene algún valor,
pero más tiene
apartarla de los dioses!

(en voz baja)

Manzanas doradas
crecen en su jardín,
y sólo ella
sabe cómo cuidarlas.
El comerse la fruta
bendice a los de su raza
con eterna e inmutable juventud.
Pero esa juventud floreciente,
empezará a decaer,
enferma y pálida,
y débiles y ancianos desaparecerán,
si no tienen a Freia.
Por ese motivo,
no deja que sea secuestrada.
(texto original y traducción sacadas de este enlace)





Pero vamos a lo que vamos que esto se está haciendo más largo que la obra de El Escorial. Verán Vds., dado que la señora condesa está "tomando las aguas" pero no quiere dejar sola la bitácora, me ha encargado que tome el relevo y, de paso, les explique,la tarea que me ha encomendado para todos estos meses.

Porque Madame Fggggaaaaaaiiiiiiiiiiiiaaaaaaaa es tan elegaaaaaaaaannnnnnnnnntttttttttteeeeeee y tan exquisiiiiiitaaa, que solo se ocupa del aaaaaaarrrrrrttttttteeeee, la múuuuusiiiicaaaaaa, las exposicioooooonnnnnneeeeees y los conciiiieeeeeeeeeeeerrrrtttooooooooooooossss. Así la maten no será capaz de reconocer que su poderoso narcisismo la lleva a tener que hablar necesaria y extensamente de su maravillloooooooooooooooooosssssssssssooooooooooooo viaje a la Bretaaaaaaaaaaaaañññññññaaaaaaaaa y, por supuesto, el tema es lo suficiente pequeño como para que, aparentemente, ella no se digne tocarlo. Así pues, lo que me ha encargado a las claras es que, como secretario suyo, le haga de negro a la inversa y haga pasar por mías unas crónicas de viaje que están siendo escritas por ella. No sé a quién pretende engañar, desde luego. Abreviando, que soy el encargado de hacer una entradilla a los textos "disfrazados" de la señora y a un sinfín de fotografías (los dioses les guarden) y unas cancioncillas del país, para crear larguísimos y aburridísimos batiburrillos, a los que ella delicaadaaaaameeeeeeeeeeennnnteeeeee llama sinesteeeeeeeeeeeesias.Y en este momento es cuando tengo que soltar un encarguito que doña Fggggggaaaaaaaiiiiiiaaaaaaaaaaaaaa me ha dado y que me va a enemistar ya con alguna lectora de este blog, que además es de la tierra. Vamos allá. Para Frau Zauberina: "Meine Dame, que de parte de la señora, es tut mir leid. Que de la Bartoli nada de nada porque no pega con las magníiiiiiiifiiiiiicaaaaaaaaasssss entraaaaaadassssss de la Bretaña. Que otra vez será y que se resigne a escuchar música de gaitas, salterios galaicos y laúdes varios.

Como conocen Vds. de sobra a la jefa y no se caracteriza por la regularidad (si yo les contara lo poco regular que ha sido siempre en todo y los sustos que nos ha dado), tampoco tengo ni idea de cuándo apareceré delante de Vds. Ya que voy de entremés de sus espleeeendidaaaas cróoooonicas, imagino que me dejará huecos aquí y allá de vez en cuando. Así pues, cuando se encuentren con las fauces malolientes y fogosas de este más que harto empleado, podrán decir tranquilamente: "¡Ah, sorpresa, otra vez toca el tío este insufrible y malencarado!" Pues sí señor y se aguantarán, que a mí me hace menos gracia aún y encima me pagan una birria por cargar con el marrón.

Y dicho esto, me despido ya no sin antes dejarles con una imagen y un par de cancioncillas pegadizas, con enlace al texto original, de las que saldrán hasta el mismísimo moño y que serán características de los diversos capítulos (jornadas, los va a llamar la muy cursi) de que consta el folletón que se/nos viene encima.

Queden Vds. con quien les de la gana, sea Dios o el diablo, que a mí me trae sin cuidado y por hoy ya está bien. ¡Hala, que a partir de este momento, la Bretaña les sea breve!

Se despide, suuuuuuyooooooo nada afeeeeeeccccctiiiiiiiisiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiimoooooooooooo

Faaaaaaaaaafffffffffffffffffffffffnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnneeeeeeeeeeeeeeeeeeeeerrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr.




Pont-Croix, en el estuario de Goyen. Acuarela de Marie-Madeleine Flambard. En el libro Petites cités de caractère en Bretagne, con texto de David Raynal. Edit. Ouest-France. Rennes, 2006.
(hagan clic, para agrandar)



VV.AA. Les titres essentiels: Bretagne. I C'est un pays, de Soldat Louis. II Me'zo ganet e kreiz ar mor, de Y.F. Kenemer y Didier Squiban. Aztec Musique. Sin fecha.



PS: Encuentren Vds. la salida o llamen a Fermí, que para eso está, digo yo.

jueves, 5 de agosto de 2010

El "trienio literal"... y con música







Me van a perdonar Vds. que haya parafresado a la Historia (así, con mayúscula) por el frívolo objetivo de celebrar un cumpleaños. Eso sí, líbreme San Cucufato de compararme con el añorado Riego ante tanto republicanote como visita esta bitácora. Fíjense en que la de los chistes y juegos de palabras bobos es siempre la condesa pero esta vez la tontuna la ha parido una servidora, que la aristócrata ya no está en Madrid. Madame la Comtesse ha decidido este año que las localidades del norte de la península ya no se llenan de glamour y Vips y que han perdido por tanto la calificación de exclusivo. Que ni Santander ni San Sebastián son lo que eran, vamos. De forma y manera que se ha marchado a Bath a tomar las aguas. ¡Ahí es nada! Al fin y al cabo se lo encontrará más o menos todo igual que cuando Jane Austen lo describía en sus novelas y no tendrá nada que objetar al respecto puesto que ambas dos son casi de la misma quinta. Jejejeje, a lo mejor hasta se topa con su fantasma en el Pomp Room, tomando a cup of tea o un vasito de agua milagrosa.

Pero bueno, vamos a lo que vamos y dejemos descansar a y descansemos de la condesa. O como lo decía mi abuela: "que tanto descanso encuentre (sea o no en Bath) como descanso deja".

Ya tres añazos. Sí señor. Y esta blogautora, que cuando escribió el primer y tontísimo post (no pienso ponerles el enlace, que todavía me avergüenza) mucho se temía que abrir un blog, por culpa y gracias a Bolche, no iba a pasar de ser un capricho temporal y bastante efímero como acostumbran a ser los gustos de quien esto escribe, ha terminado por rendirse a la evidencia. Lo que era un proyecto pasajero y para dejar que el verano aquel del 2007 se deslizase suavemente, se ha convertido en una bitácora más o menos mayor de edad.  De acuerdo que no soy muy constante en la publicación de entradas y que no me estiro mucho al respecto, pero les aseguro que el período en que más tiempo he estado sin publicar ha sido  de 37 días y porque las circunstancias eran dificilillas. Y les aseguro también que, por lo general, me curro las entradas. Eso sí, disfruto preparándolas tanto como creo que Vds. leyéndolas, aprendo yo también, escucho música (pasión a la que me entrego harto voluntariamente) y, sobre todo, soy capaz de relacionarme con los demás y de comunicar algo más o menos válido.

Y los cumpleaños suelen ser tiempo de celebración pero también de balances. Y este año les aseguro que la balanza se decanta ostensiblemente (o era ostentóreamente) hacia el lado bueno, el mejor. En el lado triste, la pérdida de contacto con Dardo, Pablo J. Vayón  o el barón Cósimo, a los que echo de menos. Manuel no. Manuel no está en el lado negativo sino en el otro. Nos sigue acompañando a todos y lo seguimos queriendo como entonces. Jamás estará en el platillo desfavorable de la balanza. Y es que el positivo este año está cargado, pero que bien cargado, de personas nuevas. 

Voy a hacer recuento, si me lo permiten. Desde agosto pasado son unos cuantos a los que aprecio y en algunos casos quiero, los que se han incorporado como lectores  recíprocos a Variaciones Goldberg. A veces sólo he podido tratarlos a través del correo, el blog o el teléfono aunque el proyecto de vernos sigue con todos ellos vivo. Pero he tenido la suerte de conocer a otros personalmente y no son pocos. Entre los primeros, Mammamia, alias Sor Bizqueo, de Flamenco y cultura; Sergio Astorga, de Antojos; Izaskun, de Librería de Mujeres y Siempreconhistorias; Oscar, de Nire Sofatik. Desde mi sofá; Ramiro, de Cuaderno de Fulgores. Entre los segundos, Carmen, de Ciberculturalia; Ana, de Tirando del hilo; Judith, de Devaneos de un moderno Peter Pan; Ybris, de Vacío; Txema de Noeraixò y de Una forma de presentarse; Óscar, de MMMGRRHHH!!!!!; Sue y Gemma, de Delirio; Carlos, de Días del futuro pasado.

Pero también he tenido la suerte de ver a y charlar personalmente con viejos amigos blogueros: Isabel, de Mujeres de Roma; Charles de Batz, de Tornavientos; Anarkasis, de Mamarracho; Laura, de Donna Angelicata;  Daniel y Victoria, de Mundo Frito. Y he experimentado el enorme placer de escuchar tocar, aunque no pude hablar con él porque la ocasión no lo permitió, a Diego Fernández Magdaleno, de Las palabras del agua.

Y por supuesto, he seguido manteniendo contacto y, en muchos casos viéndonos con frecuencia, con Gemma (cómo siento no haber podido veros este año), y Martine (ma petite Nomade),  Fernando, Aída , Alucinao, Curro, Joseba,  Antonio, Rafa y Lola, Javier, AF, Nano, Tanhäuser, Fra Miquel, María, Mita, Isabel, Luisa, Jose el cordobeission.

En algunas ocasiones de este último año ha habido momentos malos en que no conseguía encontrarme a mí misma, en que no levantaba cabeza. E incluso en esos momentos, algunos estuvieron ahí empujando para  que subiera el pozo. Y el pozo se cegó y todo ha vuelto a la normalidad y la comunicación se ha mantenido. Hubo quienes incluso fueron molestados por teléfono a horas intempestivas y aguantaron el chaparrón de los llantos sin saber a veces muy bien qué hacer o decir pero sabiendo consolar;  otros mandaban señales de humo aunque yo no sabía salir de mi encierro, para decir que todo pasaría y que ahí estaban por si acaso. Algunos más permanecieron ahí, al pie del cañón y como siempre desde el principio y de toda la vida, dándome todo el afecto y el apoyo con la generosidad de los viejos y profundos amigos. Por eso los aprecio y los valoro y los quiero. A los amigos no se los juzga. Simplemente, se los aprecia, se los estima, se los quiere.

Algunos opinan que este mundo blogosférico es de papel, que está lleno de gente pero que te asomas y realmente no hay nadie. Algunas veces lo he llegado a pensar fervientemente. Pero después me he dado cuenta de mi error. He conocido gente que me ha demostrado un afecto, una alegría y un cariño que no viene de una relación virtual. Y rectifico públicamente. Y no cambiaría por nada esa sensación de seguir en contacto con la gente y aprendiendo de ellos y relacionándome. Pienso que un blog es algo más que un libro de anotaciones aunque respeto escrupulosamente a casi todos los que no opinan así. Para mí significa una ventana para abrirme a la realidad. Porque, aunque me invente personajes en cuanto los otros se descuidan, tengo los pies bien en tierra. Desayuno bocanadas de realidad todos los días. No me creo ninguna condesa. Nunca lo hice. Sé bien que he trabajado desde los 18 años en algo que no me gustaba pero eso me ha permitido estudiar, viajar, alimentarme, acceder a una tempranísima y privilegiada prejubilación y, sobre todo, vivir. Disfruto lo que puedo porque creo que quien comparte conmigo casa y vida y yo nos lo hemos ganado honradamente y con esfuerzo. Nunca he estafado, manipulado, especulado o engañado como podría hacer seguramente una noble. Siempre he vivido de lo que gané y nunca de las rentas de una aristócrata inexistente. Ya ven que la condesa se mueve en otro plano: el puramente ficticio.  He sido una simple empleada toda mi vida. Vivo en un barrio obrero. Mi casa es vieja aunque tengo la tremenda suerte de que sea ya casi propia. Tengo amigos y familia a los que adoro aunque nunca pude tener hijos y bien que me hubiera gustado. Soy normal y hasta vulgar y sé bien lo que digo. Me queda solo un tercio de vida y seguramente el peor, pero aquí estoy y aquí sigo. Consciente de los privilegios de que disfruto en los tiempos que corren. A través de algunas entradas publicadas este año me he dado cuenta de que puedo ser muy débil pero también muy fuerte. Y quiero que, aunque me invente condesas o mayordomos o chicas malas o delicados personajes de ópera, la blogosfera siga siendo exactamente  para mí lo que es ahora: esa ventana a la realidad a la que me gusta asomarme a diario para tener relación con todos y, en especial, para posibilitar que ese conocimiento virtual se convierta en muchos casos, por fortuna, en real y palpable, saludable (sensu lato y sensu stricto) y abrazable. Hasta achuchable si me apuran.

De modo que espero que este trienio lleno de palabras, imágenes y música continúe hasta convertirse en un quinquenio y en una década y... Y por supuesto, que Vds. lo lean y escuchen. (Si después de esta  larguísima declaración de principios voy y lo cierro, comprenderán que es para matarme).

Les dejo pues la tarta y el cava aquí al ladito para cuando despierten. Por un día no les hará mal no tomar café en el desayuno. Y, por descontado y como siempre, algo de música. Esta vez de celebración, naturalmente. Eso sí, los presentes ofrecidos son un tanto interesados porque quiero pedirles el favor de que brinden por una larga vida a las Variaciones. Sé que lo harán, de modo que... gracias de antemano.

Buenas noches a todos.


G. Verdi (1840-1901) con libreto de Francesco Maria Piave. La Traviatta, Brindisi. Orquesta y Coros de la Royal Opera. Dir. Edward Downes. Plácido Domingo y Lucia Popp interpretan a Alfredo y Violeta en el Queen Elizabeth de Londres, en 1986
(via Youtube, a través de LaVioletaValery)

domingo, 1 de agosto de 2010

Un cuento de plata y oro



Esta noche  voy a contarles una historia.

La chica de nuestro relato pasea con sus hermanas y  amigas por la plaza del pueblo en fiestas mientras el chico la contempla desde una posición algo más alta, quizá un balcón. Chico conoce a chica en definitiva. El de siempre hace de las suyas y chico se enamora de chica. Chica también se enamora de chico. Nuestro muchacho le sale al encuentro no sin antes atusarse convenientemente, aunque se sabe guapo, y le pide permiso para salir con ella. Pasean cogidos de la mano mientras las amigas y hermanas los siguen cuchicheando. El cortejo llega a la casa de los padres de la chica.
Al poco tiempo, chico intenta entrar en casa de chica para ver a chica, pero la hermana (de la chica), en plan defensora (a que lo han adivinado..., de la chica) y no poquito celosa le impide el paso. Pero con el ruido sale el padre que entre otras cosas es el rico del pueblo. Lo cierto es que, para llevar la contraria a la mayoría de los relatos de esta naturaleza, el pater familias ve con buen ojos al chico  como yerno y lo acoge en su casa. Es más, llama a su mujer y le dice que prepare algo rápido pero suculento porque acaba de invitarlo a comer.
A la mesa se sientan pues la chica, el chico, los padres y hermanas de ella. Tan solo la madre se da cuenta de que hay alguien más no invitado: la envidia que se dibuja en la hermana de la chica contra la susodicha chica. ¡Ay, que el panorama empieza a adquirir tintes de West Side Story!
Tras la comida, y contando con el beneplácito de los progenitores chico y chica bailan despreocupadamente. Por la noche y aprovechando un descuido de los padres de ella chico y chica caen muy gustosamente uno en brazos del otro y se empiltran.
Mientras, todos duermen contentos menos la cuñada. ¡Ay, la cuñada! La cuñada voyeuse espía y es testigo del encuentro sexual  Además, la envidia, que siempre fue mala consejera, le magnifica la escena. Los celos se la comen y piensa seriamente en hablar con su padre y decírselo todo. Finalmente, decide salir al encuentro del chico y prohibirle de nuevo entrar en casa.
Pero hete aquí que el chico ya está harto de tanta historia y tantas contemplaciones. Le suelta a la cuñada cuatro frescas que la dejan de piedra y, acto seguido, se larga a la francesa; esto es, sin despedirse. Fin de la historia.

¿Les ha gustado? Este cuento que parece tan de hoy  sin embargo es viejo como el mundo. Tan viejo, tan viejo que, en buena parte, fue escrito por un señor famoso justamente por ello hace muchísimos años. Y lo incluyó en uno de sus libros. Y luego, en el siglo XVI a otro señor muy rico le gustó tanto la historia que encargó que se la pusieran en dibujos; en varias escenas y a tamaño king-size. Y el artesano a quien le hizo el encargo decidió que ya que tenía tiempo, en vez de limitarse a dibujarlos, los adornaría un poco. El cómic finalmente quedó de vicio y durante años y años y años permaneció en casa de quien tuve el capricho. Y se transmitió de generación en generación hasta que a principios del siglo pasado un miembro de la citada familia, más listillo o con menos dinero, decidió partir el tebeo y venderlo a otros señores que andaban por aquí y por allá. Durante más de cien años la historieta permaneció separada hasta hace unos pocos meses...

Pero ya es hora de ponerse un poquito serios. Volvamos pues y pongámosle nombre a personajes, personas y hechos.

El chico es el dios Mercurio. La chica, Herse. Es hija de Cécrope el fundador y rey de Atenas. Sus hermanas son Pandroso y Aglauro. El pueblo es la propia Atenas y las fiestas, las Panatinaicas. La envidia, como siempre, es la envidia. Mercurio se enamora de Herse, Aglauro se muere de los celos y le impide el paso al palacio. Cécrope invita al dios de alas en los pies a compartir mesa y, sin pretenderlo, la cama de su hija. Finalmente, Mercurio se harta de la cuñada fastidiosa. Se enfada, la convierte en estatua de piedra y se marcha ligerito y volando y, de paso, abandonando a Herse. ¡Ah, los dioses, tan caprichosos y volubles en amores..!

Y quien escribió la mayor parte de la historia, como ya habrán deducido, es Ovidio. Más concretamente, para el Libro II de las Metamorfosis, por aquello de dejar a la cuñada de piedra. Eso sí, en el siglo XVI, el autor del programa iconográfico, demostrando poco respeto por el autor latino y haciendo gala de una imaginación desbordante y algo calenturienta,  amplió un poquito la historia dándole no poco intríngulis erótico-festivo. Para terminar les diré que quien ordenó plasmar en imágenes los textos fue don Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, Duque de Lerma y valido de Felipe III y que se lo encargó al mejor tejedor que existía en ese momento y que vivía en Bélgica. 

Porque, señores míos, de lo que llevo hablando toda la entrada es de una colección de tapices que el flamenco Willen de Pannemaken tejió con hilos de lana, seda, oro y plata en pleno siglo XVI y guiado de influencias holandesas, italianas, francesas y, por supuesto, clásicas tanto en los textos de inspiración como en buena parte de las formas. En 1909 la serie fue dividida y dispersada por medio mundo, hasta que hace pocos meses el Estado Español a través del Museo del Prado la ha vuelto a reunir por primera vez en un siglo y restaurada en su mayor parte para ofrecerla hasta septiembre en una de sus salas de exposiciones. Después, cada tapiz volverá a su lugar habitual.

Si andan o viven por Madrid les aconsejo la visita. Porque es una ocasión, probablemente única, de ver la serie de tapices completa. Porque es de un tamaño y una calidad de materiales y artística que dejan impresionado. Porque están muy bien restaurados. Porque Hermes (o Mercurio) solía limitarse a ser consejero, correveidile y celestina de otros habitantes del Olimpo pero rara vez el prota y eso lo hace aún más interesante... Y, qué narices, porque sí. Porque es hermoso, independientemente de la historia que cuente y de cómo empiece o termine.

Y para hacerles más llevadera la visualización de las obras, les dejo con una musiquilla que he pensado podría gustarles escuchar en el interín. De un lado, composiciones españolas de corte galante justamente de la época. De otro,  una serie de canciones compuestas también en el período  en el que los tapices fueron tejidos y exactamente en el mismo país. Hermanas pues de nacionalidad y estilo andan esta vez la melodía y la obra de arte. Espero que las disfruten.

Perdonen Vds. que últimamente me dedique tanto a las exposiciones. Les prometo que ésta es la última entrada hasta el próximo otoño. Pero no puedo ni quiero evitarlo. Es que me tienen fascinada en un verano rico en ellas y de un carácter excepcional la mayoría.

En tres o cuatro días pasaré a despedirme. Los aristócratas también veraneamos y... nobleza obliga.

Como siempre, buenas noches y que descansen. 
  
VV.AA. Música de Corte y Canciones de la Era de los Descubrimientos. Romances del Cancionero de Palacio (1490-1530): I Si d'amor pena sentis anon.  II O voy Roman. Juan del Enzina 1468-1529): III ¿Qu'es de ti, desconsolado?  España Antigua. Hesperión XX. Jordi Savall, dir. EMI, 1976, 1986, 2001


 VV.AA. Libro de canciones de HIERONYMUS LAUWERYN van Watervliet (Brujas, ca. 1505). I Eij laes aij mij II Mijns liefkens bruun ooghen III Lessiez parler - Si j'ayme mon amy IV  J'ayme bien mon amy. Egidius Kwartet y Egidius Consort. ET'CETERA, 2006




Los amores de Mercurio y Herse
Una tapicería rica de Willem de Pannemaker
© Museo del Prado - 2010
(clic para ver ampliado en la web)