Un regalo de Sergio Astorga

martes, 12 de agosto de 2008

Hume el músico



"No he estudiado Elocuencia ni he ejercido la Música , pero amo la razón y adoro la Armonía: siendo mi profesión y mi educación las Armas, la única parte afeminada de mi ha sido la Música; y ella siempre ha sido conmigo generosa y nunca mercenaria..." "...Desde ahora y en lo sucesivo el noble instrumento de la Viola da Gamba habrá de proprocionar música tan variada y dulce como el laúd..."

Con esta dedicatoria en la primera edición de su Musicall Humors o The First Part of Ayres, publicado en 1605 y hoy en la British Library, Hume revolucionaba el consagrado y acartonado mundo musical que representaban Dowland y los músicos profesionales, anunciando que irremediablemente acababa el imperio del laúd y la medida racional y repetitiva, para dar paso a la irrupción imparable de la viola da gamba y el barroco. De hecho este citado primer libro de composiciones está formado por una recopilación de más de cien piececillas de todo tipo, escritas por primera vez en la historia para viola da gamba sola.

El corpus de esta primera publicación era un compendio de lo que él llamaba la Trinidad de la Música: Voz, composición e improvisación. Aparentemente desordenadas, se mezclaban en él piezas muy distintas en cuanto su estructura, temática y expresión anímica (no en balde se llaman Humours) y también de muy diversa calidad. Música y letra eran suyas. Danzas al uso en la época (salvo la courante), canciones de amor, canciones de batalla, a las que aplicaba curiosas mejoras técnicas que le permitían imitar el sonido de las batallas, las trompetas o los tambores... Pero no os confundáis. La improvisación de que hacía gala, la tardanza con la que llegó a la composición (36 años) y su, permítaseme la palabra, "amateurismo" no le restan un ápice de valor. Porque la novedad no estaba tanto en el tipo de composición, sino en el instrumento y en la técnica de afinación empleada. Intentaba, y lo consiguió, reproducir en la viola da gamba lo que imaginaba que era una lira clásica griega, usando por vez primera una técnica conocida como lyra-viol, lo que exigía un gran virtuosismo y fuerza física por parte del instrumentista ya que éste necesitaba saltar continuamente de una cuerda a otra. Representará por tanto el principio del fin de la scordatura o técnica bandora; esto es, la técnica de afinación de los laúdes y demás instrumentos de pulsar. No sólo innovaba con el instrumento o la afinación. Hume será el que introduzca por vez primera también modos de tocar como el pizzicato o la técnica col legno: tocar con el revés del arco, con la madera.

Esta primera de sus dos obras mayores de hecho representaba una ruptura tan importante y una visión de futuro tan increíble que provocó un auténtico bouleversement entre los músicos de la época haciendo que muchos se dieran cuenta de la infinidad de posibilidades sonoras y de armonía que el nuevo instrumento les proporcionaba. Fue una auténtica época dorada y representó el principio del fin del laúd. Tanto es así que el propio Dowland se vio obligado años más tarde a manifestarse en contra de Hume, aunque sin citar su nombre, metiéndose con esas generaciones de nuevos compositores e instrumentistas que siguen nuevas y frívolas modas. Pero no hubo marcha atrás.

Su segundo gran libro, publicado en 1607 bajo el nombre de Captain Humes; Poeticall Musicke, es mucho más sofisticado y circunspecto. Junto a músicas populares de poca valía compositiva, aparecen sin embargo piezas que son de una riqueza de matices y de una profundidad absolutamente desconocidas para la época. Realmente este segundo libro era, en muchos casos, una reelaboración del primero para grupos más amplios. Y en él, el violista aficionado, el compositor no profesional consigue sutilezas increíblemente delicadas y de una belleza recogida y suave en buena parte de sus piezas. Al tiempo, un poso de tristeza cubre otras tantas de ellas de una profundísima melancolía. Agrupaba sus melodías por opuestos, dándole títulos tan significativos como Muerte/Vida, mientras que otras veces en cambio, los títulos eran abiertamente sugerentes o enigmáticos y de impenetrable significado.

No dudaba a veces en buscar su inspiración en la música de otros compositores. Así la pieza What greater griefe, que pueden escuchar más abajo, está basado en el Lachrimae de Dowland. De todas formas hay que decir que era una práctica habitual en la época y posteriores, no mal vista en absoluto y que utilizarían habitualmente compositores de la talla de Bach o Vivaldi.

Para añadir matices a su labor compositiva y hacernos una idea de cómo sus propios estímulos vitales influían en su obra, quisiera traer aquí su faceta de "bromista compositivo". Su dominio técnico era tal que creó una obra menor llamada "Una invención para dos que tocan sobre una viola". Se precisaba un instrumento y dos violistas, cada uno de ellos con un arco. Formando parte de esa enorme broma musical, el violista más pequeño se sentaba en el regazo del más alto y tocaban las cuerdas de la viola, cada uno a una altura distinta y, muchas veces al tiempo. Les aseguro que puede resultar endemoniado, pero él demostró que técnicamente era perfectamente posible. No creo que haga falta volver a aludir de nuevo a su facilidad onomatopéyica recurriendo a tocar con la madera del arco o a pellizcar las cuerdas.

Pero aunque aficionado y a pesar de que no se le tenía en consideración pues sus obras no eran copiadas ni editadas con facilidad, Hume siempre se mostró orgulloso de lo que componía y muy crítico con los dinosaurios de la música que repetían continuamente las mismas normas sin molestarse mínimamente en indagar o descubrir. Él mismo dijo de su segundo libro: "...Mis obras están lejos de ser serviles imitaciones, no me aprovecho de las invenciones de otros y no tomo notas italianas para crear una cancioncilla inglesa ni birlo canciones para engrosar mis volúmenes. Son fantasías personales expresadas con mi propio Genio..."

El orgullo, el valor, la provocación y el sentido profundamente vitalista de Hume asoman de nuevo.

No quisiera terminar este ya larguísimo post sin hacer referencia al disco del que he extraído las piezas que han escuchado el otro día o escucharán hoy. Se titula The Spirit of Gambo (el espíritu de la viola da gamba), está interpretado por el grupo Labyrinto, por el violista Paolo Pandolfo y la soprano Emma Kirkby. Yo he manejado una reedición de 2008, pero la grabación original fue publicada por Glossa, en 1995. No es ni mucho menos la única que se ha hecho. Es más, resulta sorprendente la abundancia y calidad de grabaciones de la obra de Hume. Pero ésta es a la que he tenido acceso.

Seguramente habrán notado el otro día que la Kirkby tiene en esta grabación ciertos problemas técnicos para superar algunas dificultades vocales, llegando en algunos momentos a calar en los tonos agudos. En 1995 ya era una veterana soprano y los años no perdonan. Pero esa dificultad en los tonos altos se ve bien compensada con una enorme profesionalidad y veteranía y con un fraseo delicado y lleno de matices. Su interpretación, para mi gusto, sigue resultando altamente recomendable.

Por lo que respecta a Pandolfo, qué quieren que les diga. Lo conocía desde hace algunos años cuando escuché su versión de las 6 suites para cello solo de Bach, tocadas con la viola da gamba. Él no es un recién llegado al mundo de la música antigua. Ya en la fecha de grabación del disco llevaba muchas horas de vuelo. Su interpretación es exquisita donde las haya, matizada, alegre o melancólica según convenga. Pandolfo acaricia la música de Hume. Su recreación de la música de tan curioso personaje está llena de sensibilidad hacia los múltiples matices de la obra del escocés soldado. En sus manos la extravagancia se vuelve adorno geométrico. No es nada fácil poder tocar una obra de Hume, la técnica lyra-viol no da tregua. Pandolfo eclipsa al resto de los músicos. No hace falta que se lo diga. Me atrevo a afirmar que Vds. ya lo han descubierto por sí mismos.

Para despedirme, unas palabras sacadas de la obra de Shakespeare que citaba el otro día, las que según Claude Chauvel definen a la perfección a nuestro pendenciero, borracho, vividor, amante y músico revolucionario que fue Tobias Hume:

"SIR TOBY: ¡Sabía que así lo diríais! Toca la viola de gamba,
habla tres o cuatro idiomas palabra por palabra sin libros,
y ha recibido todos los dones de la naturaleza.
MARIA: Indudablemente los tiene, casi de modo natural; pero, además de
estar loco, es un gran pendenciero; y como ha recibido el don de la
cobardía en la misma medida que el placer que obtiene en sus riñas,
esto haría pensar a cualquier hombre prudente que pronto recibirá una tumba como don".
( Shakespeare : Twelfth Night, I, 3, 21-27)


Y ahora, las dos piezas prometidas. La instrumental, alegre. La vocal, melancólica. Veamos qué les parecen:

A Mery Conceit (Un alegre engreimiento)


What greater griefe... (¡Qué mayor pena...)



WHAT GREATER GRIEFE

What greater griefe then no reliefe in deepest woe,
death is no friend that will not end such harts sorrow.
Helpe I do crie, no helpe is nie, but winde and aire,
which to and fro do toss and blow all to dispaire,
sith then dispaire I must yet may not die;
no man unhappier lives on earth than I.
Sith then dispaire I must yet may not die;
no man unhappier lives on earth than I.

Tis I that feele the scornefull heele of dismall hate,
my gaine is lost, my losse deere cost repentance late,
so I must mone bemonde of none, O bitter gal!
Death be my friend with speed to end and quiet all.
But if thou linger in dispaire to leave mee,
Ile kill dispaire with hope, and so deceive thee.
But if thou linger in dispaire to leave mee,
Ile kill dispaire with hope, and so deceive thee.


QUÉ MAYOR PENA…

Qué mayor pena que no hallar consuelo en profunda
aflicción,la muerte no es amiga porque no termina
con estas penas del corazón.
Imploro ayuda, pero ninguna está cerca, sólo viento y
aire, que en todas direcciones zarandean y vuelven
todo desesperación, desde entonces tengo que
desesperarme, pero no puedo morir;
no vive hombre más infeliz sobre la tierra que yo.
Desde entonces tengo que desesperarme, pero no
puedo morir; no vive hombre más infeliz sobre la
tierra que yo.

Soy yo quien siente el desdeñoso rechazo del sombrío
odio, mi ganancia está perdida, mi gran pérdida me
costó un arrepentimiento tardío,
así tengo que lamentarme yo solo, ¡oh amarga hiel!
Sea la muerte mi amiga y velozmente concluya y
acalle todo.
Pero si tú te demoras, dejándome desesperado,
yo mataré la desesperación con esperanza,
engañándote así.
Pero si tú te demoras, dejándome desesperado,
yo mataré la desesperación con esperanza,
engañándote así.

(Trad. Antonio Manero) (No estoy de acuerdo con la distribución de versos, ni con algunas palabras empleadas, pero respeto el trabajo de cada cual. Así se queda).

Y como parece que la música del soldado compositor nos ha gustado a todos, he pensado que quizá les apeteciese un bonus extra. Son libres de abrir o no el regalo. Dos canciones de amor, dos; una alegre, otra melancólica, con dos títulos a cual más sugerente y que nos hacen adivinar el contenido de la música.

Con ellas me despido. Buenas noches.

My Mistresse hath a pritty thing (Mi dama tiene algo encantador)...


... Touch me lightly (Acaríciame)

15 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Sus eruditas entradas me hacen aprender, querida condesita. Y hoy sé al menos quien era Hume (de su primo el filósofo ya había oído hablar).
Y pensar que era un aficionado. ¡Qué barbaridad! Está claro que algunos autodidactas dan sopas con ondas a algunos estudiosos. ¿Será porque son más atrevidos?
Usted si que es atrevida, querida amiga, poner esta música celestial en oídos tan parcos como los míos. Agradecido hasta el infinito.

Sigo quedando atónito y le continúo besando sus delicadas manos.

Salud y República

Charles de Batz dijo...

Como al Señor RGAlmazán, uno conocía al señor David, filósofo de profesión, pero nada sabía del tal Tobías, aunque ahora la memoria traicionera me hace creer que en algún lugar lejano de mis recuerdos había topado con él.

Novedoso, en tanto que es un nuevo campo en el que recolectar dichosas joyas para mi deleite; y novedoso también, por lo que hemos aprendido con tu magistral lección.

No sé porqué pero al leerte me ha venido a la memoria mi apreciado Diego de Ortiz y sus tratado de glosas. Se que es anterior, pero ¿qué papel jugó en esta empresa por la transición de la música renacentista hacia el barroco?.

Salud y hasta la vuelta de mis vacaciones.

Freia dijo...

Rafa

Pues esta vez mi querido amigo le aseguro que hemos aprendido juntos. A mí también me sorprende ese atrevimiento compositivo. Probablmente porque no era músico de profesión pero su "Genio" como él decía estuvo ahí desde el principio.
No sabe cómo me turba que me besen las manos... (jeje)
Un abrazo

Charles de Batz

Mi querido Charles, pero ¡qué envidia me vuelve a dar Vd.! Yo que este año veo las vacaciones en el aire aprovecho para pedirle que las disfrute por mí, tanto si marcha hacia el norte como si decide disfrutar del agua y del sol.
El Trattado de Glosas de Diego Ortiz se publicó en Roma en 1553, medio siglo antes y es la primera publicación dedicada esencialmente al Arte de la Improvisación para viola da gamba y acompañamiento. Lo cierto es que no puedo responderle a la pregunta porque no la sé. Intentaré consultar algún dato. Imagino que siendo el primer tratado que habla sobre Improvisación para viola de gamba, tuvo que tener un componente necesariamente rompedor en el tratamiento del instrumento, aunque quizá no en la forma musical. Aunque lleve acompañamiento, el papel que jugó en la introducción de instrumentos con arco frente a los tañidos, tuvo que ser, cuando menos importante. Prometo intentar buscar algo, para cuando vuelva de sus vacaciones.
Disfrute y descanse.
Un abrazo

SELMA dijo...

Como me gusta esta manera tuya de hacernos conocer a Hume, en todas sus facetas, realmente tu Entrada es muy interesante y se me hace cortísima.
Como todos los precursores Hume ha sido vilipendiado, y siempre se les reconoce, tarde, a veces demasiado su valía y su valor...
Ahora voy a escuchar todos tus regalitos musicales...
Un beso muy cariñoso, Freia, y te lo vuelvo a repetir: GRACIAS!

Freia dijo...

Bonne nuit ma chèrie

Gracias por venir. Han sido días intensos y duros, por eso te lo agradezco más. Espero que te gusten.

Un abrazo muy muy fuerte ma chére Selma.

SELMA dijo...

Sí me han gustado, mucho... Pero tienes razón estos días pasados me están pasando factura... hoy... ayer, anteayer estaba muy activa, pero hoy me encuentro desubicada,agotada...
Vengo a escuchar algo de música, me irá bien.
Mille baisers Freia.


PD:Por lo demás la evolución es muy buena.

Freia dijo...

Mil gracias Selma por pasarte a pesar del cansancio.
Me alegro de que todo vaya evolucionando bien. En unos días os sentiréis mucho mejor.
Confío en que Mister Hume te devuelva el tono vital y te ayude a descansar y desestresarte un poco. Además es una doble alegría. Este salón está un poco muerto últimamente.
Un beso fuerte Selma y gracias.

SELMA dijo...

Visitar a una Amiga como tú, Ma jolie Comtesse se hace a pesar del cansancio, y vengo a refugiarme aquí porque me siento bien en tu compañia, escojo la música dentro de la amplia oferta, he escuchado a Hume, por dos veces y sobre todo el " Cant dels ocells" en estos momentos se adapta pefectamente a lo que siento...
Mil besos Freia.

Mega dijo...

De muerto, nada de nada, que su salón es la alegría de la huerta (más bien). Aquí nos tienes, como siempre, asomando el hocico; aunque a veces no dispongamos del tiempo y el reposo necesarios para escribir unas cuantas palabras en tu bitácora.

De nuevo, las dos propuestas musicales resultan de lo más sugerentes. ¡Y qué mano tenía este Captain Hume para las letras de sus canciones !
Mi fragmento preferido (esta vez):
"Soy yo quien siente el desdeñoso rechazo del sombrío
odio, mi ganancia está perdida, mi gran pérdida me
costó un arrepentimiento tardío,
así [que ] tengo que lamentarme yo solo, ¡oh amarga hiel!". Y, más adelante, cuando dice:
"Pero si tú te demoras, dejándome desesperado,
yo mataré la desesperación con esperanza,
engañándote así."

¡Cuántos sentimientos encontrados!
Respecto a la pretensión de introducir la viola da gamba en perjuicio del laúd, sorprende desde nuestros oídos contemporáneos asistir a tales rivalidades, pues la convivencia entre ambos instrumentos no me parece en absoluto imposible, aunque ellos -cómo no podía ser de otro modo- vivieran esa convivencia como algo extremo, a vida o muerte... Curioso.

Besos y abrazos a mansalva

Mega dijo...
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Mega dijo...
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Freia dijo...

Buenas noches Mega:

Jajaja, por cuadriplicado, como en los ministerios. Menos mal que no ha hecho falta la póliza.
¿Cómo estás? Por lo que leí el otro día en el blogroll no llegué a saber con certeza si estabas acatarrada o era algún doble sentido que no conseguía pillar.
Sí, el señor Hume escribía unas cosas preciosas y en inglés suena mucho mejor que la traducción puesta que no me convence en absoluto. Pero tampoco yo me consideraba capaz de hacer una digna... Mi inglés deja mucho que desear. Coincido contigo especialmente el tema del segundo párrafo: matar la desesperación con esperanza. ¡Qué hermoso!
A mí la pieza que realmente me pone más la carne de gallina es la de "Touch me lightly". La música me parece tan sensual y con ese título... (jeje, debe de ser el verano)
En cuanto a lo que comentas de los instrumentos, yo tampoco soy muy ducha en la materia. Ciertamente, visto con los ojos del XXI, la elección parece absurda. Pero la viola da gamba representó un cambio cualitativo importante: el hecho de frotar una cuerda con el arco, en vez de pulsarla permitía muchísima más variedad de sonidos y matices, que implicaba además el desarrollo de nuevas técnicas no sólo instrumentales, sino musicales en general. De hecho, el barroco con instrumentos de cuerda pulsada exclusivamente sería bastnte impensable.
Un beso lleno de jajajaj-món... Y un abrazo.
PD
Te debo una visita, pero tu post de la hoja me ha parecido tan perfecto que aunque lo he leído varias veces no sé qué puedo aportar en un comentario que no se vano.

fritus dijo...

Good morning, my dear countess...en primer lugar, disculparme por no aparecer por su palacete de verano en todo este tiempo pero he estado más liado que la pata de un romano ( ...patricio, de esos que tenían muchas tirillas en la sandalia, nada de plebeyos en chancletas).

El sargento chusquero Hume me tiene atrapado. Básicamente por esos rasgos de carácter que ya nos desveló en el capítulo 1, y por su faceta de rompedor e innovador en esto de la música, que de buen seguro le acarreó muchas críticas de los puristas, pero como Vos bien señalais, sus cambios ya eran imparables...

Por lo que respecta a las piezas musicales, me las reservo para esta tarde, que ahora estoy en el Consell...

Un abrazo muy fuerte, My dear Countess...(como ve estoy disparao, ya nada de besamanos ni eso, será que estoy invadido por el espíritu canallita de Hume, pero sin talento musical, eso sí.)

Freia dijo...

Don Fritus Magnificus, patricio insigne donde los haya, Vd. no tiene que dar excusas de ningún tipo... ¡faltaría más!. Y además sabía que estaba Vd. de celebración de oro... ¡Qué suerte tiene amigo mío de tenerlos a los dos y dando guerra! En otro orden de cosas, le puedo asegurar que su paseo por Barcelona me ha rejuvenecido...
He subido ya unas cuantas piezas de Hume al boomp3, así que no tiene Vd. más que enlazarlo con el reproductor del post y donde dice more from paz232 se encontrará Vd. lo que he subido. De todas formas le dejo un enlace. Calculo que, más o menos, en una semana habré subido todos los cortes del disco.

Otro abrazo igualmente fuerte para Vd. y un beso pequeñito y muy, muy suave a la chiquitina en los plieguecillos del envés del codo (qué fina, pero es que no sé cómo se llama la unión entre brazo y antebrazo, jajaja)